domingo, 27 de marzo de 2011

Improvisando en la Carretera Austral

Había citado antes un dicho local que dice algo así "Quien se apura en la Patagonia pierde el tiempo", y doy fe que es cierto. Encima a mi se me ocurrió variar e improvisar algo el itinerario en función de consejos locales, el tiempo y la falta de transportes para alcanzar a algunos lugares. Pero vamos a relatarlo etapa por etapa.
Puerto Aysén, Chile
Puerto Aysén, Chile
Desde Puerto Tranquilo llegué a Coyhaique (CLP 6.000, 4hs), y en el camino al menos me saque las ganas de ver un Huemul, cruzamos una hembra en la Carretera, así que el conductor del bus paso despacio por al lado para no asustarla. Ya en la cuidad por fin pude sacar dinero de cajeros automáticos así que estaba más tranquilo, y al haber buenas comunicaciones también me sirvió para pedir el reemplazo de una de las tarjetas con las que me muevo, que me la habían anulado por una operación dudosa. Así que aunque en la población no hay mucho para ver, aproveche para resolver estos pequeños inconvenientes y averiguar sobre los próximos destinos que quería visitar, me guardaba si el clima acompañaba, irme medio día a la Reserva Nacional de Coyhaique, que está a 5km, pero por la lluvia finalmente no lo hice. El problema es que estamos a fines de Marzo, ya pasó la temporada alta y esto significa que las comunicaciones con ciertos puntos son bastante esporádicas, cambian las fechas, la gente hasta en las mismas oficinas de las compañías a veces no tiene ni idea. Sumando a esto que comienzan a llegar las luvias, entonces pueden tocar rachas de agua o nubes bajas por varias horas o días.
Una vez gestionada la nueva tarjeta tenía la idea de irme a pasar unos días al Parque Nacional Queulat, para acampar y hacer principalmente dos senderos, el del Ventisquero Colgante y el Bosque Encantado. Pregunté en varios lugares, y los que supuestamente conocían, me dijeron que estaban a 5kms de distancia uno del otro, así que parecía un buen plan. Aunque el primer inconveniente es que los únicos buses que van a la zona salían a las 15 y 16hs y llegan al anochecer, entonces me recomendaron que intente moverme de la misma forma que muchos de los Israelíes que andan por la zona, y que vengo cruzando hace meses, es decir, hacer dedo desde temprano y ver si alguien me lleva. Sino tenía el bus a la tarde desde el punto de partida o de camino, cuando pasara en medio de la ruta. El tema es que había dos cuestiones, la lluvia y que los Israelíes que andan con mochila no tienen la mejor reputación en la zona, y en esta época del año son mayoría, así que lo más probable es que me asuman como uno de ellos, y tenga menos chances de que paren. El comentario puede sonar racista, y lo vengo obviando en el resto de las publicaciones, pero es algo que estoy encontrando en los lugares que frecuentan en Sudamérica, sobre todo en la Patagonia desde que comencé en Enero por Ushuaia, ya que coincide con las fechas de sus llegadas en oleadas para hacer recorridos rumbo Norte. Pero esto se acentuó en los últimos días en la Carretera Austral, por lo general, cuando te ven llegar con la mochila, en estas fechas en que casi no hay turistas de otros lados, la mayoría de la gente es algo seca, reservada y duda al principio. Pero en cuanto uno habla y lo reconocen Argentino, se transforman, el trato es más que cordial y excelente. Encima por lo general surge el tema de los turistas Hebreos y te cuentan experiencias no muy buenas que tuvieron con estos visitantes. Pero bueno, esperemos que con el tiempo algunos de ellos aprendan, sean educados y cambien su comportamiento, para que no perjudiquen al resto de sus compatriotas con lo que hacen. En mi caso por lo que vengo hablando con la gente de Israel hace meses, por lo general siguen ciertas rutas, y supongo que no cruzaré tantos al abandonar la carretera Austral, al menos hasta llegar a Bariloche.
Pero volviendo a la historia, salí hasta la ruta y después de esperar una hora me llevó un señor de la zona que tenía una industria maderera, iba para Puerto Aysén y Puerto Chacabuco, entonces dijo que me acercaba unos 50kms adelante hasta un cruce. Pero después de que fuimos teniendo una conversación muy interesante por un buen rato, me propuso que lo acompañara hasta P. Aysén y de ahí a P. Chacabuco, el tenía que sacar unos camiones que traía de EEUU de aduana y me recomendó que tome un barco de Naviera Austral que tarda 36hs en llegar a Quellón, pero que entra en puertos remotos no conocidos por los turistas. Decidí seguirme fiándome de consejos locales (como cuando fui a Caleta Tortel y las Catedrales de Mármol), total si no podía embarcar, me iba a terminar dejando en la ruta pero más tarde. Pero cuando llegamos era viernes, y en las oficinas me dijeron que ese barco no salía hasta el Jueves siguiente. Entonces retorné al plan original y me dejó en el cruce, previas paradas para hacer fotos de mi parte y algunas gestiones de la suya.
En el cruce me subí a camioneta que venía repartiendo chacinados y me dejo 35 kms más al Norte en Mañihuales, iba avanzando y era una mejor opción estar en la población, que quedarme en el medio de la nada, en una casilla bajo la lluvia.
Esperé algo más de una hora y ya era la tarde, así que mientras hacía dedo, aguardaba que pase el primer bus que había salido de Coyhaique en cualquier momento y así fue. El chofer paró directamente en la cafetería de enfrente, así que le pregunté y le expliqué lo que quería hacer. Amablemente, como toda la gente de la zona al tratarme, me contó que entre el Bosque Encantado y el camping para el Ventisquero Colgante había en realidad 50 kilómetros de distancia. El Bosque Encantado está a la altura del desvío a Puerto Cisnes. Y la entrada al parque, camping y el sendero al ventisquero colgante 50 kms más al norte, está última senda es de sólo 2kms, y además que si había mal tiempo y nubes bajas, a la mañana siguiente no iba a ver el glaciar, que en está época del año es cuando se encuentra con volumen más reducido por el deshielo (eso ya lo sabía de antemano). Por lo que acordé subir al micro y decidir cuando pasáramos por el parque si bajaba a acampar o seguía. Conclusión no paró de llover, así que continué camino hasta La Junta (CLP 7000), donde llegamos cerca de las 23, porque estaban reparando la carretera y había que hacer un tramo en una pequeña barcaza, que sólo cargaba 4 autos. Nos tocó esperar en fila y perdimos 3 horas.
Desde Coyhaique, a todo el mundo que le venía preguntando me aseguraba que había un bus a las 6 de la mañana desde La Junta que enganchaba con el barco que salía de Chaitén a Quellón, Chiloé los Lunes, Miércoles, Viernes y Sábados. Entonces en La Junta busque alojamiento y al otro día a las 5.30 estaba esperando el bus, pregunté de nuevo lo del barco a Chiloé y me lo confirmaron, así que a la madrugada y bajo la lluvia comencé a recorrer mis últimos tramos de la Carretera Austral hacia Chaitén (CLP 7500, 4hs). Nueva sorpresa al llegar, era Sábado, y el barco iba sólo a Puerto Montt, el de Quellón no salía hasta el Martes, así que lo dudé, pero seguía lloviendo, entonces cambié nuevamente planes y me subí (CLP 16000, 7 horas). Otra aclaración, porque lo pregunté y después tuvieron que hacer la excepción al embarcar que sino perdía el buque. Lo boletos no los venden al embarcar, sólo en la oficina que está 1km antes. Ya al llegar a Puerto Montt me fuí directo para Ancud, en Chiloé (CLP 3800, 2hs), para después de tanta vuelta, empezar finalmente a recorrer la isla.
Entonces resumiendo, partía para el P.N. Queulat, casi subo a un barco en Puerto Chabuco, pero terminé saliendo de la Carretera Austral vía Puerto Montt y de ahí a Ancud. Muchas improvisaciones, cambios de itinerario, pero la lluvia no paraba y tenía ganas de acercarme a Chiloé. Suele pasar cuando uno viaja, hay buenas y malas rachas, esta no fue la mejor, pero esperemos que mejore en los próximos días.
De esta forma me despido de tantos kilómetros recorridos en la Carretera Austral, que ofrece unos paisajes impresionantes, lugares únicos, poblaciones singulares, bosques con vegetación frondosa, montañas, glaciares, ríos, mar, puentes colgantes y gente extraordinariamente tranquila y amable.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Cuevas, Catedral y Capilla de Mármol

Volví a Cochrane desde Caleta Tortel, busqué alojamiento y como sólo hay buses a la mañana tuve que esperar hasta el día siguiente para ir a Puerto Río Tranquilo.
Entonces saqué mi pasaje y aproveché la tarde para conocer al menos algo de la Reserva Nacional Tamango. Al llegar sólo me quedaban unas horas, pague la entrada (CLP 3000) y salí a caminar con la esperanza de ver Huemules, se suelen avistar en la zona, era mi cumpleaños y pensaba que al menos podía ser una especie de regalo, pero no se dio. El tiempo era bastante malo, por momentos llovía y había mucho viento, y en esas condiciones dicen que los huemules se van montaña arriba. Así que comencé a transitar el sendero de "los carpinteros", que discurre atravesando bosques y cerros, ofreciendo unas vistas muy buenas del Lago Cochrane. Entre subidas y bajadas llegué hasta el final del lago, en la zona llamada Playa Paleta, cuando decidí volver. El clima no era el mejor, pero al menos me conformé cruzando en el recorrido dos parejas de pájaros carpinteros gigantes y al final, cuando me quedé refugiándome debajo de un árbol, apreció un pequeño personaje que vino a compensar algo el regalo de ver los huemules. Un Martín Pescador se posó en una rama delante mio, a sólo un metro y medio y nos quedamos los dos más de media hora esperando a que la lluvia amaine un poco.
Martín Pescador, Reserva Nacional Tamango, Cochrane, Chile
Martín Pescador, R.N. Tamango, Chile
Al otro día desde Cochrane me fui para Puerto Río Tranquilo, (CLP 6500, 2hs) este, junto con Caleta Tortel, fue uno de los destinos únicos que me recomendaron que no me pierda, y siguiendo el consejo de gente local fue lo que hice. Apenas llegué conseguí alojamiento y justo se estaba formando un grupo para ir a las Catedrales de Mármol, así que me sumé. La excursión suele salir CLP 5000, pero si iba en el momento me lo dejaban por 4500. Entonces embarcamos y rumbo a una de las primeras paradas, las Cuevas de Mármol. Contra la costa en unos acantilados, son cavidades donde la roca se fue desgastando por la erosión, y produce unas galerías con las tonalidades irregulares del material desgastado. No es fácil de describir, pero presenta una superficie irregular que forma una especie de techos extraños, como con lenguas derretidas que forman columnas que van cayendo al agua celeste del lago, exponiendo los diversos colores de las capas del material.
Capilla de Mármol, Puerto Río Tranquilo, Chile
Capilla de Mármol, Puerto Río Tranquilo, Chile
La segunda parada fue mejor, la Catedral de mármol, una roca o isla gigante en medio del agua, que presenta en toda su base galerías aún mayores a las de la cueva, la atravesamos en su interior por una de las cavidades y seguimos el recorrido. Y la última parada fue la llamada Capilla de mármol, otra roca, menor a la anterior, en medio del agua, en la que destacan aún más las galerías. Además en los dos últimos casos el color de la isla y del mármol resaltan más contra el celestre intenso del agua. La verdad es que el consejo que me dieron era correcto, aunque la visita dure sólo dos horas, es algo también único y singular que vale la pena visitar.
En la época en que visité la zona los ríos estaban muy crecidos, y por eso no se pueden apreciar las galerías en todo su esplendor. Me comentaban que en verano, el caudal de agua es dos metros más bajo, y se pueden ver mejor las galerías y en algunos casos hasta bajarse y caminar dentro.
Dormí en Puerto Río Tranquilo y al otro día me tome un bus para Coyhaique, no tenía otra opción, ya que los buses pasan sólo a las mañanas, entre las 10 y las 11. Además me estaba quedando sin dinero, por lo que quería comentar una cuestión que fue un pequeño inconveniente para mi y mas turistas que vengo cruzando, en caso de que sirva para otros viajeros. Por la Carretera Austral, al Sur de Coyhaique no hay cajeros automáticos que acepten tarjetas de extranjeros. Creo que el único es el de Cochrane, donde hay un Banco del Estado (no acepta tarjetas extranjeras), pero en caja si cambian dinero (USD y EUR). Así que en mi caso en las dos pasadas que hice por la ciudad cambié dinero y con eso tuve que aguantar. Este fue uno de los motivos que me hizo acelerar un poco y perder flexibilidad en el itinerario, por eso paré en Puerto Tranquilo un día, vi la catedral de mármol y a la mañana siguiente tuve que irme para Coyhaique en busca de un cajero automático que me sirva.
Otra cuestión del recorrido que vengo haciendo por al Carretera Austral es que los paisajes son realmente impresionantes. A diferencia de la parte paralela de la Ruta 40 en Argentina, donde se atraviesan pampas con un paisaje monótono, árido y bastante chato, del lado Chileno la vegetación es frondosa, y se van atravesando montañas, bosques espesos, lagos y ríos que ofrecen unas vistas maravillosas.

Caleta Tortel, pasarelas y cipreses

Caleta Tortel, Chile
Caleta Tortel, Chile
Desde Cochrane llegué a Caleta Tortel, era un destino que no tenía en mente inicialmente, pero al igual que las Catedrales de Mármol en Puerto Río tranquilo, decidí agregarlo a mi itinerario, ya que mucha gente me recomendó ambos sitios porque son lugares únicos y particulares.
Caleta Tortel es una población nueva, fue fundada en 1955 y en 2001 ha sido declarada zona típica por su singular arquitectura y forma de vida de sus habitantes.
Uno llega por carretera de ripio hasta la rotonda y partir de ahí no existen más calles, toda la población está construida sobre pasarelas de ciprés, que crean una telarañas de caminos que se extienden desde la costa hasta la montaña. Además todas las casas y construcciones respetan este estilo por lo que están construidas en madera, al igual que las embarcaciones utilizadas por los locales.
Las vistas de la Caleta son increíbles y muy particulares, paisajes con montaña, agua verdosa o azulada sobre la que uno camina por momentos sobre tablas de madera muy prolijamente mantenidas, y recorriendo una población de gente extremadamente amistosa y amable. Lo único es que hay que tener ganas de caminar, ya que uno se encuentra constantemente subiendo y bajando escaleras, por lo que es muy buen ejercicio, pero hay que estar algo en forma. Si uno se queda en la parte de costa puede pasar días sin ver un auto, compartiendo los lugares transitables sólo con otras personas, perros y gatos.
Antiguamente la zona era habitada por los nómades canoeros Kawaskar y en la actualidad la población es de alrededor de 500 habitantes. Muy al contrario de lo que uno se puede pensar inicialmente no se dedican a la pesca, sino que es un pueblo maderero. Las mayoría de los recursos provienen de la explotación del Ciprés de las Guaitecas, cuya madera es vendida o utilizada localmente para construir casas, barcos, etc. Desde el 2006 que está conectada a otras poblaciones por carretera, pero antes sólo tenían comunicación por mar. Así que considerando todos estos factores, es normal que sea imprescindible para todas las familias el tener un bote u embarcación, motosierra y hacha.
Caleta Tortel, Chile
Caleta Tortel, Chile
En el Hospedaje donde estaba parando la primer noche conocí a otros dos viajeros, que eran amigos del guardaparques. Así que estuvimos en la zona juntos el resto de los días. Caminando las pasarelas y senderos con lluvia y sol, charlando, sacando fotos y compartiendo mucho tiempo, charlas y comidas con el Guardaparques y su familia, todos encantadores.
Además de recorrer toda la población, también hicimos los senderos vecinos, uno que va por el Cerro La Bandera arriba del Pueblo y otro desde la usina (a donde llegamos en bote) pasando por Laguna Negra hasta volver a las pasarelas. Ambos ofrecen unas vistas muy buenas de la pequeña ciudad.
Y así pasaron tres días más que entretenidos disfrutando de este lugar tan único y singular, que huele a ciprés, humo o ambos, entre recorridos, charlas, compartiendo las pasarelas con su habitantes, hasta que decidimos irnos. Estuvimos mucho tiempo con el Guardaparques y su familia, que nos invitaron a comer, desayunar durante todo el fin de semana, entonces tuvimos conversación más que interesantes entre todos. Nos íbamos a quedar un día más para acompañarlo al Ventiquero Steffens a descargar provisiones para un censo de huemules que tenían que hacer a la semana siguiente, pero hubo un problema con la embarcación y cerraron el puerto por temporal. Entonces más que contentos con lo los lugares y la gente que habíamos conocido nos fuimos para Cochrane. Ellos estaban con un auto, por lo que me alcanzaron hasta ahí antes de irse a la fontera.
Caleta Tortel me pareció que es un lugar que de a poco va a ir creciendo turisticamente, para dar algunos ejemplos de lo que fui hablando con sus habitantes. En la actualidad hay 160 camas para visitantes pero no muchos restaurantes con un menú variado, hay centollas a 300 mts de la costa y sólo las pescan 2 veces al año para fiestas locales y pocas excursiones para las alternativas que ofrece la zona (sólo navegaciones a ciertos puntos). Como decía antes los pobladores son encantadores y acogedores, y me sorprendí al ver la calidad de los edificios del jardín de infantes, la escuela y la biblioteca. Así que esperemos que cuando crezca, siga siendo tan único y singular como cuando lo visité.
Otra particularidad, pero de la zona de la Carretera Austral es el olor a humo, pero tiene una explicación. En esta zona de Chile no hay red de gas, por lo que todas las casas tiene al menos la calefacción a leña. Entonces a uno le parece extraño los primeros días estar oliendo a humo, principalmente a las mañanas y a las tardes, pero es cuestión de acostumbrarse.

Cueva de las manos, algo de 40 y Austral

Cueva de las Manos, Santa Cruz, Argentina
Cueva de las Manos, Santa Cruz, Argentina
 Mi amigo Javier me pasó a buscar por El Chaltén y ahí comenzamos a subir rumbo Norte, sabíamos que no estaba fácil el tema combustible, pero casi nos llevamos una mala pasada. En El Chaltén no había nada, seguimos hasta Tres Lagos y más de lo mismo. Teníamos un cuarto de tanque y tres opciones: Volver hacia el Sur 160kms hasta El Calafate, donde la ruta es más transitada en caso de quedarnos sin nafta, la misma distancia hasta el Norte para llegar a Gobernador Gregores o esperar en la estación a que llegara el camión, como le sucedía desde hace dos días a gente que estaba durmiendo en el pueblo. Esperamos un par de horas y nos decían que el camión podía llegar a la tarde o recién mañana, así que después de pensarlo bien, decidimos arriesgar e ir con lo que quedaba de combustible hasta Gobernador Gregores. Fueron casi 3 horas de ripio, durante las cuales seguíamos charlando, pero ya nos íbamos resignando a caminar los últimos 20kms, por suerte al ir avanzando vimos que no estábamos completamente solos, había transito de maquinaria y camiones que están asfaltando la carretera, y fuimos aún más afortunados, porque llegamos a Gobernador Gregores creo que con el olor a petróleo que quedaba en el tanque. Llenamos y con el retraso que llevábamos partimos para Bajo Caracoles. Pero tranquilos, ya conocíamos el famoso dicho que dice algo así "Quien se apura en la Patagonia pierde el tiempo".
Llegamos a Bajo Caracoles pasadas las 10 de la noche, así que en el local donde funciona todo, hotel, almacén, estación de servicio y restaurante hicimos combo completo: Llenamos el tanque del coche, cama y comida. 
Al otro día temprano nos fuimos hasta La Cueva de las Manos. Llegamos hasta el sitio arqueológico, en el cañadón del Río Pinturas, pagamos la entrada (ARS 15) y comenzamos a recorrer el lugar. Es lo mejor que conozco en cuanto a pinturas rupestres. Debajo de formaciones rocosas, se pueden encontrar distintas figuras creadas con una antigüedad estimada entre 9300 y 1700 años. Como el nombre del lugar lo indica, las que se encuentran en mayor cantidad y resaltan son las figuras de cientos de manos, superpuestas en diferentes colores, creando una vista muy particular, como murales multicolores en las cavidades rocosas. Además de las manos hay representaciones de escenas de caza de guanacos, una mano con seis dedos, patas de ñandú (avestruz) y algunas figuras humanas y geométricas. Las visitas son guiadas, salen a cada hora a partir de las 9 horas y permiten recorrer las zonas con arte rupestre por medio de una galería de madera, para poder preservarlas y reducir el impacto turístico.
Desde ahí salimos directo para Perito Moreno, donde volvimos a pasar de ripio a asfalto, almorzamos, completamos el tanque y a hacer el cruce a Chile vía Los Antiguos.
Desde Los antiguos hicimos migraciones y cruzamos por Chile Chico, siempre bordeando un inmenso e impresionante espejo de agua, llamado Lago Buenos Aires para los Argentinos y General Carrera para los Chilenos.
De Chile Chico decidimos llegar hasta Cochrane, volviendo al ripio y haciendo algo de Carretera Austral. Así que nos deleitados con el paisaje, entre lagos, montañas, bosques y bordeando por momentos el Río Baker, el más caudaloso de Chile, que nace en la zona y desemboca en el mar a la altura de Caleta Tortel. Finalmente llegamos a Cochrane a la noche, buscamos alojamiento, una buena cena y a la cama.
Al otro día luego de desayunar nos separamos, Javier tenía que volver a Bariloche y yo luego de cambiar algo de dinero (los cajeros automáticos de Banco del Estado no aceptan tarjetas extranjeras) me fui hasta Caleta Tortel (CLP 6000, 3hs), a seguir conociendo.

Glaciar Viedma y trekkings cortos

Desde El Calafate llegué a El Chaltén, como la población se encuentra dentro del Parque Nacional Los Glaciares, todas las actividades que uno realice por su cuenta en los alrededores, son gratuitas, es decir, no se paga ni por acampar ni por transitar por los senderos. Al arribar en bus, hay que parar en la zona de los guardaparques, quienes dan una charla instructiva, mapas, etc. En la población hay también un cajero automático en la terminal de buses, pero no siempre cuenta con billetes.
Escalada en hielo en el Glaciar Viedma, El Chaltén, Santa Cruz, Argentina
Escalada en hielo en el Glaciar Viedma, El Chaltén
Una de las actividades que quería realizar, y me habían recomendado sobre las que se hacen desde El Calafate, era la de practicar algo de escalada en hielo y hacer trekking en el Glaciar Viedma, el de mayor tamaño de Argentina. Dejé esta excursión para el último día, especulando algo con las condiciones climáticas. Las actividades sobre el Lago Viedma, sólo las opera una agencia habilitada por Parques Nacionales, esta en particular la denominan circuito Pro, cuesta ARS 550, dura alrededor de nueve horas e incluye transporte hasta Bahía Túnel (sino sale 50 menos) , navegación por el Lago Viedma, trekking por el Glaciar del mismo nombre y escalada en sus paredes de hielo. La experiencia fue muy buena y el tiempo acompañó, salimos alrededor de las 8 de la mañana y luego de navegar el lago, nos aproximamos a bloques de hielo y el glaciar, bajamos a un promontorio de rocas, ahí nos pusimos crampones y el resto del equipo, y comenzamos a caminar sobre el hielo por un rato hasta que encontramos una buena pared, prepararon las cuerdas, explicaciones de las técnicas y a escalar. Era mi segunda experiencia de este tipo, cansadora, entretenida y el tiempo paso volando, en turnos entre escaladas, descanso y comida habremos estado alrededor de 4 horas. Cerca de las 2 de la tarde salimos a hacer un buen rato de trekking y las vistas entre hielo blanco y azul eran más que buenas, pero como sorpresa, al final estuvimos un rato dentro de una cueva que se había formado hacía unos días. Las sensación era increíble, al estar bajo ese manto de hielo azul, donde por momentos sólo se escuchaba el ruido que producía el agua que caía desde distintos rincones. Ya después de un rato dentro, salimos y como postre de la jornada tomamos algo de Baileys con hielo del glaciar mientras esperábamos al barco que nos tenía que regresar. No es barato, pero todo una experiencia y más que recomendable.
Originalmente iba con la idea de meterme unos cuantos días por la montaña acampando por los alrededores, pero al llegar me di cuenta de que muchos de los recorridos no eran demasiado lejanos al pueblo, así que decidí alojarme en un hostel y salir temprano a hacer todos los días entre 20 y 30kms, con la mochila pequeña, más liviano. No es la opción más económica, pero podía recorrer la zona más rápido, y porque negarlo dormir en un cama cómoda y bañarme con agua caliente todos los días.
El primer día como llegué al mediodía salimos tipo 2 de la tarde por el camino que va hasta la Laguna y Cerro Torre, en total son 11 kilómetros, y como nos pensábamos que estábamos mal de tiempo salimos algo acelerados. Las vistas ya antes de llegar son muy buenas, con la silueta particular del Cerro Torre de fondo, que tiene picos en forma de agujas, como una gigantesca catedral que resaltaba por la forma en que lo iluminaba el sol. Llegamos en alrededor de dos horas y la postal es de las mejores, la laguna mansa, un pequeño glaciar al fondo y arriba dominando el panorama el cerro con las torres de su cima. Ya más tranquilos con el tiempo, fuimos subiendo para el mirador que había a la izquierda de la laguna, pero la verdad es que las vistas a mi gusto eran mejores frente al espejo de agua. Al final habíamos podido aprovechar el día, entonces nos volvimos al centro antes de que oscurezca.
Laguna de los Tres y Cerro Fitz Roy, El Chaltén, Santa Cruz, Argentina
Laguna de los Tres y Cerro Fitz Roy, El Chaltén
El segundo día habremos hecho alrededor de 30 kms, fuimos saliendo cada uno a su horario desde el hostel y nos encontramos en el camino, primero en mi caso fui hasta Laguna Capri, desde donde se comienza a apreciar el Cerro Fitz Roy, algo de descanso y volví a desandar unos metros hasta el mirador de camino al campamento Poincenot y como se estaba nublando de ahí apuré el paso para llegar a Laguna de los Tres, la ultima parte es en subida, quizás lo más exigente de todo lo que hice, pero se hace fácilmente y sin demasiado esfuerzo. Ya arriba el paisaje por supuesto que es excelente, con el mítico Cerro Fitz Roy de fondo. Si uno sube un poco a mano izquierda, también se puede ver la Laguna Sucia con su cascada. Ya con el objetivo del día cumplido, que era llegar hasta el Fitz Roy, almorzamos contemplándolo, fotos varias y decidimos volver por otro camino, para no repetir recorrido. Por lo que bajamos hasta el campamento Poincenot y luego giramos a mano derecha pasando por las Lagunas Madre e Hija, el paisaje no es muy asombroso, pero al menos algo distinto y no tan transitados por la mayoría de la gente. Desde ahí llegamos al camino que habíamos hecho el día anterior, el del Cerro Torre, habremos salido a 8kms de El Chaltén, hacia donde nos volvimos.
El tercer día fue más tranquilo, quería cerrar la excursión al Glaciar Viedma, entonces aunque estaba nublado fui hasta el mirador de La Loma del Pliegue Tumbado, a 12kms. El recorrido hasta llegar al punto panorámico no es nada particular, pero una vez ahí la vista es excelente, y ni me imagino como será con cielo despejado. Con fondo azul, debe ser una de las postales del lugar, se ve todo lo que habíamos recorrido en las jornadas anteriores, es decir, en un mismo plano, bosques, lagunas, montañas y las cimas de los Cerros Torre y Fitz Roy. Así que aunque el tiempo no era el mejor y había mucho viento, almorcé disfrutando del paisaje y bajé a preparar todo para el día siguiente.
También me fui un día una escapada de unas horas hasta el Chorillo del Salto, una muy linda cascada y un buen destino para ir a estirar las piernas o pasar a almorzar.
En El Chaltén, los circuitos que recorrí eran fáciles de hacer, el terreno muy bien señalizado y simples de caminar, quizás lo más exigente era la subida a Laguna de los Tres, y se hace de manera sencilla si uno está acostumbrado y va tranquilo. De lo poco que vi, realmente El Chaltén me pareció un destino espectacular para recorrer, más aprovechando que es completamente gratuito. Es más, creo que está vez siendo sincero, tengo que decir lo contrario a cuando me quejo de que un lugar es muy caro. Creo que no estaría mal, para los que somos turistas, pagar al menos ARS 10 por utilizar los campamentos y caminos, para que se puedan así incrementar recursos y colaborar con su mantenimiento.
Hay muchas más rutas y circuitos como ir a Laguna Toro y Paso del Viento, Glaciar Marconi, Lago Eléctrico, la zona de Lago del Desierto, mirador del Glaciar Huemul, etc.. También hay más actividades, como por ejemplo escalada en roca. Pero en mi caso tenía fecha de salida, un amigo mio, Javier, venía en coche desde El Calafate rumbo a Bariloche, y había arreglado para que me pasara a buscar, así nos veíamos después de algo más de dos años y nos poníamos al día, mientras hacíamos kilómetros por la Ruta 40 y visitábamos entre otros sitios La Cueva de las Manos. Y así fue como me fui de El Chaltén.

miércoles, 16 de marzo de 2011

Avanza y ruge el Perito Moreno

Glaciar Perito Moreno, El Calafate, Santa Cruz, Argentina
Glaciar Perito Moreno, El Calafate, Santa Cruz, Argentina
Desde Puerto Natales llegué luego de alrededor de 6 horas a El Calafate, en la provincia de Santa Cruz. La intención era creo que la misma de toda la gente que visita este lugar, poder conocer al menos una de las maravillas naturales del mundo, el imponente y único Glaciar Perito Moreno.
Llegué a la villa, me busque alojamiento y la primer tarde estuve tranquilo tomando algo con amigos y cerrando el transfer para la visita del día siguiente.
Desde la El Calafate hasta el glaciar hay 80kms y si uno no dispone o no alquila vehículo, la otra opción que hay es la de ir en camionetas, por ARS 90 o 100, que te llevan a la mañana, y te dejan en el parque sólo 4 horas antes de regresar. Así que como era la única alternativa que tenía, pagué y a eso de las 10.30 ya estábamos en el P.N. Los Glaciares, aboné la entrada (Argentinos ARS 40, Extranjeros 100), llegamos a las pasarelas y a disfrutar. Ya al irse acercando las vistas son buenas, pero cuando se comienza a avanzar por las pasarelas son realmente alucinantes, uno queda de frente a esta masa de hielo, si no me equivoco la única del continente que sigue avanzando (el resto lamentablemente se encuentran en retroceso). Y aunque parezca increíble para ese coloso gélido, lo hace a una velocidad promedio de dos metros por día. Lamentablemente no estaba para su ruptura, la última fue en 2008, y se produce porque al avanzar el glaciar y bloquear el Brazo Rico, la erosión de sus aguas que descienden hacia el Lago Argentino, van creando un túnel, hasta que el hielo cede y se derrumba. Un espectáculo único e irrepetible en el mundo que atrae a visitantes de todos los rincones del planeta.
Pero en mi caso no me encontraba en el sitio para estas fechas, y me tuve que conformar, lo que no es poco, admirándolo y con los rugidos y estruendos que produce el glaciar al desplazarse y sus bloques de hielo al desprenderse y caer al agua. Entonces uno en esas cuatro horas de visita se queda cautivado observando el glaciar, que se levanta imponente frente a los balcones con paredes de hielo en diversas tonalidades, que van desde el blanco hasta al azul, alucinado por sus sonidos, cambiando de miradores o simplemente se quedándose quieto y en silencio, observando, escuchando y esperando descubrir cual será el próximo bloque de hielo que se desprenderá.
En este sector del Parque Nacional los Glaciares se pueden realizar bastantes mas actividades que yo no hice, entre ellas, navegar las caras Norte y Sur del Glaciar (ARS 50), hacer un mini o trekking completo (ARS 500) sobre el Perito Moreno, Navegar hasta el Glaciar Upsala (estaba suspendida ya que el canal de acceso se encontraba bloqueado por témpanos) o simplemente visitarlo, pero por medio de una agencia, la única concesionaria habilitada, ya que se encuentra en territorio de una estancia privada. Si son esas cosas que suceden con muchas maravillas naturales Argentinas, que están dentro de recintos que hoy en día siguen siendo privados, cuestiones que uno nunca termina de comprender.
Pero finalmente y luego de conocer esta maravilla me fui para El Chaltén (ARS 75, 3hs) para seguir descubriendo nuevos rincones del territorio Patagónico.

martes, 15 de marzo de 2011

O, W y apagando incendios

Desde Ushuaia me fui para Punta Arenas (ARS 240, 12hs), escala previa antes de Puerto Natales y entrar al Parque Nacional Torres del Paine. No estaba demasiado interesado en lo que había para visitar por los alrededores pero había roto mi mochila y quería aprovechar la zona franca para reemplazarla, después de 15 años no daba para más y se estaba rompiendo por todos lados. Así que paré 2 días en la cuidad, me di una vuelta por el cementerio, que tiene algunas tumbas muy particulares, sobre todo de las familias tradicionales adineradas de la cuidad y me fui para Puerto Natales (CLP 8000, 5hs).
Amanece en las Torres, P.N. Torres del Paine, Chile
Amanece en las Torres, P.N. Torres del Paine, Chile
Por consejo de unos chicos de Concepción que conocí en Arenas, en Puerto Natales me alojé en el hostal Dumestre (Ignacio Carrera Pinto 540, frente al hospital) y la verdad es que el consejo fue más que bueno, CLP 5000 por alojamiento, desayuno, internet, buen trato, depósito de mochilas, etc. Por lo que dejo sus datos recomendando el sitio. Entonces llegué, preparé todo y al otro día me fui a la mañana para el Parque Nacional Torres del Paine (Bus I/V CLP 10.000, entrada CLP 15.000), para comenzar un trekking completo que me decían me iba a llevar alrededor de 9 días, aunque al final lo hice en 5 y medio. Fui a hacer el circuito completo, es decir la "O", que también incluye la "W".
Ya al entrar al parque me bajé en Laguna Amarga y cerca de las 10.30 comencé a caminar hacia el camping Serón con la vista de las Torres a mi derecha y pasando al principio entre Guanacos y con Cóndores volando en circulo a la distancia, debía de haber algún animal muerto en la zona. En el parque sólo se puede acampar en los sitios habilitados, y en la parte Norte del circuito son todos privados, así que ya iba con la idea de que la primer noche la tenía que pasar si o si en Serón. Son unos 12kms, y tal y como decía el mapa que me dieron en la entrada y otro que compre previamente, que sinceramente fue tirar dinero a la basura porque no sirve de nada (ya que con el gratuito sobra), se tardan alrededor de 5 horas en hacer todo el trayecto. Alrededor de las 15.30 ya estaba en destino, pagué los CLP 4.000 por acampar y usar las instalaciones, que consistían en un baño y una ducha fría, un poco caro y abusivo para lo que ofrecen.
Para la segunda jornada comencé a caminar temprano, alrededor de las 8, quería hacer 27 kilómetros y llegar a Los Perros, esquivando el refugio Dickson y por suerte salió bien lo planeado, como siempre suelo hacer, la idea era llegar al primer punto y de ahí en base a horario, tiempo y piernas evaluar si convenía seguir. El clima fue más que bueno durante los seis días que estuve en el Paine, pero ese día a la mañana fue quizás el más complicado por los fuertes vientos, que cuando uno iba caminando por los senderos con pendiente y el río a la derecha, cargado con la mochila te iban moviendo. Por suerte en un par de horas se calmaron y se pudo seguir avanzando. Alrededor de las 13.30 ya había hecho 18,5kms y estaba en Dickson, y como lo tenía pensado de antemano decidí seguir hasta Los Perros, pasando previamente por el Lago y Glaciar con el mismo nombre. El glaciar es un pequeño anticipo de lo que vendría al otro día, colgado en el fondo del lago, con pequeños trozos de hielo que se desprenden y quedan flotando en sus aguas. Al rato ya se llega al Campamento Los Perros (CLP 3500), queda a 8,7kilómetros de Dickson y habré tardado unas 4 horas.
Glaciar Grey, P.N. Torres del Paine, Chile
Glaciar Grey, P.N. Torres del Paine, Chile
El tercer día comencé relativamente temprano, iba a ser el más duro porque había que atravesar el paso John Gardner y seguía cargado con bastante peso por la comida. El tiempo siguió acompañando, por lo que empecé a caminar y al rato ya estaba cuesta arriba siguiendo por el camino, es algo complicado pero para nada técnico, así que entre paradas pude llegar a la parte superior del John Gardner en menos de 3 horas y ahí vino una de las mejores vistas del recorrido. Después del esfuerzo, al pasar al otro lado uno se recompensa al ver imponente debajo al Glaciar Grey, que surge millas atrás, a la derecha desde dentro de las montañas, para terminar en el Lago Grey, a la izquierda y por donde sigue el sendero. Se comienza a bajar de a poco, y no se puede dejar de mirar esa masa espectacular de hielo con sus picos blancos, azules y los ruidos que va produciendo, entonces así se va avanzando otras tres horas, entre pasos de arroyos, bosques y ríos, con el hielo siempre a la derecha ofreciendo unas vistas maravillosas. En menos de otras 3 horas llegué al Campamento Paso (Gratuito), lo separan unos 12kms desde mi punto de partida y decidí seguir hasta la siguiente zona de camping, Los Guardas (gratuito), que está unos 6 kilómetros delante. Llegué a las dos horas y cuando terminé de armar mi carpa vino la sorpresa. Un grupo que había pasado con un guía fueron al mirador cercano y comenzaron a gritar que había fuego. Así que entre los del grupo y los pocos que habíamos acampado comenzamos a apagarlo. Afortunadamente eran sólo unos metros, entonces con las botellas que llevábamos para nosotros comenzamos a correr hasta el arroyo más cercano, a unos 500mts y a apagar las llamas y brazas con agua, ramas y las botas. Al principio eramos 10 y terminamos siendo unas 20 personas, y después de alrededor de una hora lo controlamos. Lo que más costaba era apagar los troncos que seguían incandescentes en su interior hueco. El guía del grupo aviso por radio a CONAF (Parques Nacionales), nos aseguramos de que todo haya quedado bien extinguido y cada uno volvió a los que estaba haciendo previamente, manchados, oliendo a humo pero tranquilos por haber colaborado a evitar algo mucho peor. Lo único yo preferí pecar de prudente y para dormir tranquilo, en caso de que quedara alguna chispa y cambiara el viento a la noche, desarmé mi carpa e hice otros 4kms hasta el Refugio y Camping Grey (CLP 3500), una hora delante. El mirador que se comenzó a incendiar justo ofrece vistas de la pared de hielo del glaciar cuando este termina y comienza el agua del lago, por la preocupación del fuego, estuve ahí un buen rato, disfruté algo de las vistas, pero como avancé rápido por si se hacía tarde no tomé ni una fotografía. El otro lugar para acampar era privado, les pregunté si hacían descuento a los que apagaron el fuego y por supuesto que no, ningún reconocimiento, pero al menos tenían dos duchas de agua caliente, así que disfruté un buen rato de eso, para relajarme y quitarme el olor a humo de encima.
Para la cuarta jornada la idea era la de llegar al Valle del Francés y una vez ahí decidir cual de los lugares gratuitos iba a utilizar para dormir. Finalmente pernocté en el Campamento Británico y caminé algo más de 24kilómetros, pero vamos por etapas. Me levanté temprano, volví sobre mis pasos de la jornada anterior y fui al mirador para ver el Glaciar Grey de fondo con algunos pedazos de hielo desprendidos frente a mi en una especie de bahía. Comencé a recorrer el camino, que ofrece durante las primeras horas unas vistas en altura muy buenas del Glaciar Grey detrás del lago, con sus dos lenguas de hielo esquivando un nunatak (isla) en el medio. Luego de estas postales maravillosas y de quedarme un rato contemplándolas, se comienza a bajar, y después de 11 kilómetros y alrededor de 3 horas se llega al Refugio y Camping Paine Grande, para seguir el camino que primero bordea el lago Pehoe y luego el pequeño espejo de agua llamado Skottsberg, para llegar después de algo más de 7 kms y dos horas al campamento Italiano (Gratuito). La verdad es que cuando llegué ahí me asusté un poco, era una cuidad de la cantidad de gente que había, y como ya tenía en mente y eran alrededor de las 16hs horas, comencé a trepar otras 2 horas, 5,5kms, hasta el C. Británico (gratuito) por el Valle del Francés, uno de los mejores sitios de todo el circuito. Cuando llegué ahí sólo había una carpa, así que armé la mía, dejé la mochila dentro y me fui más liviano hasta el mirador que está a menos de una hora a ver la parte de atrás de las torres. Tanto las vistas del mirador, como todo el Valle del Francés son realmente muy buenas, una de las partes mas bellas del Parque Nacional. Ya contento y antes de que anochezca, volví a cenar y dormir.
Al Quinto día me levante y volví a descender disfrutando del Valle del Francés, la idea era recorrer los alrededor de 30 kilómetros que hay hasta el Campamento Torres. Primero al volver a pasar por el Italiano, se hacen los 7,6 kilómetros que hay hasta el Camping y Refugio los Cuernos. Caminando entre el Lago Nordenskjöld y los Cuernos del Paine, paramos a almorzar en el Refugio después de algo más de 4,5hs y 13kms y de ahí se comienza a subir haciendo los 11ks que te llevan directamente hasta el Valle Ascencio y el Camping y Refugio Chileno (privado), si hizo tarde y algo duro, pero seguimos otra hora y media 3,2kms hasta el Campamento Torres (gratuito), para poder dormir ahí y subir al otro día para el amanecer.
El sexto y último día nos levantamos cerca de las 6 y comenzamos a subir de noche, con los frontales marcando el rumbo, a medida que el sol comenzaba a asomarse tímidamente por el horizonte. Íbamos como tanta otra gente en busca de la famosa vista de las Torres al amanecer, cuando se tiñen de naranja o rojo gracias a los rayos del sol. El clima siguió ayudando, tardamos alrededor de 45 minutos y llegamos a tiempo, nos posicionamos y a disfrutar. Suena raro pero todo un espectáculo, un pequeño lago con las torres de fondo, que comienzan a variar en su color desde el gris original hasta ese momento mágico en que se tornan rojas, para ir variando a tonalidades anaranjadas antes de regresar a su color original. Todo un acontecimiento aunque suene tan simple, los disfrutamos, hicimos unas cuantas fotos y ya más que satisfechos comenzamos a bajar.
Tuvimos mucha suerte, cuando comenzamos a descender se empezó a nublar y ya no se veían las las torres. Entonces fuimos bajando hasta llegar al mediodía a Hostería las Torres, desde ahí un transfer hasta Laguna Amarga (CLP 1500) y en bus de vuelta a Puerto Natales.
Resumiendo la visita al Parque Nacional me pareció espectacular y más que recomendable, para mi los mejores lugares fueron el Glaciar Grey desde el paso John Gardner, el Valle del Francés y las Torres como regalo final. Igualmente en mi caso el clima fue bueno y eso deja disfrutar más del entorno, además de caminar más rápido y cómodo. Sinceramente los lugares del parque son espectaculares, pero es más que turístico, así que eso tiene sus pro y sus contras. Las cosas a favor, las sendas están perfectamente marcadas, es casi imposible perderse y en caso de pasar algo uno siempre se va a cruzar con gente. Las cosas malas, por la cantidad del público no se puede hacer acampada libre, es obligatorio utilizar los lugares para poner las carpas / tiendas y muchos de ellos son privados. Todos los lugares pagos para las carpas salen entre 3500 y 5000 por un pedazo de tierra y un baño. Estaría de acuerdo con esos precios si la entrada sería más económica, pero cuesta unos 15.000. Además para los que nos gusta estar tranquilos, siempre hay bastantes carpas (menos en el Británico) y sobre todo en la parte de la "W" alguno que pone música, o transita los senderos con su MP3, etc. Pero bueno, cada uno tiene sus manías, y para gustos colores, pero la visita es más que recomendable.
Lo único si a alguien no le sobra tiempo obviaría los primeros dos días de la "O". Ya que los paisajes son buenos pero más comunes en toda Patagonia (cerros, montañas, lagos y ríos) y los lugares para acampar son todos pagos y creo que los peores del circuito. Igualmente en mi caso, acompañó mucho el tiempo y eso influye mucho para disfrutarlo mejor. Con referencia a los mapas, compré uno topográfico y sinceramente no hace falta, no se puede ir fuera de los caminos, que están más que bien marcados. Además con la entrada te dan un pequeño mapa con las distancias y el tiempo que se tarda en recorrer cada tramo, más que útil, ya que es todo lo que uno necesita.
Luego de la visita descansé un día desde en Puerto Natales y desde ahí me fui para El Calafate, en Argentina, a conocer a Glaciar Perito Moreno. Son 6 horas y se da un caso curioso, te lo cobran en ARS 80 o CLP 12.000, conviene pagar en Argentinos por la diferencia, son 20 pesos menos.