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martes, 14 de diciembre de 2010

Navegando el Río Amazonas

Navegando el Río Amazonas, Brasil
Esta publicación va a ser larga, ya que contaré en el mismo post el recorrido por el río Amazonas desde Iquitos hasta Belém, incluyendo las paradas y lo que pude conocer haciendo base en Manaus y Santarém.
Desde Iquitos me tomé una lancha rápida hasta Santa Rosa (USD 70, 10 horas). Una vez que llegué a la triple frontera tuve que ir a hacer la salida de Perú en migraciones y cruzar al otro lado del río, a Leticia (Colombia). De la Lancha de desembarca en una pequeña plataforma, así que de ahí, para hacer el trámite y llegar a la otra orilla, los turistas lo hicimos en una lancha que nos cobrara PEN 10 a cada uno, esperando a que completemos los sellados de los pasaportes.
Ya del otro lado del río moverse entre Leticia (Colombia) y Tabatinga (Brasil) es muy simple, sólo cruzando las calles ya que las ciudades se encuentran conectadas. Hay alojamientos en ambos sitios, pero en mi caso preferí quedarme del lado Colombiano, que es algo más lindo y tiene más infraestructura turística. El lado Brasilero es más grande y por ahí sin nada que llame la atención. Pero es a donde tuve que ir a la Policía Federal a hacer mi entrada a Brasil y al otro día a la terminal fluvial para tomarme el Barco a Manaus. Así que después de recorrer varios lugares, y sorprenderme con los precios, terminé quedándome en un sitio por COP 25000 por noche.
Ya al otro día me tomé el barco a Manaus (BRL 170 con comida incluída, 3 días), estos salen desde Tabatinga los Sábados y Miércoles a las 14hs. Recomiendan estar en el puerto fluvial 2 horas antes, tal y como lo hice. pero no pude abordar hasta 3 horas y media después. Lo que sucedió fue que la policía hace tantos controles que retrasan todo. Entonces de a grupos, teníamos que dejar nuestro equipaje en filas en el suelo, esperar a que pasen los perros revisando y después uno por uno nos volvían a chequear todos los contenidos, para terminar palpando uno por uno a cada pasajero para ver que llevaba. Lo bueno es que el barco espera y no zarpa hasta que no aborden todos los pasajeros.
Así que como corresponde cuando subí, busqué un hueco para colgar mi hamaca y en ella me quedé leyendo hasta que iniciamos el recorrido. Durante las primeras paradas del trayecto teníamos a 5 militares a bordo y una lancha navegando al lado. Y en cada parada bajaban custodiando el puente de entrada con ametralladoras y revisando a todos los que ingresaban al buque.
Desde mi punto de vista, considero normal que haya controles al ser una triple frontera, pero me pareció exagerado, por el trato que recibíamos los pasajeros y la forma en que hacían los chequeos. Además la mayoría de la droga que ingresa a Brasil, sin ser un especialista en el tema, estoy casi seguro de que no la introducen turistas caminando directamente por la terminal, ni esconden toneladas en sus hamacas o mochilas los pasajeros de un barco que tarda 3 días en llegar a destino, habiendo tanta selva y río por donde moverse.
Pero bueno, volviendo al viaje en barco, la verdad a mi gusto la experiencia es buena, pero el recorrido puede ser largo y aburrido. Lo que juega a favor es que como todos los pasajeros estábamos en las mismas condiciones, además de disfrutar del paisaje, leer, y mirar la tele, uno termina hablando y conociendo a bastante gente.
El paisaje es bastante similar durante todo el trayecto, entonces las paradas se convierten en una especie de atractivo del itinerario, porque rompen la rutina y es cuando hay transito de gente, ya que suben vendedores ambulantes, hay movimientos en el piso de cargas y cambio de pasajeros. No paso nunca nada, pero cuando paraba siempre me quedaba cerca de mi lugar, para controlar que no toquen mis mochilas, que como los equipajes de todos, quedan en el piso.
Este primer barco lento fue el que más me gustó de los 3 que tomé, en el precio tenía incluidas tres comidas diarias (desayuno, almuerzo y cena), así que pasaban tocando una campana y había que ir a hacer cola en el comedor para comer por turnos alrededor de las 6, 11:30 y 18hs. Si uno lleva un tupper o plato, puede ir directamente a la cocina y comer en cualquier sitio (como hacía la mayoría de la gente). La comida es básica pero esta bien, café con leche y pan a la mañana y las otras comidas eran arroz, pasta, frijoles y algo de proteína (o pescado, o cerdo o vaca).

MANAUS:
El barco llegó a la tarde, así que me busqué alojamiento barato entre el puerto y la cuidad, que al final salió BRL 15 por noche, y salí a caminar por el centro. Di un par de vueltas y la verdad, salvo el Teatro Amazonas y las plazas de sus alrededores, el resto no me llamó mucho la atención. Pero seguí dando vueltas por la cuidad al otro día y visité los siguientes sitios:
  • Teatro Amazonas (entrada BRL 10): Refleja la época dorada de la ciudad, cuando vivía del boom del caucho. En ese período se construyó este teatro tan pintoresco, importando la mayoría de los materiales desde Europa y donde no se descuido ningún lujo o detalle. Los únicos materiales locales utilizados fueron las maderas de los suelos, como las del salón de baile, pero que igualmente se enviaron a Europa donde las Pulieron y tallaron. El suelo original del auditorio tenía ductos de ventilación natural debajo de las butacas, pero con el tiempo quedaron en desuso al ser reemplazados por el aire acondicionado. En la actualidad, cuando no se realizan giras o espectáculos especiales hay funciones gratuitas o a precios muy populares, para acercar a todos los habitantes de Manaus a los eventos culturales y a disfrutar del edificio. Me perdí por un día una función gratuíta que había de la filarmonica juvenil.
  • Bosque da Ciéncia (entrada BRL 5): Como su nombre lo dice, es un parque dentro de un bosque, donde al recorrerlo por sus senderos se pasa por distintas jaulas donde hay varios animales que están rehabilitando y/o estudiando, tales como manatíes, nutrias, yacarés, peces, etc. La verdad es que los pobres animales están en jaulas y la visita no es nada del otro mundo, pero puede ser un paseo entretenido para matar una tarde. Para llegar al sitio hay varios colectivos que salen desde Praça de Matriz como lo números 125 o 519, que tardan en llegar alrededor de 40mins y cuestan BRL 2,30 cada trayecto.

Teatro Amazonas, Manaus, Brasil
No había barcos todos los días, así que despúes de preguntar en el puerto me tomé uno al día siguiente rumbo a Santarém (BRL 100 y 36hs). La sorpresa es que como me dijeron, compré mi boleto y embarque a las 8 del Puerto fluvial, el barco salía casi vacío lo que me parecía raro, pero ya mis dudas se disiparon a los pocos minutos de zarpar. Paramos en otro muelle contiguo en la ciudad, el buque por supuesto se llenó y no llegamos a zarpar realmente hasta las 13.30 horas. Ya una vez navegando el camino fue muy tranquilo, iba leyendo o hablando algo con la gente. Finalmente llegamos dos días después a Santarém durante la noche. Como es costumbre en la zona, por seguridad y para ahorrarme una noche de hotel, me quedé con más gente durmiendo en el barco (es gratis y nunca te cobran de más) hasta la mañana siguiente.

SANTARÉM:
Iba a Santarém con la idea de quedarme unos días y visitar varios lugares, pero tuve problemas con las fechas de los barcos a Belém. Me habían informado desde Manaus, que tenía buques a Belém todo los días, pero para mi sorpresa llegué a destino un Sábado y me dicen que solo hay barcos los Viernes, Sábados y Domingos, los pasajes de avión estaban muy caros, así que me obligó a irme al día siguiente. Me comentaron que también había buses pero nadie me pudo confirmar ni precios, ni días de salida.
Alter do Chão, Amazonas, Brasil
En el barco, al ser el único turista, la gente a bordo me había recomendado un montón de playas y lugares para visitar, y encima coincidía con que ese fin de semana había un festejo religioso en la ciudad. Ya iba con la idea de conocer algunos lugares como las dos ciudades norteamericanas creadas y luego abandonadas por Ford, en su proyecto frustrado de producir caucho en el Amazonas (Fordlandia y Belterra) o la Floresta Nacional (FLONA) do Tapajós, por lo que incluyo información que tenía de como llegar. Pero al final, por falta de tiempo, sólo visité las playas de Alter Do Chao.
Resumiendo mi visita a Santarém, luego de dormir en el barco, me fui hasta el centro, conseguí alojamiento cercano a la plaza y la catedral y luego de ir a Alter do Chão, estuve recorriendo durante la tarde la parte central de la ciudad, que estaba lleno de puestos con juegos y comida por las celebraciones locales. La ciudad es muy tranquila, pero entre otros atractivos, se llega a ver el encuentro de aguas de los ríos Tapajós y Amazonas, donde se distinguen claramente los colores de cada uno. Ya que no se mezclan inmediatamente sus aguas por diferencias de temperatura, densidad, velocidad, etc. Igualmente entre lo que pude o lo que pensaba visitar destaco lo siguiente:
  • Alter do Chão: Llamado por algunos el "Caribe del Amazonas"... apodo exagerado si los hay, la verdad es que debe ser el punto más turístico de la zona, está bien ya que tiene playas de arena clara, agua caliente y no está nada mal para unos chapuzones o recorrer el Lago Verde. Para llegar es muy simple, hay que tomar un bus desde Santarém y tarda sólo 40 minutos (BRL 2,50, son 33kms). Sólo estuve en la zona principal de Alter, pero gente que conocí en el barco me decía que las playas de los alrededores son muy buenas y no tan conocidas, y que una de las mejores está sobre el Tapajós, detrás de un pequeño morro que se ve a la derecha del lago.
  • FLONA: Es la reserva más visitada del Tapajós, por lo que tenía averiguado tiene un perfil algo mas bajo que la selva amazónica y en su interior habitan familias que todavía obtienen de la extracción del caucho recursos para poder subsistir. Se puede visitar el lugar por medio de agencias desde Santarém o Alter do Chao o si se quiere hacer en forma particular. Si uno quiere ir por su cuenta, primero hay que obtener permisos en las oficicinas del IBAMA, que se encuentran en Santarém. Tengo entendido que se puede llegar a la zona tanto en barco como en buses con destino a Maguary.
  • Fordlandia: Resumiendo la historia, Ford la creo esta ciudad en 1928 en el medio del Amazonas, para utilizarla como base para la extracción de caucho en la zona y asegurar a su industria abastecimiento de este material. El trazado y diseño urbano eran al mejor estilo norteamericano, al igual que el hospital con que contaba (dicen, que el más avanzado de Sudamérica en esa época) y varias costumbres que pretendieron importar a la selva. Finalmente el proyecto fue un absoluto fracaso, nunca llegaron a utilizar el caucho producido en la zona, así que alrededor de 1945, y luego de obtener un nuevo fracaso en Belterra, la cuidad fue Abandonada y la selva recuperó parte del territorio que le habían usurpado. Aunque no es un destino frecuente para los turistas, sus restos se pueden visitar. En la actualidad, en la ciudad abandonada en el medio del Amazonas habitan unas pocas familias y para acceder al lugar hay que ir en los barcos con destino a Itaituba, que tardan alrededor de 10 horas, pero me comentaban que están terminando una carretera por la zona por lo que se podría acceder por tierra.
  • Belterra: Con una historia similar a la Fordlandia, esta cuidad fue el segundo fracaso de Ford al intentar obtener caucho del Amazonas. A diferencia de la primer ciudad fundada por la compañía, el terreno de esta zona era algo más apto y Belterra es una ciudad habitada en la actualidad, que conserva sólo unos barrios con su diseño original importado de USA. Es de fácil acceso, ya que hay buses regulares desde Santarém (que tardan alrededor de una hora) y cuenta con alojamientos y lugares para comer.
Después de un día de visita, estuve por la plaza a la noche, que como decía estaba llena de puestos de juegos y comidas, dormí algo y al otro día me tomé el barco para Belém.

BELÉM:
El barco a Belém tarda alrededor de 3 días (y cuesta BRL 100), y la verdad es que de los trayectos que hice es el más interesante, sobre todo durante la última jornada. Aunque de los barcos fue el que menos me gustó, durante el último día el tráfico del río de intensifica, los paisajes van variando, ya que se pasa de zonas realmente anchas donde apenas se divisan las orillas a sectores estrechos donde el barco pasa bastante cerca de las viviendas construidas en las costas. Además al irse aproximando a Belém hay mas densidad de población que habita sobre el río, y se practica una costumbre con este gente de la que no tenía conocimiento. Resulta que al pasar el buque frente a sus casa salen con sus canoas y pequeñas embarcaciones, la mayoría para verlo pasar, saludar y esperar a ver si los pasajeros les tiran algo al agua para que recojan (galletas, comida o ropa). Y en algunos de los casos, enganchan la embarcación al barco, que lo abordan para poder vender así sus productos tales como el típico açai de la zona, quesos, etc. Como el río estaba bajo tardamos más de lo esperado, llegamos a Belém a la noche y el buque atraco en otro puerto, no en el fluvial utilizado habitualmente. Iba a volver a dormir en el barco como hacía la mayoría de la gente, pero conocí en el barco a una chica Alemana, que a su vez conocía a un local miembro de couchsurfing y me invitó a hospedarse en su casa. Así que hacia ahí me fui.
Belém, Brasil
La cuidad tiene partes bastante coloniales y muy pintorescas para recorrerlas durante el día, ahora durante la noche tuve la impresión de que no era demasiado seguro, todo muy oscuro y casi sin gente salvo en los alrededores de la Praça de República y en los shoppings. Como estaba parando por la terminal, aproveché para caminar bastante recorriendo algo la cuidad y visitar los siguientes lugares:
  • Museo Emilio Goeldi (Entrada BRL 2): Un Parque muy prolijo en uno de los barrios más finos de la cuidad. Está bien para un paseo por este pequeño pulmón verde en el medio del asfalto, que tiene jaulas con distintos animales autóctonos tales como yacarés, tortugas, monos, pecaries, etc... y algunos perezosos, guacamayos e iguanas sueltas.
  • Mercado Ver-o-Peso: Quizás sea uno de los lugares emblemáticos de la ciudad, este antiguo mercado de metal fue traído desde Inglaterra en el 1900 y es uno de los lugares que marca el ritmo del puerto y parte de la cuidad.
  • Forte do Castelo: Es del siglo 17 y una visita simpática para disfrutar de las vistas del río y del mercado
  • Estaçao das Docas: Antiguos depósitos del puerto reciclados y convertidos en un moderno centro comercial. Sinceramente no tiene nada de especial con respecto a cualquier shopping, pero puede servir de escala para darse un gusto y refrescarse con el aire acondicionado.
  • Teatro da Paz y Praça da República: El teatro, no es tan espectacular como el del Manaus, pero similar en el sentido de que fue construido durante el boom de la época del caucho. Durante la noche el edificio destaca al estar iluminado, y en la plaza hay algo de movimiento, con gente tomando cerveza en pequeños bares o haciendo algunas actividades en el parque.
No di a tiempo, pero gente local me había recomendado ir a los siguientes lugares: Isla de Cotijuba, la playa Mosqueiro y la de Atalaia en Salinas.
Como no es sorpresa, para variar en Belém estuve menos tiempo de lo esperado, quería irme a Sao Paulo y la opción más barata eran 48hs en bus por BRL 300 (sin incluir comidas), pero al ir al aeropuerto a recibir a otro miembro de Couchsurfing, pregunté en los stands de las aerolíneas y había una oferta de una nueva empresa llamada Puma Air, que si volaba al otro día a la mañana, me costaba sólo BRL 125....y fue lo que hice. Al llegar a Sao Paulo me fui directamente a la terminal de buses (hay un servicio que conecta ambos puntos por BRL 31) y ahí comencé a preguntar por pasajes a Iguazú. Tuve nuevamente suerte, los servicios a Iguazú salen a la tarde, tardan unas 17 horas y cuestan alrededor de BRL 170, pero había una oferta de la compañía Transbrasil, con un omnibus que venía vacío de Fortaleza y salía hasta Foz do Iguaçú sólo BRL 75, así que no lo dude y en ese me fui, para ir dejando Brasil o comenzar a disfrutar de las Cataratas del Iguazú.

Alguna conclusiones del Amazonas:
  • De los tres trayectos realizados a mi gusto el mejor es el de Santarém a Belém (o viceversa), ya que el paisaje va cambiando al recorrer el río, hay más transito y se ve a los pobladores locales con sus canoas que salen al paso del barco o intentan abordarlo para vender sus productos. En cuestión de Barcos el que más me gustó fue el primero (de Tabatinga a Manaus), ya que era el que tenía mejores instalaciones, Televisión, la comida incluida en el precio y había mas variedad de gente, es decir gente que iba a distintas áreas de Brasil, Guyanas, etc. Fui de la forma más rápida, que es corriente a favor, pero en caso de remontar el río, aunque se tarda más, se navega más pegado a las costas.
  • Pasé rápido por el Amazonas Brasilero, pero me quedó la impresión de que quizás el lugar que podía resultar más interesante, era en los alrededores de Santarém. Lo único al venir de Bolivia y Perú, la diferencia de precio por realizar actividades similares era muy grande.
  • Tanto en Iquitos, la triple frontera o en lo que pude conocer del Amazonas por momentos tenía la sensación de estar en algunos lugares de Asia (como Tailandia, Camboya o Vietnam.... por supuesto, salvando las distancias), lo digo por la actividad similar que se vive en los mercados locales, las motos en las poblaciones como principal medio de transporte y por como desarrolla la gente su vida, basada en forma directa o indirecta en el río. Igualmente la actividad como la densidad de población es mucho menor en América, por eso sólo me recordaba esto lugares por momentos.

domingo, 5 de diciembre de 2010

Iquitos y comenzando con el río Amazonas

Desde Chachapoyas, como contaba en mi publicación anterior me fui en bus hasta Tarapoto, donde hice noche para volar al día siguiente hacia Iquitos. Quería comenzar a recorrer el río Amazonas, y por avión es la forma más rápido de acceder a Iquitos, ya que por tierra no se puede y por barco son al menos 5 días desde otros puntos.
Mariposa en Allpahuayo Mishana, Iquitos, Perú

Cuando llegué fui a preguntar en información turística en el aeropuerto y tuve la primer descoordinación, de las tantas que terminé sufriendo en el río Amazonas con los barcos. Era Miércoles y se tarda 3 días o 3 días y medio en llegar hasta la triple frontera, y desde ahí los barcos hacia Mamaus salen sólo los Sábados y Miércoles, así que eso me obligó a tomarme un servicio rápido el jueves (tardan 10 horas) y acortar el tiempo de estancia en Iquitos.
Así que ya con la idea en la cabeza, me tomé un moto taxi (tuk tuk) y a buscar alojamiento. Lo que me sucedió fue que la mayoría de las excursiones que ofrecen para el Amazonas son similares a las que hice en Rurrenabaque, Bolivia y algo más caras, así que descarté ese tipo de visitas y decidí seguir acelerando con el itinerario. Entonces recorrí algo la ciudad, entre lo que conocí, aunque es de goloso, destacaría que cerca de la plaza de Armas tiene una heladería con unos sabores de frutas locales increíbles :), queda sobre la calle Putumayo, caminando hacia el río, en la vereda de enfrente y a escasos metros de la "Casa de Hierro", famosa porque fue construida por Eiffel, si el mismo de la torre en París.
De los alrededores sólo visité los siguientes lugares:
  • Mercado y barrio de Belén: Queda cerca de la plaza de armas, se puede ir caminando aunque recomiendan no hacerlo a partir de los mediodías por cuestiones de seguridad. Como me aconsejaron pasé temprano a la mañana y el antiguo mercado, en plena actividad es muy curioso, sobre todo por la parte de los pescados, algunos de los que aún siguen vivos y las secciones con productos locales. La verdad es que como me comentaron marca el ritmo y pulso de la población. Di unas vueltas, caminé por las calles de los alrededores y me fui a tomar la combi a Allpahuayo Mishana.
  • Reserva Nacional Allpahuayo Mishana (Entrada PEN 12), queda a 40 minutos de la cuidad en combi, pasando el aeropuerto. Esta reserva tiene varias características que la hacen particular: alberga una excepcional riqueza biológica; posee unos altísimos índices de biodiversidad concentrados en un territorio no tan extenso; y además tiene sectores donde el suelo es de arena blanca, que se da en muy pocas zonas del Amazonia, y donde se desarrolla un tipo de bosque o selva especial llamado "Varillal", que está compuesto por plantas adaptadas a captar los pocos nutrientes que hay en el suelo. Fui a este lugar como opción menos turística a la Granja de Mariposas de Pilpintuwasi, pero si uno quiere ver animales, insectos, etc. la granja es el lugar más apropiado. En mi caso caminé por los senderos que hay habilitados, parte por el varillal y vi bastantes aves e insectos, pero la verdad es que tenía ganas de pasear un poco tranquilo por la selva, y cuando fui era el único turista. De camino de vuelta, paré en un centro de recuperación de Manaties, para visitar a algunos ejemplares que están rehabilitando en piscinas, la entrada es gratuita, y me quedaba de paso, así que aproveché para ver a estos mamíferos tan particulares
Dos días después de haber llegado, me tomé el barco rápido rumbo a Santa Rosa y la Triple frontera, en el viaje no se disfruta del río, es como ir en un bus por 10 horas (y sale USD 70), pero en mi caso me sirvió para ganar dos días.

domingo, 12 de septiembre de 2010

Rurrenabaque: Jungla y Pampas


Son más o menos unas 18 horas de bus nocturno desde La Paz (Villa Fátima) hasta Rurre como se conoce a Rurrenabaque. La población se encuentra contra en una orillas del Río Beni, cruzándolo se llega al pueblo de enfrente, San Buenaventura (donde se encuentra la oficina del SERNAP). Aunque con diferentes opciones y duraciones, básicamente todos los turistas llegamos hasta este lugar para conocer parte de los dos tipos de selva que hay en la zona: Pampas y Jungla. En mi caso contaré lo que pude conocer e hice en ambos lugares, así que creo que esta publicación será bastante larga.

Pampas, Rurrenabaque, bolivia

Como llegamos en la madrugada nos preocupamos en buscar alojamiento, desayunar y después estuvimos recorriendo y comparando varias agencias, además de pasar por información turística para confirmar lo que eran nuestras impresiones. Para las pampas más o menos todos ofrecen los mismo y es como se dice en inglés un coca-cola tour, es el lugar a ir para ver animales, y para jungla hay opciones que arrancan desde 2 días hasta el tiempo y dinero que se tenga, ya que se puede llegar hasta selva primaria o hacer supervivencia. La mayoría de las actividades, sobre todo las más turísticas, son alrededor del Parque Nacional Madidi, usando como base un alojamiento y moviéndose entre los Ríos Tuichi y Hondo, donde la mayoría de los operadores habilitados tiene hostales y rutas que explotan. Pero resumiendo esto fue lo que hice en los dos lugares

Paseando por las Pampas:

Al final nos decidimos a ir con la gente de Fluvial Tours, ya que el dueño / vendedor nos pareció bastante sincero, el lugar aparece en varios libros de viaje y nos hicieron un buen precio por el tour standard de 3 días y dos noches con todo incluido menos la entrada a la zona "protegida" (BOB 150). Se va por la zona de Santa Rosa y la ventaja de visitarlo en esta época es que al estar los ríos tan reducidos se pueden ver a todos los animales agrupados alrededor de este, así que está infectado de diversos pájaros, yacarés (no me imaginaba que podía haber tantos), peces, etc. Desde ya que ir en primavera o veranos además de más agua tiene otras tantas ventajas. Después de 2 horas y media de viaje en 4x4 desde Rurre, almorzamos y embarcamos un grupo de 9 (por eso el precio supongo) cerca del mediodía. Hicimos el recorrido hasta nuestro alojamiento parando para ir viendo animales y con las descripciones de nuestro guía Domingo quien era excelente y daba mucha información tanto en inglés como castellano. Así que ahí nomas de salir ya se comienzan a ver yacarés, algún que otro caimán negro, Tortugas, capibaras (carpinchos), monos, diversas aves entre las que destaco águilas y otros rapaces, cormoranes negros (o patos cuervo), buitres y lo mejor aunque vimos pocos, en algunas zonas profundas suele haber algunos delfines de río. Estos mamíferos quizás no sean tan lindos y graciosos como sus parientes de mar, pero con su color rosado grisaseo tienen su belleza especial, sobre todo cuando están pescando. La pena es que por la época de año, al estar los ríos tan poco profundos se van corriente arriba, buscando unos lagos. La otra pena (como iré contando con otras especies), es que muchos tours lo venden como atractivo el bañarse con los delfines así que no los dejan en paz, entre los pesados de los turistas que se tiran a intentar tocarlos y los guías que hacen sonar más fuerte los motores en las zonas donde se encuentran para hacerlos salir a superficie. Pero seguimos camino hasta el alojamiento, tomamos algo y nos llevaron a ver el atardecer a un "mirador", que era básicamente otro alojamiento pero con Bar, donde podías tomarte lo que quieras al doble de precio que en la cuidad. De ahí volvimos, a cenar y dormir para arrancar al otro día temprano.

El segundo día fuimos a caminar por las pampas e intentar "encontrar una anaconda", otro pobre animal que como no lo respeten va a comenzar a desaparecer por la zona. En época seca tienen un 50% de chances de sobrevivir, como se van secando los pantanales donde habita no pueden bajar al río porque es presa fácil de otros depredadores, entonces les quedan dos opciones o intentar buscar otra laguna o fuente de agua y moverse, y en ese momento puede morir si no la encuentra o si antes es localizada por algún depredador, entre ellos las águilas. La otra opción es la de meterse debajo de los montículos que se forman de plantas y hojas secas, ahí se mantiene la humedad, y haciendo una especie de hibernación para casi no consumir energía y esperar nuevamente a la época de lluvias. Y en esos montículos de plantas y hojas, en la zona visitada por los turistas, es donde se las busca. En nuestro caso habíamos aclarado que en caso de encontrar una no queríamos molestarla demasiado ni que la agarren, así que después de revisar una media hora yo fui el que encontró la única. La pobre era una anaconda de metro y medio o dos metros, justo levante parte del montículo (con cuidado pero con un palo y el pie....no quería meter la mano con tanta tranquilidad como hacía Domingo) y vi una parte de su cuerpo, así que llame a Domingo y el resto del grupo, destapamos con cuidado parte para verle la cabeza y parte del cuerpo ahí enroscado, hicimos unas fotos (sin flash para molestarla lo menos posible), mientras la pobre ni se movía y volvimos a taparla y dejarla en paz. Seguimos caminando por la zona otras dos horas buscando más u otras especies, pero lo único que encontramos fueron pieles, esqueletos y restos de más constrictoras y cocodrilos que no tuvieron la suerte de sobrevivir a la sequía. Era chiquita y la pobre ni se movía, puedo asegurar que no era lo que uno esperaba por una gigantesca "Anaconda", pero al menos vimos una.

Volvimos, almorzamos y de ahí nos fuimos a "pescar pirañas" a la tarde, estuvimos pescando con línea y carne y en todo el grupo sacamos unas 8, yo en mi caso como siempre para la pesca un desastre, saque un bagre que devolví al río y después con mis carnadas me dedique a alimentar a las pirañas y palometas de la zona :). paramos en otro mirador / bar hasta que oscureció y ahí volvimos de noche por el río, linterna en mano, mirando cocodrilos / yacarés. Es increíble la cantidad que hay, ya que por momentos, debajo de árboles muertos o ramas se ven tantas luces rojas (ojos) que parece una decoración de navidad. Lo cómico, por llamarlo de alguna forma, es que el caudal del río fue bajando y por momentos el bote se quedaba encallado en el fondo, y después de ver que estaba todo infectado de yacarés y pirañas, igualmente nos teníamos que bajar a empujarlo y liberarlo. Según Domingo por lo general los yacarés no atacan a humanos y la pirañas sólo lo hacen si estás sangrando.... y por suerte en nuestro caso se cumplió la regla.

El tercer día la idea era la de levantarse y ver el amanecer en el río, pero por el "chaqueo", que es cuando la gente del campo quema pastizales, este año queda mucho humo en suspensión y no es posible apreciarlo (igual que buenos atardeceres), así que nos levantamos más tarde, salimos a dar otra vuelta por el río para ver animales y sacar fotos, está vez si vimos varios grupos de crías de caimán debajo de las ramas escondidos, pero eran tan rápidos en huir de la ola que hacía el bote que no pudimos hacer fotos, además de una culebra verde de dos metros y más de los que habíamos visto días anteriores. Almorzamos temprano y salimos por el río en hora y media para después de 2 horas y media de 4x4 volver a Rurrenabaque y terminar.

Decía lo de "protegida" y en este post estoy bastante las "" porque muchas cosas me parecieron algo irónicas. Es decir, se paga más caro que para entrar al Parque Nacional Madidi (sale BOB 125), para entrar en una zona donde los animales no le tienen miedo al hombre; donde por momentos los monos ardilla y algunos capuchinos se te suben al bote o se te acercan demasiado, suponemos porque les dan de comer, sino no es normal, y vimos que lo hacían con las sobras de nuestra comida donde nos alojábamos: Los vegetales para los monos y la carne para un cocodrilo viejo; o donde se sabe que otro grupos agarran y manipulan anacondas, alimentan cocodrilos, entran con machetes para usarlos por gracia, etc. en mi opinión, deja mucho que desear lo que sea "protegido" o "conservación". Claro que es fácil decirlo en mi caso, y no estoy teniendo en cuenta que si esta gente no viviría del turismo, quizás mucho de ellos no tenga más remedio que convertirse en cazadores furtivos de muchas especies. Pero como decía antes, sin asegurar a los turistas ver tantos animales sería mejor que dejaran que estos se valgan de la naturaleza y no se acostumbren a depender del hombre para poder comer y subsistir.


Entrando en la Jungla por Pilón Lajas:

Con respecto a la jungla queríamos hacer algo distinto y por más tiempo evitando la zona a la que van todos los turistas, en el Parque Nacional Madidi entre los ríos Tuichi y Hondo. Entonces fuimos averiguando en diferentes agencias, y una vez que teníamos una idea confirmamos con la oficina de información turística y por la propuesta que no hizo nos decidimos por Enin Tours. La idea era la de entrar a Madidi pero más al sur del Río Hondo, 5 días con el guía abriendo camino en lugares de selva donde no van los turistas, ya que la idea era la de no seguir senderos. Todo arreglado pagamos (BOB 210 por día por persona con todo incluido), nada barato pero era por romper con los tours que ofrecen.

Al otro día cuando nos presentamos en la agencia a la mañana primer sorpresa, nos dicen que era mejor ir a la Reserva de la Biosfera Pilón Lajas, que es el mismo terreno, y se puede hacer lo mismo pero sería totalmente "experimental" ya que ahí no hay turistas, y además la entrada es más barata (60 contra 125 del parque), ya que se le paga a una comunidad de pueblos originarios que habita en el lugar. Después se lo pregunté a los guardaparques y es cierto que es el mismo tipo de selva, terreno y fauna.

Así que de acuerdo tomamos el barco el guía (Darwin) el cocinero (El Niño) y nosotros dos, que contracorriente tuvo que remontar por 5 horas el río Beni, paramos en la última comunidad, pagamos y seguimos hasta el último puesto de los guardaparques, el "Suapi" llamado así como el arroyo o pequeño río cercano que lo atraviesa. Ahí comenzaron los cambios de planes y sorpresas, los guardaparques, realmente muy amigables y haciendo bien su trabajo, nos hicieron saber que aún no había reglamentación para que operen agencias en el área, que nos dejaba pasar pero no podíamos hacer lo que se había planeado originalmente, así que a la noche a Darwín entre coqueo (bolear como lo llaman) y alcohol medicinal que tomaba, le dieron instrucciones de por donde se tenía que mover y le recalcaron que hasta que entre el vigor el nuevo reglamento hacían una excepción. Yo escuchaba todo porque dormimos en el piso de arriba de la casa de los guardaparques, que muy amablemente nos lo ofrecieron en lugar de acampar en los alrededores. Tipo 2 de la mañana, baje dormido para ir al baño y vi un ocelote. Tuve suerte pero me comentaron que lo liberaron hace poco y se partió un colmillo, por eso no se aleja del puesto de controlpor el momento, y creo que andaba revisando lo que quedo de nuestra comida, ya que la habíamos preparado por ahí.

Describiendo toda la excursión en general, pese a que no fue y por mucho, lo que queríamos hacer y habíamos arreglado, la experiencia al final fue buena. El tema de estar durmiendo en medio de la selva, escuchando sus sonidos toda la noche, con el inconfundible sonido, entre tantos, de los monos aulladores por las madrugadas. Ver a cualquier hora del día los loros azules, verdes, amarillos o rojos, volando en parejas (son monogamos y siempre lo hacen) hacia diferentes puntos, los diferentes pájaros, peces, capibaras (carpinchos) escapando por las orillas del río, cerdos salvajes con su olor tan peculiar, miles de mariposas multicolores e insectos...aunque a veces estos últimos, sobre todo las moscas y abejas eran muchos y molestaban sin parar. Además de todas las plantas multicolores, hongos, etc. y ver en vivo hormigueros, autopistas de diferentes tipos de hormigas y especies peculiares como el árbol caminante, la liana estranguladora, el palo del diablo que vive en simbiosis con un tipo de hormigas, etc. También vimos, aunque sólo las pisadas frescas de la noche anterior de jaguares, tapires, cerdos salvajes, ciervos, etc.

Aunque nuestro líder Darwin no paraba de repetir que podíamos llegar a ver un jaguar, nosotros sabíamos que era casi imposible, es más, con 4 personas caminando, haciendo ruido y a veces a machetazos si se ve un animal tal como un jaguar, puma, tapir, etc. Es que el pobre bicho está muerto, enfermo o tonto, sino imposible. Sumando a esto que al menos los dos que eramos turistas teníamos repelente y eso lo huelen. Después nos queda el recuerdo de chapotear dos días caminando por el Suapi (aunque no era lo que buscábamos) palo en mano tanteando el terreno, ya que si llegábamos a pisar un raya y nos clavaba un agijón, nos tenían que evacuar y llevar a La Paz para tratarnos. De los jejenes que se hicieron una fiesta con nuestras piernas cruzando cursos de agua cuando no estaban sumergidas y nos obligó a usar pantalones largos hasta mojados el resto de los días y otras tantas cosas.

Resumiendo el itinerario, de lo que habíamos arreglado originalmente (5 días en selva sin senderos abriendo camino), finalmente hicimos: Noche el primer día en el refugio de los guardaparques, el segundo día caminamos chapoteando por el agua por el Suapi unas 5 horas río arriba y acampamos en un arroyo seco cerca del río y de una playa, a la noche estuvimos esperando contra el río por animales, pero no hubo suerte salvo por un par de yacarés que teníamos en el pequeño arroyito a metros del campamento. El segundo día recién hicimos unas 4 horas (se suponía que iba a ser todo el día) selva adentro, a machete y subiendo por unas serranías, donde la vegetación realmente se hacía espesa. El cuarto día salimos temprano volvimos por el Suapi, fuimos de los guardaparques temprano y la idea de Darwin era la de volver en balsa al día siguiente. Así que caminamos una hora hasta una playa, no había balsa muerta (en realidad no tenía ni idea del terreno) y después de perder unas horas esperando y un par de discusiones más con él, tuvimos que volver a media tarde a lo de los guardaparques. Le habíamos dicho que no estábamos de acuerdo, pero igualmente les pidió permiso para cortar 8 árboles balsa y hacerla, pero por suerte no lo autorizaron. A partir de ahí solo subimos a un pequeño salitral que está en un barranco media hora y el resto del tiempo estuvimos haciendo nada, mientras nuestro maravilloso lider y responsable del grupo tomaba alcohol el sólo y boleaba (coqueaba) con los guardaparques en su casa. Suerte que nos quedamos con El Niño (el cocinero) charlando, tomando café, etc. El realmente actuaba como a cargo del grupo y no como el supuesto líder que nos asignaron. Al otro día a primera hora nos volvimos en un barco de pesca que iba a Rurre y eran primos de nuestro fantástico Darwin, él era muy regular y falto de recursos, pero al menos tenía familiares trabajando en la zona.

De la comida no nos podemos quejar, "El niño" nuestro cocinero y que a veces tuvo que tomar el rol de Lider, nos trató más que bien, además de la comida que llevábamos pescó e hizo una raya en sopa (esa la arponeo Darwin con un palo cuando la vimos caminando por el río), un surubí que estaba exquisito y otro pez que no recuerdo el nombre. Además se lo veía muy buena gente y estuvimos bastante tiempo todos los días, hablando como se podía entre el neocelandés, el niño y yo, que también cumplía el rol de traductor.

Parece que es en esta publicación no hago mas que quejarme y protestar, pero, bueno hablando del nuestro guía, la verdad es que dejaba mucho que desear, acordábamos actividades o horas de caminatas y después hacía lo que quería, todos los días se contradecía con lo que íbamos a hacer, etc. Y yo en el medio traduciéndole a mi amigo el Kiwi, que también se lo quería comer por momentos. Pero bueno, no se si realmente por inexperiencia, pero era bastante falto de recursos y no planificaba, ya al tercer día comenzamos a discutir entre los 3 por eso. Pero lo tomo como mala suerte, ya vendrán mejores, al final de 7 guías que tuve por el momento en Bolivia 5 fueron muy buenos (Uyuni, Tiwanaku, Pico Tarija, Ruta de la Muerte, Pampas) y 2 malos (este y el del Huayna Potosí).

Como estuvimos tanto tiempo parados en el centro de control de los guardaparques, pude hablar bastante con ellos y la verdad es que era muy interesante todo lo que contaban sobre como manejan a los cazadores furtivos, intentan educar a la gente de las comunidades de una forma ecológica, a los mineros de oro para que no contaminen el río, etc. Y la información que daban, como por ejemplo que no se puede ir a los salitrales con repelente, ya queda impregnado y los animales dejan de ir, las historias que contaban, etc. Lo había preguntado en Tarija y me habían dicho que no, pero ellos me comentaron que si uno va a las oficinas del SERNAP y hay algún guardaparques libre, pagando, te lo pueden asignar de guía usando de base su puesto de control. Si sabía esto antes no habría dudado en hacerlo, ya que sería la forma ideal de visitar una zona protegida, acompañando de alguien con quien realmente hay más chances de ver animales, pudiendo ir a salitrales con ellos para observar especies y sobre todo porque al ir con los turistas ellos pueden controlar que realmente se respete el entorno. Dejo el dato del SERNAP (hay oficinas en todas las ciudades con áreas protegidas) por si a alguien le puede ser útil, en mi caso me enteré tarde :(

Finalmente volvimos al mediodía a las oficinas de Enin Tour. Estuvimos diciéndole lo que pensábamos y sobre el "malentendido" entre lo que habíamos acordado y lo que se hizo. Así que el dueño (Leo) nos devolvió de todo el dinero BOB 200 y se ofreció a pagarnos el alojamiento. Tomamos el dinero aclarando que esto no se descontaba de lo que le tenía que pagar a El Niño y Darwin, no aceptamos lo del alojamiento, y aunque era menos del valor de medio día de lo pagado por cada uno, al menos me pareció un gesto a resaltar. Y como ya lo teníamos hablado, igualmente casi todo ese dinero fue de propina porque no queríamos que el cocinero (El Niño) se quede sin nada, más que nada porque a diferencia de quien debía guiarnos, quien se supone que tenía más experiencia, el si que trabajo bien los 5 días, era muy ameno hablar con el ayudarlo, etc. y recién estaba empezando con el tema turismo, así que nos quedamos con su mail, le acabo de mandar fotos y espero que le vaya bien, sigamos en contacto y nos podamos volver a encontrar.

Conclusión, pese a que no se hizo, ni se puede en esa zona hacer selva sin senderos por cuatro días, la experiencia fue buena, la pena fue que al final no cumplió nuestras expectativas y que de 5 días realmente estuvimos haciendo cosas tres y lo buscábamos sólo por unas horas. Creo que en parte por el desconocimiento del área de parte de la agencia y por la falta de recursos del guía (bastante regular), lo que nos salvo es la jungla.... la naturaleza pocas veces defrauda, ademas del "niño" (el cocinero), era un fenómeno como dije antes.

Ya desde Rurre me fui en bus nocturno para Trinidad (BOB 130, 10hs), escala previa antes de llegar a Santa Cruz de la Sierra.