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domingo, 7 de noviembre de 2010

Ruinas y museos por Lima

Catedral y Palacio del Arzobispo, Lima, Perú


Después de 17 horas de viaje (PEN 90) llegué a Lima desde Arequipa.
La verdad es que la cuidad me sorprendió para bien, al menos en la parte central por todo lo que estaban construyendo, además, por supuesto, de tantos lugares históricos que tiene. Estuve caminando mucho sobre todo por la parte central, entre la Plaza Mayor o de Armas y La Plaza General San Martín. Y fui algo de visita tanto de día como de noche a Miraflores, a cenar con unos amigos al lugar conocido como la calle de las pizzas.
Entre el centro de la capital y alrededores pude visitar los siguientes puntos turísticos:
  • Museo de la Inquisición (Entrada gratuita): Antiguo centro de la inquisición en donde se pueden visitar entre otros recintos la sala donde se realizaban los juicios, con un techo realmente hermoso hecho con madera encastrada por partes, la sala de torturas y bajar hasta las antiguas celdas. Además en este edificio funcionó el primer congreso nacional, por lo que también se aprecian algunas piezas que destacan su antigua función.
  • Catedral (PEN 10): Es el tercer edificio que se construye en el terreno, el inmueble actual se terminó en 1962. Tiene un museo interno y varias capillas, pero como particularidad, en una de ellas se encuentra el actual sepulcro de Francisco Pizarro, conquistador y fundador de la ciudad. Se traslado su cadáver en 1891, pero recién en 1977 se descubrieron sus verdaderos restos en la cripta de la Catedral y fueron reemplazados por los que ocupaban su lugar. Contiguo se encuentra el Palacio del Arzobispo, que no visité pero tiene un arquitectura muy fina y particular.
  • Convento de San Francisco (PEN 7, no se permiten fotografías): Otro de los lugares emblemáticos de la ciudad, Es el primer convento Franciscano en el Perú, data del Siglo 16 y es un lugar muy interesante para conocer en su interior. Además de todos los recintos que tienen la mayoría de los conventos destacan a mi gusto dos lugares que se pueden visitar, y lamentablemente no sacar fotos, las Catacumbas, con todos sus pasillos, tumbas y osarios repletos de huesos, donde se enterraron alrededor de 70.000 personas hasta que para evitar pestes y epidemias, el Libertador General San Martín prohibió su uso. Y la Biblioteca, con libros desde la época de la llegada de los Españoles, pintoresca y la segunda más importante del Perú según me comentaron.
  • Pachacamac (PEN 8): Era un antiguo recinto religioso y ceremonial Wari alrededor del año 500 a.c., luego utilizado por los Incas. En la actualidad se puede recorrer todo el complejo pero siguiendo un circuito limitado, donde destacan a mi gusto y por su grado de conservación el Templo del Sol, el Templo Pintado, las dos Pirámides con rampas, la calle Norte-Sur y sobre todo por su nivel de restauración el Palacio Inca de Mamacuñas o Acllawasi, que era el lugar donde se alojaban y educaban las mujeres elegidas, muchas de las cuales, supuestamente luego eran sacrificadas. Para llegar hasta las ruinas hay que tomar unos buses en la parte bajo tierra de la avenida Grau, mejor preguntar preguntar, pero estos buses son blancos con franjas en distintas tonalidades de marrón en el medio, cuestan PEN 3,5 y tardan entre hora y hora y media en llegar hasta el complejo, que se encuentra 1km antes del pueblo con el mismo nombre.
  • Huaca Pucllana (PEN 10): Era un gran centro ceremonial elaborado por la cultura Lima entre los años 200 y 700 a.c.. La verdad es que impresiona por su antigüedad, dimensiones y porque fue elaborado todo con pequeños bloques en fila de abobe, y por la forma que presentan se los llama librerías. Está dividido en dos secciones, la administrativa compuesta por plazas que se utilizaban para reuniones públicas y la sección ceremonial, donde destaca la gran pirámide de barro o adobe. Su religión estaba basada en el mar, por eso en las vasijas se ven representaciones de olas y tiburones bicéfalos. También celebraban banquetes donde el tiburón era el plato principal, se rompían vasijas y se sacrificaban mujeres y niños. Detrás de la tienda de recuerdos, tiene una parte curiosas, con pequeñas cuevas adosadas contra la pirámide, donde enterraron a inmigrantes chinos según su costumbre entre los Siglo 19 y 20.
Por falta de tiempo y porque quería seguir avanzando no visité más lugares, entre ellos el Museo Larco, pero quedará para la próxima oportunidad :).
El lío pincipal en Lima, para moverse en larga distancia, es que no hay un terminal terrestre para todas las líneas de autobuses y cada empresa tiene la propia. Entonces según a donde uno vaya o con quien se quiera viajar toca ir a un sitio distinto. En mi caso me toco en los dos casos por el Estadio Nacional (Cromotex y Móvil Tours).
Luego de visitar la capital me fui para Huaraz (PEN 50, 8 horas) a seguir recorrido e intentar hacer algo de montaña.

lunes, 1 de noviembre de 2010

En Cotahuasi y Toro Muerto, disfrutando tranquilo

Petroglifos de Toro Muerto, Corire, Arequipa, Perú


Como decía en otras publicaciones, usando Arequipa como base, me fui a hacer el que dicen es el tercer cañón más profundo del mundo, el Cotahuasi. Pero como hay entre 9 y 12 horas de bus que separan ambos lugares, antes quería visitar los Petroglifos de Toro Muerto y de yapa vi unas huellas de dinosaurio, así que este post es algo extenso explicando todo.
Mi primer destino fue Corire, a 3 horas de Arequipa (PEN 10). En Información turística me dijeron que sólo había un bus hasta a la mañana a las 5, pero en realidad hay cada 50 minutos desde las 5, así que ya que estaba despierto y en la terminal, me lo tomé a esa hora desde el Terrapuerto (empresa Carpio). Llegué a Corire tipo 8 y hay dos opciones, ir directamente a Toro Muerto en un Taxi que sale entre PEN 20 y 30 y te espera una hora. O ir por libre, tomarse un taxi hasta "La Candelaria" que sale sólo PEN 5, pagar la entrada (PEN 4) y con la amable explicación de quienes trabajan ahí (y además me permitieron dejarles mi mochila), subir por la montaña y caminar 20 minutos hasta que comienza la distribución de Piedras y disfrutar del lugar todo el tiempo que se quiera, yo en mi caso opté por la segunda alternativa.
Toro muerto es quizás la zona más rica del mundo en arte rupestre, abarca unos 5 kilómetros cuadrados, y en este mar de piedras distribuidas en un desierto de arena, hay más de 2200 bloques grabados por sociedades locales, desde Wari (700 b.c.) hasta los Incas. Las representaciones son diversas pero van desde figuras geométricas (por ejemplo, zig zags que representan el agua), a antropomórficas, o animales como felinos, llamas, cóndores, víboras, etc. Cuando llegué estaba completamente sólo, recién cruce tres grupos de gente al final y estuve ahí alrededor de 4 horas viendo las diferentes figuras representadas en las piedras. Es un lugar muy caluroso, seco, lleno de arena y sin servicios, por lo que es recomendable, además de la cámara, llevar bloqueador solar, agua y algo de comida. A nivel petroglifos y arte rupestre, lo mejor que he visto, además del sinfín de bloques grabados, hay diferentes figuras, que siguen distintos patrones. Creo que un lugar increíble, que merece la pena ser conocido para los interesados en el tema. Ya cuando estaba volviendo, fui por mi mochila y ahí me crucé con un grupo de 5 locales con los que había hablado antes recorriendo el lugar. Me ofrecieron llevarme en su camioneta de vuelta a Corire, venían contentos, haciendo chistes con una pequeña víbora que habían atrapado en una botella de plástico. Así que almorcé un plato con los camarones de río típicos de la zona con dos de ellos en un bar de la esquina de la Plaza de Armas, con la pobre viborita de centro de mesa, y después nos despedimos, ellos a trabajar y yo en combi hasta Querulpa a ver huellas de dinosaurio.
Las Huellas de Dinosaurio de Querulpa fue la yapa que no esperaba, me lo dijo quien me cobró la entrada y me cuido la mochila en Toro Muerto, y como el bus a Cotahusi no pasa hasta las 19hs, una excusa para visitar el lugar y matar tiempo. Una camioneta desde Corire hasta ahí tarda 15 minutos y cuesta 1 Nuevo Sol. No es nada asombroso, pero la entrada es gratuita, hay que subir unos 800 metros, hasta una especie de rectángulo con unas cuantas huellas muy claras y un mirador para apreciarlas, que además tiene unas vistas del valle muy buenas. Luego me volví a Corire a esperar el bus, que terminó pasando por la plaza a las 19.30 (PEN 20).
Corire además de ser famoso por Toro Muerto, lo es por sus camarones de río que se pueden degustar en un montón de restaurantes del lugar, y es una zona de gran producción agropecuaria. Justo cuando estuve era la época de recolección de la papa / patata, así que a la noche estaba lleno de camiones levantando cargamento, lo que nos retrasó algo con el bus. Y me comentaban que comenzaba la época del arroz, así que estaba preparando parte de los campos para ese cultivo.
Llegué a Cotahuasi a las 3 de la noche, me busque un hostal barato y ya que venía durmiendo poco, decidí hacer dos noches en la población antes de bajar con mi carpa / tienda hasta el cañón.
El primer día dejé la mochila en el hostal y habré caminado unos 19 kms, recorriendo la zona al Este. Es fácil preguntándole a la gente que es muy amable, así que en parte por ruta en parte por caminos rurales me fui primero hasta el otro lado del río, a las Ruinas Arqueológicas de Collota, donde quedan vestigios de una ciudadela Pre-Incaica. Luego siguiendo en el mismo margen del río fui hasta Taurisma, una pequeña localidad, donde destaca la antigua iglesia y los árboles de su plaza, que dicen fueron de los primeros plantados por los Españoles en Perú. Después de pasar por Taurisma pasé del otro lado del río y me fui caminando por la ruta hasta Tomepampa, otro pueblo bastante pintoresco, donde me quedé un rato hablando con la gente local antes de hacer los 9kms de vuelta a Cotahuasi. Hay combis que conectan las poblaciones, pero los horarios son muy limitados, así que es mejor averiguarlos antes de planificar travesías de mayor distancia. Igualmente en todo momento me fui cruzando con gente local, como curiosidad van casi todos con radios viejas colgando como morrales escuchando música y son muy amables, además de darte charla te van orientando y recomendando cosas.
Cañón de Cotahuasi, Arequipa, Perú
El segundo día ya fui con la mochila a recorrer mejor el cañón, hice en total alrededor de 25kms. Primero los 11kms que hay hasta las Cataratas de Sipia y me fui a contemplarlas. Hay que bajar desde la ruta (esta bien señalizado) y se puede ver un salto de 150 metros, estuve ahí un buen rato disfrutando, descansando y comiendo algo. Después volví a la ruta y pase por Chaupo y los bosques de cactus de Rosario Pampa y Judio Pampa, para llegar hasta donde se termina la carretera y hay un puesto de donde salen los buses (dos por día). Le pregunté a una mujer (la primer persona que veía desde Sipia) como seguir, porque hay dos senderos, el que sube va hacia Velinga (dicen que es el punto más bajo de cañon, pero está elevado) y el que baja, que tomé yo y va hacia el punto más bajo del Cotahuasi y a los Baños Termales de Niñochaca. Así que caminé unos 50 minutos más, tranquilo, siguiendo el río, primero dejé atrás un puente colgante (no hay que cruzarlo), luego por unas casas y después iba buscando un lugar para acampar por libre junto al río cuando llegué a una pequeña pileta / piscina de piedra, cubierta con un techo de hojas y con aguas termales. Desde el puesto del final de la ruta que seguía sin ver a nadie, así que deduciendo que eran los Baños de Niñochaca, estuve una hora sólo y tranquilo, relajando los músculos después de la caminata. Justo cuando iba a salir tipo 5, pasaron unos chicos que venían de la escuela y se sorprendieron a ver a un "gringo", ahí recostado, relajado, disfrutando del agua. Me quedé un rato más, agarré mis cosas y me fui a acampar a 50 mts, a un lugar que ya había visto con una pequeña playita, al lado del río.
Pasé la noche completamente sólo, al lado del río disfrutando del paisaje y el entorno y al otro día a la mañana me volví al puesto donde comienza la carretera, de ahí sale un bus a las 9 que va a Cotahuasi (PEN 5). Lo único en esta parte del cañón, al menos es esta época del año no hay arroyos ni pequeñas cataratas que se crucen en el camino, así que hay que llevar suficiente agua y/o purificar directamente la del río, como hice yo.
Ya en Cotahuasi justo había una feria anual tradicional y gastronómica de los pueblos del cañón (me lo había dicho en Turismo de Arequipa). Me vino perfecto porque los buses de vuelta no salen hasta las 16.30, así que estuve caminando algo más por los alrededores, disfrutando de platos típicos, viendo danzas tradicionales y a la tarde me tomé el autobús para volver a Arequipa a las 3 de la mañana (PEN 32).
Comparando con el Cotahuasi con el del Colca, y salvando las distancias es como Machupichu o Choquequirao. Colca es más turístico y los paisajes impresionan más por los coloridos de las terrazas. Cotahuasi es más seco y árido, más profundo, pero también mucho menos turístico y más barato (no hay que pagar entrada). Como la gente no está tan acostumbrada, es muy curiosa y más que amable con los visitantes, también es muy seguro según me dijeron en turismo para acampar en cualquier lugar por libre. Y como plus uno puede estar horas completamente sólo, disfrutando de este maravilloso entorno. Lo malo es que está a más distancia de Arequipa, ese es un motivo por el cual no es tan visitado, y la ruta es mucha más dura, el bus que tiene horarios poco cómodos, baila bastante subiendo y bajando montañas por caminos de tierra, por lo que a veces la gente se marea.

Juanita y el Monasterio de Santa Catalina

Monasterio de Santa Catalina, Arequipa, Perú
Desde Cusco llegué a Arequipa, quería conocer la cuidad y usarla de base para visitar dos de los cañones más profundos del mundo: Colca y Cotahuasi. Finalmente visité ambos pero lo contaré en otros post.
La parte central de Arequipa, es turística y como me pasó con Cusco, la encontré muy prolija y cuidada, sobre todo en los alrededores de la Plaza de Armas. Me alojé en un hostal barato a 100 metros al sur de la plaza y comencé a callejear y caminar bastante, pasando casi todos los días como ya es mi tradición, por el mercado central.
La parte central de Arequipa es muy agradable para caminar y moverse. Entre otros lugares visité la Catedral, la Iglesia y el Antiguo Claustro de la Compañía, pero sobre todo quería destacar dos sitios: El Monasterio de Santa Catalina y el Museo Santuarios Andinos.
El Monasterio de Santa Catalina de Siena es un lugar muy particular que uno no se puede perder, la entrada cuesta PEN 35 y se puede permanecer recorriendo esta pequeña cuidad amurallada, si lo desea, hasta la hora de cierre. Los Martes y Jueves cierran más tarde, alrededor de las 21hs y las visitas nocturnas son un espectáculo aparte, ya que gran parte del recinto se ilumina con velas, faroles y el fuego de los hornos de barro. Tuve la suerte de entrar un Jueves y lo visité de noche, lo único, cometí el error de entrar a las 6 de la tarde y me perdí la parte de día para las fotos. Creo que lo ideal es ir tipo 4 o 5 de la tarde y ver el lugar con sus dos caras, la diurna y nocturna. El monasterio es de 1579 y se encuentra construido con "sillar" (roca volcánica), por lo que es una muestra importante de la arquitectura colonial Arequipeña. Como decía antes es una pequeña cuidad amurallada, con paredes internas en colores muy vivos como rojo o azul y entre otras estancias, celdas privadas donde las religiosas desarrollaban sus vidas de clausura. Luego de los terremotos de 1958 y 1960 fue restaurado, y desde 1970 se puede visitar gran parte del complejo. Además de los patios, celdas y la actual pinacoteca a mi me llamó la atención la zona de la antigua lavandería con tinajas, las cocinas y la bañera.
También fui al Museo Santuarios Andinos (Entrada PEN 15, no se permiten fotografías), famoso por la momia de "Juanita, la niña de los hielos", que fue ofrendada a la Montaña Sagrada Inca donde fue hallada en 1995, el volcán Ampato. Además de Juanita, se han encontrado otros 17 cuerpos que están siendo estudiados. Se exponen parte de los hallazgos rescatados, el ajuar y la vestimenta de algunas de las momias y al final, en una cámara criogénica se puede ver a Juanita. Comparándola con los niños de Llullaillaco, en el Museo de Arqueología de Alta Montaña de Salta (que es bastante similar), no se encuentra en un estado tan bueno de conservación. Quizás se deba a que cuando se encontró la momia, esta se había caído de su posición original al interior del cráter del volcán, y una parte del cuerpo estaba al descubierto. Pero la visita a este lugar es más que interesante, instructiva e impresiona ver un cuerpo de tantos años en ese estado.
Desde Arequipa me voy para Lima (PEN 90, 17hs) a seguir conociendo.

domingo, 31 de octubre de 2010

Caminando por el Colca

Cañón del Colca, Arequipa, Perú
Haciendo base en Arequipa (cuidad que desarrollaré en otro post) decidí hacer los cañones Colca y Cotahuasi, cuarto y tercero más profundos del mundo respectivamente (aunque algunos dicen que son los más profundos).En está publicación desarrollaré lo que hice en el Colca, que fue el primero que visité.
Después de averiguar en información turística y otros lugares me convencí de que era demasiado turístico, que iba a ser fácil de recorrer y que en muchas de las poblaciones iba a haber alojamiento. Así que lo decidí fue comenzar desde Cabanaconde y no llevarme la carpa.
Me tomé el bus de las 6 desde Arequipa hasta Cabanaconde (PEN 16, 6hs), al llegar a la población me busqué un hostel barato en los alrededores de la plaza y me fui a conocer el Oasis de Sangalle. Al ingresar a la zona del Colca, hay que comprar una entrada que cuesta PEN 35, y la cobran apenas el bus pasa por Chivay. Con lo recaudad se fomenta el desarrollo de las poblaciones de la zona, así que conviene pagarlo para colaborar, además de que controlan los tickets en bastantes puntos.
Volviendo a mi recorrido del primer día, para llegar al Oasis son alrededor de dos horas cuesta abajo (y dos y media para volver), y es una pequeña extensión llena de verde y palmeras con un microclima propio. Al bajar había algunos complejos, en su mayoría con algunos turistas que estaban nadando en las piscinas. Así que llegué hasta el lugar, me quedé un rato en el río y pasadas las tres comencé a volver a Cabanaconde, para hacerlo con luz y que no me agarre la noche. Comí algo y me fui a la cama temprano, que al otro día quería madrugar entre otras cosas para intentar ver los cóndores (dicen que salen entre las 7 y las 9).
Y así fue, el otro día a las 6 ya estaba caminando, la idea era la de hacer la zona sur del barranco, parte por la carretera y parte cortando por caminos rurales o internos. Así que mi primer escala fue hora y media después de salir en el Mirador de Tapay, buena vista pero no hubo suerte con las aves, así que me fui para el punto principal, el Mirador Cruz Cóndor.
Este mirador debe ser el punto turístico más importante del cañón, llegué tipo 8, había poca gente y sólo dos cóndores, pero parados en unas piedras a unos metros. Les saqué unas fotos y después de esperar media hora a ver si volaban, cuando empezaban a llegar la mayoría de las camionetas turísticas decidí seguir mi camino. Justo cuando estaba a unos 15 minutos, vi que hicieron un pequeño vuelo para la foto, pero sólo lo pude ver a la distancia.
Seguí caminando por el cañón, cortando en varios tramos por caminos rurales o internos hasta llegar a Pinchollo (8kms desde Cruz Cóndor). Desde ahí hasta la siguiente población, que se llama Maca hay unos 10kms, se atraviesan 3 miradores y a mi gusto están de las mejores vistas del Colca, con el valle lleno de terrazas multicolores al otro lado del río, lo que brinda unos paisajes increíbles. Entonces haciendo varias paradas para disfrutar de los paisajes pasé por los miradores de Wayra Punku, Antawilke y Choquetico para llegar hasta Maca, donde almorcé algo y seguí camino. La idea era la de pasar del otro lado del río, pero en uno de los mapas que tenía el puente estaba mal marcado (está antes de la población), así que bajé hasta el agua entre terrazas, y como no tenía ganas de mojarme, después de avanzar unos kilómetros bordeando la orilla, volví a la ruta, por momentos cortando por caminos locales, pero llegando hasta Yanque. Ahí si crucé a la parte norte del río hasta llegar a Coporaque cerca de las 6 de la tarde. Estaba averiguando por alojamiento, pero justo salía un colectivo / combi para Chivay, así que lo tomé para conseguir un mejor lugar donde parar y más económico, ya que hay más opciones, además de estar en una de las cabeceras de donde sale el bus de vuelta.
Los senderos y las rutas eran fácil de hacer, y al venir descargado de peso caminé algo más de 50 kms, lo máximo creo hasta ahora en un día. Una aclaración, en Arequipa venden mapas a unos precios demasiado elevados, y la verdad es que no hacen falta, con el que regalan en información turística o algunas agencias y preguntando sobra, es fácil de orientarse y siempre se tiene el río al fondo del cañon de referencia. Además en todas las poblaciones hay al menos uno o dos alojamientos en caso de que uno quede varado.
Así que a la otra mañana, como recompensa me fui a los Baños termales de La Calera (Entrada PEN 10), que quedan a 3,5kms de Chivay y se puede ir caminando o en colectivo por PEN 1. En los baños termales estuve unas horas de relax y recuperación, antes de volverme al mediodía para Arequipa (PEN 12, 3horas y media).

jueves, 21 de octubre de 2010

Disfrutando de Choquequirao y alrededores

Había dos lugares no me podía perder en Cusco, Machupichu y Choquequirao. Este último me habían dicho que no lo podía obviar y la verdad es que me pareció un sitio fascinante.
Complejo de Choquequirao, Cusco, Perú
Tanto el complejo como los escenarios que se recorren para llegar e irse me parecieron increíbles, duros para caminarlos, pero el esfuerzo vale la pena.
Siguiendo los pasos de un amigo kiwi (neocelandés), que me dejo información, hice la ruta que voy a detallar a continuación, entrando por Cachora y saliendo por Hanipaca. Tardé en total 4 días y 3 noches.
Desde Cusco hay que tomar un bus desde la terminal terrestre que vaya para Abancay o Lima, salen entre las 6 y las 6.30 de la mañana (también hay a la tarde) y tardan unas 4 horas en llegar hasta Ramal, el cruce en la ruta desde donde se accede a Cachora.
Desde Ramal (km 42 de la carretera antes de llegar a Abancay) hay dos opciones o tomar un taxi por 5 a 10 PEN o caminar las alrededor de 2 horas que hay hasta Cachora. Yo por mi parte como arranqué con un molestia en la espalda y quería probar que tal aguantaba el peso de la mochila (o sino alquilar una mula), lo hice caminando. Se suben unos 400 mts y después el resto es todo cuesta abajo, hasta llegar a la población que está en lo profundo de un valle.
Ya en Cachora, donde hay alojamiento, se puede comprar comida, alquilar mulas (salen alrededor de PEN 25 por día), etc. Hay que atravesar el pueblo, vía la plaza de armas y luego de llegar a una especie de tanque de agua, seguir el camino que discurre a la izquierda. Igualmente es mejor ir preguntando que no es tan fácil encontrar el sendero de salida. El camino que seguí yo, rodea un alojamiento y ahí luego de caminar un rato y preguntar, me indicaron como llegar al comienzo del sendero a Choquequirao, que no está bien marcado y se empieza al otro lado del río. Una vez se cruza el río por un pequeño puente, aparecen las señalizaciones, y a partir de ahí el resto del camino es fácil y claro, así que se comienzan a andar los 31,5 kms que hay que hacer para llegar a Choquequirao. Para estar seguro, se camina con la pendiente y el pequeño río a mano derecha.
Como decía antes el camino es duro, medio rompepiernas, y más si uno va con todo en la espalda como era mi caso. Desde el inicio del sendero son entre 4 y 5 horas hasta Chiquisca, casi todo el tiempo cuesta abajo. En todo momento los paisajes son muy buenos, desde la altura de las montañas, con nevados de fondo y el río en la parte baja. Cuando pasé por Chiquisca (donde en teoría se puede comprar comida), no vi a nadie en el camping y seguí un rato más hasta Playa Rosa. Son 21kms desde el inicio y hay un camping justo antes de cruzar el puente, que es gratuito, no venden comida, pero incluye baños, agua y duchas frías. Comí algo, dormí y al otro día seguí el recorrido.
El segundo día luego de desayunar crucé el río y salí rumbo a Choquequirao. Primero al cruzar el puente hay que llegar hasta Santa Rosa, es alrededor de una hora y media cuesta arriba. Tanto en Santa Rosa como en Santa Rosa alta hay lugares para acampar y preparan comida, pero yo ya salí con alimentos para los 4 días, así que seguí de largo. Desde Santa Rosa se continúa cuesta arriba otras dos horas hasta Marampata, aquí también hay lugares para comer y acampar. En mi caso preferí seguir hasta el campamento del complejo de Choquequirao, a otra hora de distancia. El camino en este tramo ya no es tan duro, luego de alrededor de 30 mins, uno se debe registrar en el puesto de control, pagar la entrada (PEN 37), y caminar otra media hora hasta el lugar de acampada. El camping del complejo es gratis, tiene unas terrazas planas para dejar las carpas, no venden comida, pero tiene agua y duchas frías. Así que me relajé el resto de la tarde y me fui temprano a la cama para arrancar al otro día con todo Choquequirao. Lo malo es que a todos los que estábamos ahí nos agarro una lluvia bastante fuerte y nos entró agua en todas las tiendas en menos o mayor medida, pero queda como anécdota.
El tercer lo dediqué desde temprano a disfrutar y recorrer Choquequirao. Esta ciudadela, que solo se encuentra excavada en un 30 por ciento es mucho más grande que Machupichu, quizás al estar más dispersa, la vista que ofrece no es tan imponente, pero se disfruta de otra forma. Ya que se puede recorrer el complejo prácticamente sólo, disfrutando de las ruinas sin ordas de turistas o tours constantes. Se supone que el complejo en período incaico era un centro cultural, religioso y una posición estratégica de control para acceder a la región de Vilcabamba, ya que se encuentra entre otros sitios de importancia, ubicado entre la selva amazónica y la cuidad imperial de Cusco, Machupichu y Pisac.
Durante la época de conquista Española (alrededor de 1533), Choquequirao, fue uno de los últimos centros de resistencia Inca, cuando estos abandonaron la cuidad de Cusco, que se encontraba sitiada, y se refugiaron en las ciudades de la región de Vilcabamba, hasta que capturaron y ejecutaron a Tupac Amaru en 1572.
Se presume que el complejo tenía una fuerte importancia religiosa, ya que entre otras secciones se han logrado localizar y visité : El área de viviendas (Pikiwasi; plaza principal (Huaqaypata); plaza superior (Hanan); depósitos (Qolqa); plaza inferior (Hurin); la zona conocida como "Llamas del Sol", donde en andenes iluminados por el sol al atardecer y entre las paredes se pueden apreciar las figuras de un hombre y varias llamas creadas con piedras blancas intercaladas en las terrazas; la plataforma ceremonial (Ushno); y la vivienda del sacerdote.
Luego volví a pasar por el campamento y bajé hace las terrazas de cultivo (Paraqtepata y Pacchayoc), donde además de recorrer estos andenes gigantes, que ofrecen unas vistas majestuosas con las montañas de fonde, se puede llegar hast la llamada casa de agua y la roca sagrada.
Como sucede en estos templos, hay unas vistas increíbles desde diferentes puntos, a mi las que más me gustaron o me llamaron la atención, fueron las del mirados de las "Llamas de Sol" y las vistas desde las plazas superiores y desde el sector industrial.
Ya las 3 de la tardé decidí partir, y luego de 2 horas de caminata cuesta abajo, atravesar el río (donde se puede acampar) y subir otra hora llegué a San Ignacio. El camping cuesta PEN 1, no tienen comida, pero si venden agua y refrescos y uno puede agarrar fruta fresca de los árboles (según la época hay papayas, limones o mangos).
Al otro día salí desde San Ignacio a Tambobamba, son unas dos hora y media de caminata, entrando en un valle con unos paisajes nuevamente increíbles. Luego de dos horas se cruza el río llegando a Carmen (no hay comida), de ahí se puede seguir el camino de tierra con huellas para coche o después de 500mts cortar por un sendero que sale a mano izquierda y va a Tambobamba en forma más directa.
Ya en Tambobamba, no hay alimento disponible, al pasar por el pueblo es importante usar el sendero local y no la ruta, que da muchas vueltas, son 17kms (y puede llevar alrededor de 5 hs.). Así que como decía, es importante tomar el camino local, hay que preguntar, pero luego de atravesar el pueblo, de la segunda o tercer curva de la carretera, sale un sendero a mano derecha, cuesta arriba, que vuelve a conectar con la ruta luego de media hora. Nuevamente en la ruta, se camina un poco y lo importante es no cruzar el puente. Justo antes del puente hay otro sendero a mano izquierda, cuesta arriba, que atravesando viviendas por alrededor de una hora llega hasta Huanipaca.
Ya en Huanipaca (donde hay almacenes y comida), hay que negociar transporte compartido hasta ramal (la ruta de Abancay a Cusco), sale entre PEN 8 y 10 y tarda una hora. Una vez en la ruta esperar un bus que vaya rumbo a la terminal terrestre de Cusco, que sale PEN 15 y tarda otras 4 horas.

Machupichu, espectacular desde donde se lo mire

Uno de los lugares a visitar con base en Cusco para mi era Machupichu (junto con Choquequirao), el punto turístico más conocido de Perú y quizás de América, que a la vez, por esas contradicciones, es uno de los templos principales Peruanos de los que menos se sabe y más se especula sobre su historia real. Fue descubierto por casualidad por Hiram Bingham en 1911, cuando realmente estaba buscando Vilcabamba y tampoco se encuentra en los registros Españoles, está es la causa por la que no lo pisaron, no fue profanado y su roca sagrada continúa intacta (en otros sitios fue destruida por los conquistadores).
Inicialmente iba a hacer la ruta de Salkantay, pero después para ganar unos días, que salga más barato y no ir sólo, decidimos hacer otra ruta no tan atractiva pero más económica y fácil. Ya que hay alojamientos y no hace falta ir cargando con comida y carpa.
Machupichu, Cusco, Perú
Entonces aunque se puede ir directamente en transporte hasta hidroeléctrica y desde ahí caminar, queríamos hacer 2 días de trekking, por lo que optamos por la ruta Cusco – Santa María – Santa Teresa – Hidroeléctrica – Aguas Calientes. Es algo así como el tour que ofrecen con el nombre de Jungla, pero sin la parte inicial de la bicicleta desde Abra Málaga, sin guía, improvisando, caminando todo el tiempo y más barato.
Entonces desde Cusco nos tomamos un taxi compartido hasta Santa María por PEN 25 y tardamos 4 horas y media en llegar, la otra opción era un bus que salía PEN 15 pero tardaba 7 horas y nos hacía perder otro día, ya que era llegar ahí a la madrugada y salir a la mañana del día siguiente para estar viajando todo el día. Salimos a las 7 y llegamos a Santa María tipo 11 y media de la noche, estaba todo cerrado, así que después de golpear en varios hostales, nos abrió uno y dormimos ahí por PEN 10.
El Primer día caminamos los alrededor de 17 kms que separan Santa María de Santa Teresa. Siempre preguntándole a la gente local, que no siempre conoce o te indica los mejores caminos, pero nos salió lo siguiente: Hay que salir del pueblo cruzando el puente y seguir la carretera que va a la par del río por su mano derecha, no indicaron un camino desde Santa Rosa que no encontramos, así que luego de caminar unos 7kms, a la altura de Quellomayo bajamos hasta el pueblo ya por un sendero (ahí hay lugares que venden agua y comida), luego llegamos a un puente colgante y cruzamos el rió hacia la margen izquierda, para seguir el camino por otras 2 horas. Luego de caminar unos 6 o 7 kms, volvimos a cruzar el río esta vez por medio de unos canastos conectados por cuerdas a ambas orillas y a los que uno se sube y va tirando a fuerza de manos por arriba del río para llegar, muy divertido. Una vez que estábamos nuevamente en la orilla derecha, nos toco subir y caminar unos 2kms hasta llegar a Santa Teresa, comimos algo, encontramos alojamiento por PEN 10 y tarde de relax.
El segundo día hicimos Santa Teresa – Aguas Calientes. Primero nos indicaron y lo hicimos medio mal, pero el camino correcto es el siguiente: Se sale por el pueblo y se cruza el río Santa Teresa por un puente colgante. Luego hay dos opciones o se camina alrededor de una hora por la orilla derecha del río, se lo cruza con un puente de soga con canasto y se sigue caminando por la izquierda hasta que la ruta vuelve a cruzar por un puente, o se sigue directamente la carretera que va a lo alto, a la derecha del río. En ambos casos luego de un puente de hierro, y se va siguiendo la ruta hasta llegar a Hidroeléctrica (tardamos alrededor de 5 horas en total), una vez ahí hay que llegar hasta las vías, sobre las mismas hay algunos puestitos que venden comida y agua (ultima oportunidad para provisiones), y luego hay que seguir las vías por un sendero que hay a los costados, muy fácil de caminar hasta Aguas Calientes. Se tardan unas 2 horas y media, y lo que hace la gente y el tren es en realidad rodear todo el complejo de Machupichu al ras del agua, desde el otro lado del río.
Nos fuimos juntando gente en el camino y llegamos a Aguas Calientes unos 8 todos juntos, negociamos precio por el alojamiento (PEN 13) y nos fuimos a comprar la entrada a Machupichu para del día siguiente, que sale PEN 125.
Fuimos a entrar a Machipichu antes de las 5 de la mañana, el motivo era porque sólo las primeras 400 personas que llegan pueden subir al cerro Huayna Picchu, los dividen en dos turnos, a partir de las 7 y de las 10 de la mañana. Abren las puertas a las 5 y tardamos unos 40 minutos es subir todo el camino hasta la entrada, para quien no quiere caminar tanto, salen buses desde el centro a USD 7 y el primero lo hace a las 5.30.
Conseguí mi sello para subir al Huayna, como seguía nublado y lloviendo elegí hacerlo a las 10, así que comenzamos a recorrer todo el complejo tranquilos.
Cuando uno ingresa ya la vista del Machupichu es increíble, así que uno queda asombrado y empieza a disfrutarlo, recorrerlo y sacar fotos. En mi caso las partes que más me gustaron, aunque aclaro todo es increíble, fueron el sector agrícola oeste con sus terrazas, el sector de los templos y sobre todo como resalta por en la altura el observatorio astronómico. Después también llama la atención el templo del cóndor, las áreas de recintos y las distintas vistas que hay desde diversos puntos.
En cuanto a las caminatas, la mejor vista que tuvimos fue luego de subir el Huayna Pichu y al otro pequeño cerro que está de camino ( y su nombre también termina en Pichu). El camino del Huayna es algo empinada y patinada con la lluvia, pero como decía las vistas valen la pena. También fuimos hasta el puente inka, el paisaje es curioso al igual que su historia: Un pequeño camino que va por una cornisa con un pequeño puente formado por unos troncos, que simplemente eran retirados cuando no querían que nadie ingrese por esa vía.
Caminamos ya a la tarde hasta la Puerta del Sol o Intipuncu, punto que marca el final del camino del inca y el ingreso por este al complejo, pero cuando estábamos volviendo y queríamos subir al cerro Machupichu, por el que el complejo recibió el nombre, y del cual se obtiene la foto clásica del lugar (y supuestamente las mejores vistas) no dimos cuenta que eran alrededor de las 5, comenzaba a oscurecer y se nos acabó el tiempo. Así que siguiendo las indicaciones de los guardaparques nos quedamos con las ganas y no lo pudimos hacer....una cuenta pendiente o excusa para volver a futuro :)
Estuvimos en el complejo alrededor de 13 horas, y por ser respetuosos con las indicaciones de la entrada no llevamos casi comida ni botellas de agua, grave error, ya que no te revisan y no pensábamos dejar la basura. En cambio la única opción que había era la de consumir en los dos lugares a puertas del complejo, te dejan salir y volver a entrar, pero los precios eran un asalto a mano armada. Igualmente Machupichu nos pareció tan fascinante, que pese a parar por momentos a descansar o contemplar vistas, el día completo dentro se nos pasó volando.
Así que ya contentos por lo visto y vivido nos fuimos de noche, los últimos en salir del lugar, de nuevo hasta Aguas Calientes. Comimos algo, dormimos y al día siguiente nos volvimos en el primer tren que es el más económico. Sale a las 5 de la mañana, cuesta USD 33, llega 7.30 a Ollantaytambo. Y desde ahí nos tomamos un taxi compartido de vuelta a Cusco (PEN 10, 2 horas).

miércoles, 20 de octubre de 2010

Cusco y el Imperio Incaico

Moray, Valle Sagrado, Cusco, Perú
Desde Puno, después de 8 horas de viaje llegué a la terminal Terrestre de Cusco, desde ahí negocié un taxi por PEN 5 hasta los alrededores de la Plaza de Armas. Me alojé en el Hostal Mágico, pero al final de este post hablaré del lugar y el proyecto que llevan ya que me resultó más que interesante.
Ya uno al recorrer la Plaza de Armas, se da cuenta de lo prolijo e impecable que está el centro de la cuidad, que es el punto principal de destino turístico de Perú. En la Plaza destacan los edificios coloniales perfectamente restaurados, la Catedral y la iglesia Compañía de Jesús. Como acostumbro callejee bastante la ciudad y fui seguido a comer al mercado central. Las mejores vistas están desde el al noroeste de la plaza, por el balcón de qusqo, las calles Suecia, Resbalosa y la iglesia de San Cristobal hasta llegar al Cristo que se ve en lo alto del cerro.
Se vende un boleto turístico que cuesta o PEN 70 o para visitar o los sitios cercanos a Cusco (Saqsayhuaman, Q'enqo, Pukapukara y Tambomachay), PEN 70 para visitar los lugares del Valle Sagrado (Moray, Ollantaytambo, Pisac, Pikillacta, Tipón, y Chinchero), o se puede comprar por PEN 130 un Boleto que incluye todos los destinos nombrados con anterioridad más algunos museos o sitios culturales en la cuidad y dura 10 días. De esos sitios los que visité están marcados con (*).
De los lugares que visité destaco los siguientes:
  • Saqsayhuaman (*): está a 2kms de la cuidad, y era una fortificación de la que quedan cuatro sectores con murallas formadas por bloques de piedras. Con la llegada del Español parte del complejo fue desarmado y utilizado como cantera para la construcción de la catedral, templos y casas de los conquistadores.
  • Qenqo (*): Se encuentra a 3kms de Cusco, se supone que era un templo religioso para ceremonias del culto de la fertilidad. Tiene los restos de un anfiteatro, laberintos en la parte superior, monolitos y un pasadizo con una mesa subterránea donde se realizaban ritos.
  • Salapunco o Templo de la Luna: Es gratuito, y se encuentra a 1 km de Q'enqo, están comenzando a restaurar este lugar, en el que se puede apreciar, al ingresar a un sala tallada en la roca que la misma está decorada con la forma de una serpiente y supuestamente de un cóndor y un puma además de una mesa ceremonial.
  • Pukapukara (*): Era un puesto de control de transito y administrativo, además de cuartel y alojamiento con depósito de alimentos (tambo). Cuando el Inka visitaba Tambomachay su comitiva se quedaba en este sitio.
  • Tambomachay (*): Se lo conoce como baño de la Ñusta, era un lugar de alojamiento del Inca y cuenta con acueductos que llevan aguas desde manantiales cercanos hasta sus baños.
Para visitar de una forma sencilla y barata Saqsayhuaman, Q'enqo, Salapunco, Pukapukara y Tambomachay la mejor opción puede ser la de tomarse un colectivo desde el centro hasta Tambomachay y comenzar a recorrer los templos en orden inverso (del más lejano al más cercano), el camino total son alrededor de 8km pero siempre cuesta abajo.
  • Museo Municipal de Arte Cotemporáneo (*): Es interesante para un visita corta, tiene tres salas de exhibición y presenta diferentes obras, las cuales se van rotando periódicamente.
  • Museo del Sitio de Qoricancha (*): Se exponen cerámicas, textiles y metalurgia, y algunos hallazgos de excavaciones tanto pre como incaicos.
  • Museo Histórico regional (*): Tiene algunos objetos en exposición que van desde el pleistoceno hasta el período incaico.
  • Centro Qosqo de Arte Nativo (*): A mi gusto, después de los templos, la mejor opción incluida en el boleto turístico, presentan un espectáculo diario de música y danza folclórica de diferentes comunidades de Cusco. El show es distinto cada día de la semana y a mi me tocó ver los bailes de carnaval de distintas comunidades, muy interesante, colorido y entretenido.
  • Moray (*): Está a más de dos horas de Cusco, tuve suerte que cuando fui coincidió con una fiesta local, así que además de bailes, comida y juegos, había buses desde Urubamba y Cusco, sino es más complicado llegar, ya que hay que bajarse del bus a Urubamba en ramal de Maras y negociar transporte. De los lugares visitados a mi gusto fue el más particular, ya que presenta unas edificaciones con terrazas circulares que van descendiendo en profundidad. En total el complejo cuenta con 4 construcciones (o Muyus), la mayor con canales hidráulicos propios y se supone que era una especie de vivero para experimentación agrícola, ya que cada terraza presenta un microclima propio, con sus características particulares de humedad y 5 grados de diferencia entre cada andén.
  • Ollantaytambo (*): Está a 3 horas de Cusco, se puede ir directo en bus o tomando uno hasta Urubamba (PEN 2, 2 horas) y de ahí otro hasta Ollaytaytambo (PEN 1,20, 30mins). Fue un centro estratégico militar además de religioso. Se pueden recorrer las ruinas de sus andenes y templos en lo alto de la montaña, pero el pueblo en la base mantiene la arquitectura original inka, con calles rectas con canales de agua a los costados. Y en la pendiente opuesta a la terraza hay construcciones posteriores y antiguos depósitos post incaicos.
  • Pisac (*): Está a dos horas de la cuidad (el bus sale PEN 2), además del mercado y el pueblo, contiene un complejo arqueológico en el que destacan distintos barrios, el templo del sol y en la cima un antiguo cementerio inka.
  • Museo Inka: La entrada cuesta PEN 10 y no se permiten fotografías. Es interesante ya que hay una exposición de objetos, piezas y se explican costumbres tanto pre como incaicas.
  • Museo de Arte Precolombino (MAP): La entrada cuesta PEN 20, tiene varias salas que muestran diferentes obras en distintos materiales que cubren todos los períodos desde el pre incaico hasta el Español.
  • Qorikancha o actual Convento de Santo Domingo del Cusco: La entrada cuesta 10 PEN, es un sitio interesante para visitar, ya que el convento fue construido sobre las piedras del antiguo templo de Qorikancha. Entonces se puede apreciar la base de piedras sobre la cual se construyó el nuevo sitio Cristiano. Cuentan que Qorikancha era uno de los sitios religiosos principales para los incas, además de un observatorio astronómico, y que tenía un templo dedicado al sol completamente cubierto en oro, pero que fue profanado por los Españoles al dominar la ciudad.
Quizás era mi prioridad al visitar la cuidad conocer Machupichu y Choquequirao, pero ambas visitas las comentaré en dos publicaciones separadas.
Como suelo acostumbrar, cuando un lugar o servicio me gusta o la propuesta me parece interesante, la suelo difundir. Y en el caso del Hostal Mágico y el Proyecto Aldea Yanapay, combina todos los factores así que doy los detalles: Comentaba antes que me alojé en el Hostal Mágico (calle Fierro 534 – Tel.: 051 084 235870), el lugar es excelente en relación precio calidad, tiene cocina, internet, wi-fi, buen ambiente y además parte de las ganancias de este alojamiento se destinan al Proyecto Aldea Yanapay. Que destaca en la actualidad (tiene más planes a futuro) por contar con dos escuelas, donde acoge chicos de 5 a 15 años, a quienes además de darles soporte escolar (con sus tareas), se les brinda acceso a biblioteca, talleres de arte, lectura, deporte, expresión y educación a nivel social y de higiene. Además todos los chicos al final del día reciben un vaso de leche (y vitaminas dos veces por semana), antes de volver a casa con sus familias. Las actividades de la escuelita son llevadas a cabo por voluntarios, y quería destacar para aquellas personas interesadas, que en favor de otras "ONG" o "Proyectos Solidarios", participar de Aldea Yanapay es completamente gratuito, como me explicó su fundador, Yuri, la idea es que uno aporte su tiempo, conocimiento y experiencia, no dinero como exigen otros lugares de voluntariado. También cuentan con un café restaurant con el mismo nombre (calle Ruinas 415, 2do Piso, a 300mts de plaza de Armas – Tel.: 255134), decorado y con un ambiente acorde al hostal y proyecto, con juegos de mesa y donde además de disfrutar de diferentes platos se puede colaborar financiando la causa.
Ya más que contento con lo visto en la cuidad me fui para Arequipa (PEN 35, 9 horas).

jueves, 7 de octubre de 2010

Sillustani y las islas flotantes

Desde Copacabana, Bolivia, después de 3 horas de bus y cruzar la frontera llegué a Puno en Perú.
Me alojé en los alrededores de la Plaza de Armas y tuve suerte porque como no había gente me quedé en un hotel de PEN 65 por 15.
Me habían dicho que lo que había para visitar era demasiado turístico, pero en algunos casos siguen siendo igualmente sitios únicos así que fui a en forma rápida a Sillustani y las Islas flotantes de los Uros, como detallo a continuación:
    Chullpa Inca en Sillustani, Puno, Perú
    • Sillustani: Como llegué al mediodía y era la forma sencilla, hice un tour, ya que salen a las 14hs, cuestan entre PEN 20 y 25 y tardan en total unas 3 horas y media. Llegamos después de 45 minutos al lugar y se visita el sitio por alrededor de dos horas. Sillustani es más que interesante, el paisaje es muy bueno con lagos y montañas de fondo, donde en la altura de unos cerros se pueden visitar las antiguas Chullpas pre e Incaicas. Estas Chullpas son templos funerarios, formados por torres de piedras donde antiguamente los Collas y luego los incas enterraban a sus muertos, en posición fetal y de frente (mirando) unas pequeñas puertas que apuntaban hacia el sol al amanecer. Ellos creían, si no me equivoco, que como uno está en posición fetal antes de nacer, al morir, repitiendo esta postura es clave para comenzar una nueva vida en el más allá guiados por el padre sol. Los tipos de construcciones de estas torres funerarias son fáciles de distinguir según su período. Las torres circulares hechas por los collas son de piedras encastradas en una forma más sencilla, pero ya las construcciones Incaicas tienen una arquitectura más pulida, con encastres casi perfectos, formando paredes lisas y más refinadas. En una de las torres se puede ver un cocodrilo tallado, que era uno de los animales adorados por los collas, al igual que el pez gato. En el complejo también se pueden los restos de dos templos semicirculares, el de Pacha Tata y Pacha Mama.
    • Islas flotantes de los Uros: Después de averiguarlo a la tarde, salí al otro día a la mañana para las islas flotantes de los Uros. Si no se va por tour, la lancha idea y vuelta a las islas se toman desde el puerto (salen al juntar 10 pasajeros) y salen PEN 10, sumándole PEN 5 de derecho a entrada a las islas. Aunque quería intentar hacerlo por libre resultó imposible, el lugar es hiperturístico, las islas parecen un parque de diversiones, al igual que el recibimiento y el comportamiento de sus supuestos habitantes. A veces da que pensar en sentido de lo que uno entiende por impacto de los visitantes o turismo sostenible. Pero estas islas flotantes de totora no dejan de ser algo único, así que por eso las quería visitar aunque fuera unos minutos. Así que después de llegar a una de las islas, escuchar la explicación de como las construían con raíces de totora como base, luego los juncos entrelazados por capas de la misma planta formando el suelo y como hacían los anclajes me dedique a sacar fotos mientras parte de los que estaban en la isla se entretenían disfrazándose de gente local, cruzaban a otra isla en un bote de totora, etc. En total duró unas 3 horas, realmente salvo ver las islas no me gustó nada, porque parecía como decía antes un parque de diversiones, y en eso coincidí con casi toda la gente con la que hablé del tema. En puno también se pueden visitar las islas de Taquile y Amantani, pudiendo pernoctar en casas de gente local, no deja de ser también bastante turístico pero al menos no es tan exagerado por lo que he escuchado.
    Así que luego de visitar estos dos lugares en Puno me tomé un bus hacia Cusco (PEN entre 20 y 30 6 a 8 horas).