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domingo, 27 de marzo de 2011

Improvisando en la Carretera Austral

Había citado antes un dicho local que dice algo así "Quien se apura en la Patagonia pierde el tiempo", y doy fe que es cierto. Encima a mi se me ocurrió variar e improvisar algo el itinerario en función de consejos locales, el tiempo y la falta de transportes para alcanzar a algunos lugares. Pero vamos a relatarlo etapa por etapa.
Puerto Aysén, Chile
Puerto Aysén, Chile
Desde Puerto Tranquilo llegué a Coyhaique (CLP 6.000, 4hs), y en el camino al menos me saque las ganas de ver un Huemul, cruzamos una hembra en la Carretera, así que el conductor del bus paso despacio por al lado para no asustarla. Ya en la cuidad por fin pude sacar dinero de cajeros automáticos así que estaba más tranquilo, y al haber buenas comunicaciones también me sirvió para pedir el reemplazo de una de las tarjetas con las que me muevo, que me la habían anulado por una operación dudosa. Así que aunque en la población no hay mucho para ver, aproveche para resolver estos pequeños inconvenientes y averiguar sobre los próximos destinos que quería visitar, me guardaba si el clima acompañaba, irme medio día a la Reserva Nacional de Coyhaique, que está a 5km, pero por la lluvia finalmente no lo hice. El problema es que estamos a fines de Marzo, ya pasó la temporada alta y esto significa que las comunicaciones con ciertos puntos son bastante esporádicas, cambian las fechas, la gente hasta en las mismas oficinas de las compañías a veces no tiene ni idea. Sumando a esto que comienzan a llegar las luvias, entonces pueden tocar rachas de agua o nubes bajas por varias horas o días.
Una vez gestionada la nueva tarjeta tenía la idea de irme a pasar unos días al Parque Nacional Queulat, para acampar y hacer principalmente dos senderos, el del Ventisquero Colgante y el Bosque Encantado. Pregunté en varios lugares, y los que supuestamente conocían, me dijeron que estaban a 5kms de distancia uno del otro, así que parecía un buen plan. Aunque el primer inconveniente es que los únicos buses que van a la zona salían a las 15 y 16hs y llegan al anochecer, entonces me recomendaron que intente moverme de la misma forma que muchos de los Israelíes que andan por la zona, y que vengo cruzando hace meses, es decir, hacer dedo desde temprano y ver si alguien me lleva. Sino tenía el bus a la tarde desde el punto de partida o de camino, cuando pasara en medio de la ruta. El tema es que había dos cuestiones, la lluvia y que los Israelíes que andan con mochila no tienen la mejor reputación en la zona, y en esta época del año son mayoría, así que lo más probable es que me asuman como uno de ellos, y tenga menos chances de que paren. El comentario puede sonar racista, y lo vengo obviando en el resto de las publicaciones, pero es algo que estoy encontrando en los lugares que frecuentan en Sudamérica, sobre todo en la Patagonia desde que comencé en Enero por Ushuaia, ya que coincide con las fechas de sus llegadas en oleadas para hacer recorridos rumbo Norte. Pero esto se acentuó en los últimos días en la Carretera Austral, por lo general, cuando te ven llegar con la mochila, en estas fechas en que casi no hay turistas de otros lados, la mayoría de la gente es algo seca, reservada y duda al principio. Pero en cuanto uno habla y lo reconocen Argentino, se transforman, el trato es más que cordial y excelente. Encima por lo general surge el tema de los turistas Hebreos y te cuentan experiencias no muy buenas que tuvieron con estos visitantes. Pero bueno, esperemos que con el tiempo algunos de ellos aprendan, sean educados y cambien su comportamiento, para que no perjudiquen al resto de sus compatriotas con lo que hacen. En mi caso por lo que vengo hablando con la gente de Israel hace meses, por lo general siguen ciertas rutas, y supongo que no cruzaré tantos al abandonar la carretera Austral, al menos hasta llegar a Bariloche.
Pero volviendo a la historia, salí hasta la ruta y después de esperar una hora me llevó un señor de la zona que tenía una industria maderera, iba para Puerto Aysén y Puerto Chacabuco, entonces dijo que me acercaba unos 50kms adelante hasta un cruce. Pero después de que fuimos teniendo una conversación muy interesante por un buen rato, me propuso que lo acompañara hasta P. Aysén y de ahí a P. Chacabuco, el tenía que sacar unos camiones que traía de EEUU de aduana y me recomendó que tome un barco de Naviera Austral que tarda 36hs en llegar a Quellón, pero que entra en puertos remotos no conocidos por los turistas. Decidí seguirme fiándome de consejos locales (como cuando fui a Caleta Tortel y las Catedrales de Mármol), total si no podía embarcar, me iba a terminar dejando en la ruta pero más tarde. Pero cuando llegamos era viernes, y en las oficinas me dijeron que ese barco no salía hasta el Jueves siguiente. Entonces retorné al plan original y me dejó en el cruce, previas paradas para hacer fotos de mi parte y algunas gestiones de la suya.
En el cruce me subí a camioneta que venía repartiendo chacinados y me dejo 35 kms más al Norte en Mañihuales, iba avanzando y era una mejor opción estar en la población, que quedarme en el medio de la nada, en una casilla bajo la lluvia.
Esperé algo más de una hora y ya era la tarde, así que mientras hacía dedo, aguardaba que pase el primer bus que había salido de Coyhaique en cualquier momento y así fue. El chofer paró directamente en la cafetería de enfrente, así que le pregunté y le expliqué lo que quería hacer. Amablemente, como toda la gente de la zona al tratarme, me contó que entre el Bosque Encantado y el camping para el Ventisquero Colgante había en realidad 50 kilómetros de distancia. El Bosque Encantado está a la altura del desvío a Puerto Cisnes. Y la entrada al parque, camping y el sendero al ventisquero colgante 50 kms más al norte, está última senda es de sólo 2kms, y además que si había mal tiempo y nubes bajas, a la mañana siguiente no iba a ver el glaciar, que en está época del año es cuando se encuentra con volumen más reducido por el deshielo (eso ya lo sabía de antemano). Por lo que acordé subir al micro y decidir cuando pasáramos por el parque si bajaba a acampar o seguía. Conclusión no paró de llover, así que continué camino hasta La Junta (CLP 7000), donde llegamos cerca de las 23, porque estaban reparando la carretera y había que hacer un tramo en una pequeña barcaza, que sólo cargaba 4 autos. Nos tocó esperar en fila y perdimos 3 horas.
Desde Coyhaique, a todo el mundo que le venía preguntando me aseguraba que había un bus a las 6 de la mañana desde La Junta que enganchaba con el barco que salía de Chaitén a Quellón, Chiloé los Lunes, Miércoles, Viernes y Sábados. Entonces en La Junta busque alojamiento y al otro día a las 5.30 estaba esperando el bus, pregunté de nuevo lo del barco a Chiloé y me lo confirmaron, así que a la madrugada y bajo la lluvia comencé a recorrer mis últimos tramos de la Carretera Austral hacia Chaitén (CLP 7500, 4hs). Nueva sorpresa al llegar, era Sábado, y el barco iba sólo a Puerto Montt, el de Quellón no salía hasta el Martes, así que lo dudé, pero seguía lloviendo, entonces cambié nuevamente planes y me subí (CLP 16000, 7 horas). Otra aclaración, porque lo pregunté y después tuvieron que hacer la excepción al embarcar que sino perdía el buque. Lo boletos no los venden al embarcar, sólo en la oficina que está 1km antes. Ya al llegar a Puerto Montt me fuí directo para Ancud, en Chiloé (CLP 3800, 2hs), para después de tanta vuelta, empezar finalmente a recorrer la isla.
Entonces resumiendo, partía para el P.N. Queulat, casi subo a un barco en Puerto Chabuco, pero terminé saliendo de la Carretera Austral vía Puerto Montt y de ahí a Ancud. Muchas improvisaciones, cambios de itinerario, pero la lluvia no paraba y tenía ganas de acercarme a Chiloé. Suele pasar cuando uno viaja, hay buenas y malas rachas, esta no fue la mejor, pero esperemos que mejore en los próximos días.
De esta forma me despido de tantos kilómetros recorridos en la Carretera Austral, que ofrece unos paisajes impresionantes, lugares únicos, poblaciones singulares, bosques con vegetación frondosa, montañas, glaciares, ríos, mar, puentes colgantes y gente extraordinariamente tranquila y amable.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Cuevas, Catedral y Capilla de Mármol

Volví a Cochrane desde Caleta Tortel, busqué alojamiento y como sólo hay buses a la mañana tuve que esperar hasta el día siguiente para ir a Puerto Río Tranquilo.
Entonces saqué mi pasaje y aproveché la tarde para conocer al menos algo de la Reserva Nacional Tamango. Al llegar sólo me quedaban unas horas, pague la entrada (CLP 3000) y salí a caminar con la esperanza de ver Huemules, se suelen avistar en la zona, era mi cumpleaños y pensaba que al menos podía ser una especie de regalo, pero no se dio. El tiempo era bastante malo, por momentos llovía y había mucho viento, y en esas condiciones dicen que los huemules se van montaña arriba. Así que comencé a transitar el sendero de "los carpinteros", que discurre atravesando bosques y cerros, ofreciendo unas vistas muy buenas del Lago Cochrane. Entre subidas y bajadas llegué hasta el final del lago, en la zona llamada Playa Paleta, cuando decidí volver. El clima no era el mejor, pero al menos me conformé cruzando en el recorrido dos parejas de pájaros carpinteros gigantes y al final, cuando me quedé refugiándome debajo de un árbol, apreció un pequeño personaje que vino a compensar algo el regalo de ver los huemules. Un Martín Pescador se posó en una rama delante mio, a sólo un metro y medio y nos quedamos los dos más de media hora esperando a que la lluvia amaine un poco.
Martín Pescador, Reserva Nacional Tamango, Cochrane, Chile
Martín Pescador, R.N. Tamango, Chile
Al otro día desde Cochrane me fui para Puerto Río Tranquilo, (CLP 6500, 2hs) este, junto con Caleta Tortel, fue uno de los destinos únicos que me recomendaron que no me pierda, y siguiendo el consejo de gente local fue lo que hice. Apenas llegué conseguí alojamiento y justo se estaba formando un grupo para ir a las Catedrales de Mármol, así que me sumé. La excursión suele salir CLP 5000, pero si iba en el momento me lo dejaban por 4500. Entonces embarcamos y rumbo a una de las primeras paradas, las Cuevas de Mármol. Contra la costa en unos acantilados, son cavidades donde la roca se fue desgastando por la erosión, y produce unas galerías con las tonalidades irregulares del material desgastado. No es fácil de describir, pero presenta una superficie irregular que forma una especie de techos extraños, como con lenguas derretidas que forman columnas que van cayendo al agua celeste del lago, exponiendo los diversos colores de las capas del material.
Capilla de Mármol, Puerto Río Tranquilo, Chile
Capilla de Mármol, Puerto Río Tranquilo, Chile
La segunda parada fue mejor, la Catedral de mármol, una roca o isla gigante en medio del agua, que presenta en toda su base galerías aún mayores a las de la cueva, la atravesamos en su interior por una de las cavidades y seguimos el recorrido. Y la última parada fue la llamada Capilla de mármol, otra roca, menor a la anterior, en medio del agua, en la que destacan aún más las galerías. Además en los dos últimos casos el color de la isla y del mármol resaltan más contra el celestre intenso del agua. La verdad es que el consejo que me dieron era correcto, aunque la visita dure sólo dos horas, es algo también único y singular que vale la pena visitar.
En la época en que visité la zona los ríos estaban muy crecidos, y por eso no se pueden apreciar las galerías en todo su esplendor. Me comentaban que en verano, el caudal de agua es dos metros más bajo, y se pueden ver mejor las galerías y en algunos casos hasta bajarse y caminar dentro.
Dormí en Puerto Río Tranquilo y al otro día me tome un bus para Coyhaique, no tenía otra opción, ya que los buses pasan sólo a las mañanas, entre las 10 y las 11. Además me estaba quedando sin dinero, por lo que quería comentar una cuestión que fue un pequeño inconveniente para mi y mas turistas que vengo cruzando, en caso de que sirva para otros viajeros. Por la Carretera Austral, al Sur de Coyhaique no hay cajeros automáticos que acepten tarjetas de extranjeros. Creo que el único es el de Cochrane, donde hay un Banco del Estado (no acepta tarjetas extranjeras), pero en caja si cambian dinero (USD y EUR). Así que en mi caso en las dos pasadas que hice por la ciudad cambié dinero y con eso tuve que aguantar. Este fue uno de los motivos que me hizo acelerar un poco y perder flexibilidad en el itinerario, por eso paré en Puerto Tranquilo un día, vi la catedral de mármol y a la mañana siguiente tuve que irme para Coyhaique en busca de un cajero automático que me sirva.
Otra cuestión del recorrido que vengo haciendo por al Carretera Austral es que los paisajes son realmente impresionantes. A diferencia de la parte paralela de la Ruta 40 en Argentina, donde se atraviesan pampas con un paisaje monótono, árido y bastante chato, del lado Chileno la vegetación es frondosa, y se van atravesando montañas, bosques espesos, lagos y ríos que ofrecen unas vistas maravillosas.

Cueva de las manos, algo de 40 y Austral

Cueva de las Manos, Santa Cruz, Argentina
Cueva de las Manos, Santa Cruz, Argentina
 Mi amigo Javier me pasó a buscar por El Chaltén y ahí comenzamos a subir rumbo Norte, sabíamos que no estaba fácil el tema combustible, pero casi nos llevamos una mala pasada. En El Chaltén no había nada, seguimos hasta Tres Lagos y más de lo mismo. Teníamos un cuarto de tanque y tres opciones: Volver hacia el Sur 160kms hasta El Calafate, donde la ruta es más transitada en caso de quedarnos sin nafta, la misma distancia hasta el Norte para llegar a Gobernador Gregores o esperar en la estación a que llegara el camión, como le sucedía desde hace dos días a gente que estaba durmiendo en el pueblo. Esperamos un par de horas y nos decían que el camión podía llegar a la tarde o recién mañana, así que después de pensarlo bien, decidimos arriesgar e ir con lo que quedaba de combustible hasta Gobernador Gregores. Fueron casi 3 horas de ripio, durante las cuales seguíamos charlando, pero ya nos íbamos resignando a caminar los últimos 20kms, por suerte al ir avanzando vimos que no estábamos completamente solos, había transito de maquinaria y camiones que están asfaltando la carretera, y fuimos aún más afortunados, porque llegamos a Gobernador Gregores creo que con el olor a petróleo que quedaba en el tanque. Llenamos y con el retraso que llevábamos partimos para Bajo Caracoles. Pero tranquilos, ya conocíamos el famoso dicho que dice algo así "Quien se apura en la Patagonia pierde el tiempo".
Llegamos a Bajo Caracoles pasadas las 10 de la noche, así que en el local donde funciona todo, hotel, almacén, estación de servicio y restaurante hicimos combo completo: Llenamos el tanque del coche, cama y comida. 
Al otro día temprano nos fuimos hasta La Cueva de las Manos. Llegamos hasta el sitio arqueológico, en el cañadón del Río Pinturas, pagamos la entrada (ARS 15) y comenzamos a recorrer el lugar. Es lo mejor que conozco en cuanto a pinturas rupestres. Debajo de formaciones rocosas, se pueden encontrar distintas figuras creadas con una antigüedad estimada entre 9300 y 1700 años. Como el nombre del lugar lo indica, las que se encuentran en mayor cantidad y resaltan son las figuras de cientos de manos, superpuestas en diferentes colores, creando una vista muy particular, como murales multicolores en las cavidades rocosas. Además de las manos hay representaciones de escenas de caza de guanacos, una mano con seis dedos, patas de ñandú (avestruz) y algunas figuras humanas y geométricas. Las visitas son guiadas, salen a cada hora a partir de las 9 horas y permiten recorrer las zonas con arte rupestre por medio de una galería de madera, para poder preservarlas y reducir el impacto turístico.
Desde ahí salimos directo para Perito Moreno, donde volvimos a pasar de ripio a asfalto, almorzamos, completamos el tanque y a hacer el cruce a Chile vía Los Antiguos.
Desde Los antiguos hicimos migraciones y cruzamos por Chile Chico, siempre bordeando un inmenso e impresionante espejo de agua, llamado Lago Buenos Aires para los Argentinos y General Carrera para los Chilenos.
De Chile Chico decidimos llegar hasta Cochrane, volviendo al ripio y haciendo algo de Carretera Austral. Así que nos deleitados con el paisaje, entre lagos, montañas, bosques y bordeando por momentos el Río Baker, el más caudaloso de Chile, que nace en la zona y desemboca en el mar a la altura de Caleta Tortel. Finalmente llegamos a Cochrane a la noche, buscamos alojamiento, una buena cena y a la cama.
Al otro día luego de desayunar nos separamos, Javier tenía que volver a Bariloche y yo luego de cambiar algo de dinero (los cajeros automáticos de Banco del Estado no aceptan tarjetas extranjeras) me fui hasta Caleta Tortel (CLP 6000, 3hs), a seguir conociendo.