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miércoles, 23 de marzo de 2011

Caleta Tortel, pasarelas y cipreses

Caleta Tortel, Chile
Caleta Tortel, Chile
Desde Cochrane llegué a Caleta Tortel, era un destino que no tenía en mente inicialmente, pero al igual que las Catedrales de Mármol en Puerto Río tranquilo, decidí agregarlo a mi itinerario, ya que mucha gente me recomendó ambos sitios porque son lugares únicos y particulares.
Caleta Tortel es una población nueva, fue fundada en 1955 y en 2001 ha sido declarada zona típica por su singular arquitectura y forma de vida de sus habitantes.
Uno llega por carretera de ripio hasta la rotonda y partir de ahí no existen más calles, toda la población está construida sobre pasarelas de ciprés, que crean una telarañas de caminos que se extienden desde la costa hasta la montaña. Además todas las casas y construcciones respetan este estilo por lo que están construidas en madera, al igual que las embarcaciones utilizadas por los locales.
Las vistas de la Caleta son increíbles y muy particulares, paisajes con montaña, agua verdosa o azulada sobre la que uno camina por momentos sobre tablas de madera muy prolijamente mantenidas, y recorriendo una población de gente extremadamente amistosa y amable. Lo único es que hay que tener ganas de caminar, ya que uno se encuentra constantemente subiendo y bajando escaleras, por lo que es muy buen ejercicio, pero hay que estar algo en forma. Si uno se queda en la parte de costa puede pasar días sin ver un auto, compartiendo los lugares transitables sólo con otras personas, perros y gatos.
Antiguamente la zona era habitada por los nómades canoeros Kawaskar y en la actualidad la población es de alrededor de 500 habitantes. Muy al contrario de lo que uno se puede pensar inicialmente no se dedican a la pesca, sino que es un pueblo maderero. Las mayoría de los recursos provienen de la explotación del Ciprés de las Guaitecas, cuya madera es vendida o utilizada localmente para construir casas, barcos, etc. Desde el 2006 que está conectada a otras poblaciones por carretera, pero antes sólo tenían comunicación por mar. Así que considerando todos estos factores, es normal que sea imprescindible para todas las familias el tener un bote u embarcación, motosierra y hacha.
Caleta Tortel, Chile
Caleta Tortel, Chile
En el Hospedaje donde estaba parando la primer noche conocí a otros dos viajeros, que eran amigos del guardaparques. Así que estuvimos en la zona juntos el resto de los días. Caminando las pasarelas y senderos con lluvia y sol, charlando, sacando fotos y compartiendo mucho tiempo, charlas y comidas con el Guardaparques y su familia, todos encantadores.
Además de recorrer toda la población, también hicimos los senderos vecinos, uno que va por el Cerro La Bandera arriba del Pueblo y otro desde la usina (a donde llegamos en bote) pasando por Laguna Negra hasta volver a las pasarelas. Ambos ofrecen unas vistas muy buenas de la pequeña ciudad.
Y así pasaron tres días más que entretenidos disfrutando de este lugar tan único y singular, que huele a ciprés, humo o ambos, entre recorridos, charlas, compartiendo las pasarelas con su habitantes, hasta que decidimos irnos. Estuvimos mucho tiempo con el Guardaparques y su familia, que nos invitaron a comer, desayunar durante todo el fin de semana, entonces tuvimos conversación más que interesantes entre todos. Nos íbamos a quedar un día más para acompañarlo al Ventiquero Steffens a descargar provisiones para un censo de huemules que tenían que hacer a la semana siguiente, pero hubo un problema con la embarcación y cerraron el puerto por temporal. Entonces más que contentos con lo los lugares y la gente que habíamos conocido nos fuimos para Cochrane. Ellos estaban con un auto, por lo que me alcanzaron hasta ahí antes de irse a la fontera.
Caleta Tortel me pareció que es un lugar que de a poco va a ir creciendo turisticamente, para dar algunos ejemplos de lo que fui hablando con sus habitantes. En la actualidad hay 160 camas para visitantes pero no muchos restaurantes con un menú variado, hay centollas a 300 mts de la costa y sólo las pescan 2 veces al año para fiestas locales y pocas excursiones para las alternativas que ofrece la zona (sólo navegaciones a ciertos puntos). Como decía antes los pobladores son encantadores y acogedores, y me sorprendí al ver la calidad de los edificios del jardín de infantes, la escuela y la biblioteca. Así que esperemos que cuando crezca, siga siendo tan único y singular como cuando lo visité.
Otra particularidad, pero de la zona de la Carretera Austral es el olor a humo, pero tiene una explicación. En esta zona de Chile no hay red de gas, por lo que todas las casas tiene al menos la calefacción a leña. Entonces a uno le parece extraño los primeros días estar oliendo a humo, principalmente a las mañanas y a las tardes, pero es cuestión de acostumbrarse.

Glaciar Viedma y trekkings cortos

Desde El Calafate llegué a El Chaltén, como la población se encuentra dentro del Parque Nacional Los Glaciares, todas las actividades que uno realice por su cuenta en los alrededores, son gratuitas, es decir, no se paga ni por acampar ni por transitar por los senderos. Al arribar en bus, hay que parar en la zona de los guardaparques, quienes dan una charla instructiva, mapas, etc. En la población hay también un cajero automático en la terminal de buses, pero no siempre cuenta con billetes.
Escalada en hielo en el Glaciar Viedma, El Chaltén, Santa Cruz, Argentina
Escalada en hielo en el Glaciar Viedma, El Chaltén
Una de las actividades que quería realizar, y me habían recomendado sobre las que se hacen desde El Calafate, era la de practicar algo de escalada en hielo y hacer trekking en el Glaciar Viedma, el de mayor tamaño de Argentina. Dejé esta excursión para el último día, especulando algo con las condiciones climáticas. Las actividades sobre el Lago Viedma, sólo las opera una agencia habilitada por Parques Nacionales, esta en particular la denominan circuito Pro, cuesta ARS 550, dura alrededor de nueve horas e incluye transporte hasta Bahía Túnel (sino sale 50 menos) , navegación por el Lago Viedma, trekking por el Glaciar del mismo nombre y escalada en sus paredes de hielo. La experiencia fue muy buena y el tiempo acompañó, salimos alrededor de las 8 de la mañana y luego de navegar el lago, nos aproximamos a bloques de hielo y el glaciar, bajamos a un promontorio de rocas, ahí nos pusimos crampones y el resto del equipo, y comenzamos a caminar sobre el hielo por un rato hasta que encontramos una buena pared, prepararon las cuerdas, explicaciones de las técnicas y a escalar. Era mi segunda experiencia de este tipo, cansadora, entretenida y el tiempo paso volando, en turnos entre escaladas, descanso y comida habremos estado alrededor de 4 horas. Cerca de las 2 de la tarde salimos a hacer un buen rato de trekking y las vistas entre hielo blanco y azul eran más que buenas, pero como sorpresa, al final estuvimos un rato dentro de una cueva que se había formado hacía unos días. Las sensación era increíble, al estar bajo ese manto de hielo azul, donde por momentos sólo se escuchaba el ruido que producía el agua que caía desde distintos rincones. Ya después de un rato dentro, salimos y como postre de la jornada tomamos algo de Baileys con hielo del glaciar mientras esperábamos al barco que nos tenía que regresar. No es barato, pero todo una experiencia y más que recomendable.
Originalmente iba con la idea de meterme unos cuantos días por la montaña acampando por los alrededores, pero al llegar me di cuenta de que muchos de los recorridos no eran demasiado lejanos al pueblo, así que decidí alojarme en un hostel y salir temprano a hacer todos los días entre 20 y 30kms, con la mochila pequeña, más liviano. No es la opción más económica, pero podía recorrer la zona más rápido, y porque negarlo dormir en un cama cómoda y bañarme con agua caliente todos los días.
El primer día como llegué al mediodía salimos tipo 2 de la tarde por el camino que va hasta la Laguna y Cerro Torre, en total son 11 kilómetros, y como nos pensábamos que estábamos mal de tiempo salimos algo acelerados. Las vistas ya antes de llegar son muy buenas, con la silueta particular del Cerro Torre de fondo, que tiene picos en forma de agujas, como una gigantesca catedral que resaltaba por la forma en que lo iluminaba el sol. Llegamos en alrededor de dos horas y la postal es de las mejores, la laguna mansa, un pequeño glaciar al fondo y arriba dominando el panorama el cerro con las torres de su cima. Ya más tranquilos con el tiempo, fuimos subiendo para el mirador que había a la izquierda de la laguna, pero la verdad es que las vistas a mi gusto eran mejores frente al espejo de agua. Al final habíamos podido aprovechar el día, entonces nos volvimos al centro antes de que oscurezca.
Laguna de los Tres y Cerro Fitz Roy, El Chaltén, Santa Cruz, Argentina
Laguna de los Tres y Cerro Fitz Roy, El Chaltén
El segundo día habremos hecho alrededor de 30 kms, fuimos saliendo cada uno a su horario desde el hostel y nos encontramos en el camino, primero en mi caso fui hasta Laguna Capri, desde donde se comienza a apreciar el Cerro Fitz Roy, algo de descanso y volví a desandar unos metros hasta el mirador de camino al campamento Poincenot y como se estaba nublando de ahí apuré el paso para llegar a Laguna de los Tres, la ultima parte es en subida, quizás lo más exigente de todo lo que hice, pero se hace fácilmente y sin demasiado esfuerzo. Ya arriba el paisaje por supuesto que es excelente, con el mítico Cerro Fitz Roy de fondo. Si uno sube un poco a mano izquierda, también se puede ver la Laguna Sucia con su cascada. Ya con el objetivo del día cumplido, que era llegar hasta el Fitz Roy, almorzamos contemplándolo, fotos varias y decidimos volver por otro camino, para no repetir recorrido. Por lo que bajamos hasta el campamento Poincenot y luego giramos a mano derecha pasando por las Lagunas Madre e Hija, el paisaje no es muy asombroso, pero al menos algo distinto y no tan transitados por la mayoría de la gente. Desde ahí llegamos al camino que habíamos hecho el día anterior, el del Cerro Torre, habremos salido a 8kms de El Chaltén, hacia donde nos volvimos.
El tercer día fue más tranquilo, quería cerrar la excursión al Glaciar Viedma, entonces aunque estaba nublado fui hasta el mirador de La Loma del Pliegue Tumbado, a 12kms. El recorrido hasta llegar al punto panorámico no es nada particular, pero una vez ahí la vista es excelente, y ni me imagino como será con cielo despejado. Con fondo azul, debe ser una de las postales del lugar, se ve todo lo que habíamos recorrido en las jornadas anteriores, es decir, en un mismo plano, bosques, lagunas, montañas y las cimas de los Cerros Torre y Fitz Roy. Así que aunque el tiempo no era el mejor y había mucho viento, almorcé disfrutando del paisaje y bajé a preparar todo para el día siguiente.
También me fui un día una escapada de unas horas hasta el Chorillo del Salto, una muy linda cascada y un buen destino para ir a estirar las piernas o pasar a almorzar.
En El Chaltén, los circuitos que recorrí eran fáciles de hacer, el terreno muy bien señalizado y simples de caminar, quizás lo más exigente era la subida a Laguna de los Tres, y se hace de manera sencilla si uno está acostumbrado y va tranquilo. De lo poco que vi, realmente El Chaltén me pareció un destino espectacular para recorrer, más aprovechando que es completamente gratuito. Es más, creo que está vez siendo sincero, tengo que decir lo contrario a cuando me quejo de que un lugar es muy caro. Creo que no estaría mal, para los que somos turistas, pagar al menos ARS 10 por utilizar los campamentos y caminos, para que se puedan así incrementar recursos y colaborar con su mantenimiento.
Hay muchas más rutas y circuitos como ir a Laguna Toro y Paso del Viento, Glaciar Marconi, Lago Eléctrico, la zona de Lago del Desierto, mirador del Glaciar Huemul, etc.. También hay más actividades, como por ejemplo escalada en roca. Pero en mi caso tenía fecha de salida, un amigo mio, Javier, venía en coche desde El Calafate rumbo a Bariloche, y había arreglado para que me pasara a buscar, así nos veíamos después de algo más de dos años y nos poníamos al día, mientras hacíamos kilómetros por la Ruta 40 y visitábamos entre otros sitios La Cueva de las Manos. Y así fue como me fui de El Chaltén.

martes, 15 de marzo de 2011

O, W y apagando incendios

Desde Ushuaia me fui para Punta Arenas (ARS 240, 12hs), escala previa antes de Puerto Natales y entrar al Parque Nacional Torres del Paine. No estaba demasiado interesado en lo que había para visitar por los alrededores pero había roto mi mochila y quería aprovechar la zona franca para reemplazarla, después de 15 años no daba para más y se estaba rompiendo por todos lados. Así que paré 2 días en la cuidad, me di una vuelta por el cementerio, que tiene algunas tumbas muy particulares, sobre todo de las familias tradicionales adineradas de la cuidad y me fui para Puerto Natales (CLP 8000, 5hs).
Amanece en las Torres, P.N. Torres del Paine, Chile
Amanece en las Torres, P.N. Torres del Paine, Chile
Por consejo de unos chicos de Concepción que conocí en Arenas, en Puerto Natales me alojé en el hostal Dumestre (Ignacio Carrera Pinto 540, frente al hospital) y la verdad es que el consejo fue más que bueno, CLP 5000 por alojamiento, desayuno, internet, buen trato, depósito de mochilas, etc. Por lo que dejo sus datos recomendando el sitio. Entonces llegué, preparé todo y al otro día me fui a la mañana para el Parque Nacional Torres del Paine (Bus I/V CLP 10.000, entrada CLP 15.000), para comenzar un trekking completo que me decían me iba a llevar alrededor de 9 días, aunque al final lo hice en 5 y medio. Fui a hacer el circuito completo, es decir la "O", que también incluye la "W".
Ya al entrar al parque me bajé en Laguna Amarga y cerca de las 10.30 comencé a caminar hacia el camping Serón con la vista de las Torres a mi derecha y pasando al principio entre Guanacos y con Cóndores volando en circulo a la distancia, debía de haber algún animal muerto en la zona. En el parque sólo se puede acampar en los sitios habilitados, y en la parte Norte del circuito son todos privados, así que ya iba con la idea de que la primer noche la tenía que pasar si o si en Serón. Son unos 12kms, y tal y como decía el mapa que me dieron en la entrada y otro que compre previamente, que sinceramente fue tirar dinero a la basura porque no sirve de nada (ya que con el gratuito sobra), se tardan alrededor de 5 horas en hacer todo el trayecto. Alrededor de las 15.30 ya estaba en destino, pagué los CLP 4.000 por acampar y usar las instalaciones, que consistían en un baño y una ducha fría, un poco caro y abusivo para lo que ofrecen.
Para la segunda jornada comencé a caminar temprano, alrededor de las 8, quería hacer 27 kilómetros y llegar a Los Perros, esquivando el refugio Dickson y por suerte salió bien lo planeado, como siempre suelo hacer, la idea era llegar al primer punto y de ahí en base a horario, tiempo y piernas evaluar si convenía seguir. El clima fue más que bueno durante los seis días que estuve en el Paine, pero ese día a la mañana fue quizás el más complicado por los fuertes vientos, que cuando uno iba caminando por los senderos con pendiente y el río a la derecha, cargado con la mochila te iban moviendo. Por suerte en un par de horas se calmaron y se pudo seguir avanzando. Alrededor de las 13.30 ya había hecho 18,5kms y estaba en Dickson, y como lo tenía pensado de antemano decidí seguir hasta Los Perros, pasando previamente por el Lago y Glaciar con el mismo nombre. El glaciar es un pequeño anticipo de lo que vendría al otro día, colgado en el fondo del lago, con pequeños trozos de hielo que se desprenden y quedan flotando en sus aguas. Al rato ya se llega al Campamento Los Perros (CLP 3500), queda a 8,7kilómetros de Dickson y habré tardado unas 4 horas.
Glaciar Grey, P.N. Torres del Paine, Chile
Glaciar Grey, P.N. Torres del Paine, Chile
El tercer día comencé relativamente temprano, iba a ser el más duro porque había que atravesar el paso John Gardner y seguía cargado con bastante peso por la comida. El tiempo siguió acompañando, por lo que empecé a caminar y al rato ya estaba cuesta arriba siguiendo por el camino, es algo complicado pero para nada técnico, así que entre paradas pude llegar a la parte superior del John Gardner en menos de 3 horas y ahí vino una de las mejores vistas del recorrido. Después del esfuerzo, al pasar al otro lado uno se recompensa al ver imponente debajo al Glaciar Grey, que surge millas atrás, a la derecha desde dentro de las montañas, para terminar en el Lago Grey, a la izquierda y por donde sigue el sendero. Se comienza a bajar de a poco, y no se puede dejar de mirar esa masa espectacular de hielo con sus picos blancos, azules y los ruidos que va produciendo, entonces así se va avanzando otras tres horas, entre pasos de arroyos, bosques y ríos, con el hielo siempre a la derecha ofreciendo unas vistas maravillosas. En menos de otras 3 horas llegué al Campamento Paso (Gratuito), lo separan unos 12kms desde mi punto de partida y decidí seguir hasta la siguiente zona de camping, Los Guardas (gratuito), que está unos 6 kilómetros delante. Llegué a las dos horas y cuando terminé de armar mi carpa vino la sorpresa. Un grupo que había pasado con un guía fueron al mirador cercano y comenzaron a gritar que había fuego. Así que entre los del grupo y los pocos que habíamos acampado comenzamos a apagarlo. Afortunadamente eran sólo unos metros, entonces con las botellas que llevábamos para nosotros comenzamos a correr hasta el arroyo más cercano, a unos 500mts y a apagar las llamas y brazas con agua, ramas y las botas. Al principio eramos 10 y terminamos siendo unas 20 personas, y después de alrededor de una hora lo controlamos. Lo que más costaba era apagar los troncos que seguían incandescentes en su interior hueco. El guía del grupo aviso por radio a CONAF (Parques Nacionales), nos aseguramos de que todo haya quedado bien extinguido y cada uno volvió a los que estaba haciendo previamente, manchados, oliendo a humo pero tranquilos por haber colaborado a evitar algo mucho peor. Lo único yo preferí pecar de prudente y para dormir tranquilo, en caso de que quedara alguna chispa y cambiara el viento a la noche, desarmé mi carpa e hice otros 4kms hasta el Refugio y Camping Grey (CLP 3500), una hora delante. El mirador que se comenzó a incendiar justo ofrece vistas de la pared de hielo del glaciar cuando este termina y comienza el agua del lago, por la preocupación del fuego, estuve ahí un buen rato, disfruté algo de las vistas, pero como avancé rápido por si se hacía tarde no tomé ni una fotografía. El otro lugar para acampar era privado, les pregunté si hacían descuento a los que apagaron el fuego y por supuesto que no, ningún reconocimiento, pero al menos tenían dos duchas de agua caliente, así que disfruté un buen rato de eso, para relajarme y quitarme el olor a humo de encima.
Para la cuarta jornada la idea era la de llegar al Valle del Francés y una vez ahí decidir cual de los lugares gratuitos iba a utilizar para dormir. Finalmente pernocté en el Campamento Británico y caminé algo más de 24kilómetros, pero vamos por etapas. Me levanté temprano, volví sobre mis pasos de la jornada anterior y fui al mirador para ver el Glaciar Grey de fondo con algunos pedazos de hielo desprendidos frente a mi en una especie de bahía. Comencé a recorrer el camino, que ofrece durante las primeras horas unas vistas en altura muy buenas del Glaciar Grey detrás del lago, con sus dos lenguas de hielo esquivando un nunatak (isla) en el medio. Luego de estas postales maravillosas y de quedarme un rato contemplándolas, se comienza a bajar, y después de 11 kilómetros y alrededor de 3 horas se llega al Refugio y Camping Paine Grande, para seguir el camino que primero bordea el lago Pehoe y luego el pequeño espejo de agua llamado Skottsberg, para llegar después de algo más de 7 kms y dos horas al campamento Italiano (Gratuito). La verdad es que cuando llegué ahí me asusté un poco, era una cuidad de la cantidad de gente que había, y como ya tenía en mente y eran alrededor de las 16hs horas, comencé a trepar otras 2 horas, 5,5kms, hasta el C. Británico (gratuito) por el Valle del Francés, uno de los mejores sitios de todo el circuito. Cuando llegué ahí sólo había una carpa, así que armé la mía, dejé la mochila dentro y me fui más liviano hasta el mirador que está a menos de una hora a ver la parte de atrás de las torres. Tanto las vistas del mirador, como todo el Valle del Francés son realmente muy buenas, una de las partes mas bellas del Parque Nacional. Ya contento y antes de que anochezca, volví a cenar y dormir.
Al Quinto día me levante y volví a descender disfrutando del Valle del Francés, la idea era recorrer los alrededor de 30 kilómetros que hay hasta el Campamento Torres. Primero al volver a pasar por el Italiano, se hacen los 7,6 kilómetros que hay hasta el Camping y Refugio los Cuernos. Caminando entre el Lago Nordenskjöld y los Cuernos del Paine, paramos a almorzar en el Refugio después de algo más de 4,5hs y 13kms y de ahí se comienza a subir haciendo los 11ks que te llevan directamente hasta el Valle Ascencio y el Camping y Refugio Chileno (privado), si hizo tarde y algo duro, pero seguimos otra hora y media 3,2kms hasta el Campamento Torres (gratuito), para poder dormir ahí y subir al otro día para el amanecer.
El sexto y último día nos levantamos cerca de las 6 y comenzamos a subir de noche, con los frontales marcando el rumbo, a medida que el sol comenzaba a asomarse tímidamente por el horizonte. Íbamos como tanta otra gente en busca de la famosa vista de las Torres al amanecer, cuando se tiñen de naranja o rojo gracias a los rayos del sol. El clima siguió ayudando, tardamos alrededor de 45 minutos y llegamos a tiempo, nos posicionamos y a disfrutar. Suena raro pero todo un espectáculo, un pequeño lago con las torres de fondo, que comienzan a variar en su color desde el gris original hasta ese momento mágico en que se tornan rojas, para ir variando a tonalidades anaranjadas antes de regresar a su color original. Todo un acontecimiento aunque suene tan simple, los disfrutamos, hicimos unas cuantas fotos y ya más que satisfechos comenzamos a bajar.
Tuvimos mucha suerte, cuando comenzamos a descender se empezó a nublar y ya no se veían las las torres. Entonces fuimos bajando hasta llegar al mediodía a Hostería las Torres, desde ahí un transfer hasta Laguna Amarga (CLP 1500) y en bus de vuelta a Puerto Natales.
Resumiendo la visita al Parque Nacional me pareció espectacular y más que recomendable, para mi los mejores lugares fueron el Glaciar Grey desde el paso John Gardner, el Valle del Francés y las Torres como regalo final. Igualmente en mi caso el clima fue bueno y eso deja disfrutar más del entorno, además de caminar más rápido y cómodo. Sinceramente los lugares del parque son espectaculares, pero es más que turístico, así que eso tiene sus pro y sus contras. Las cosas a favor, las sendas están perfectamente marcadas, es casi imposible perderse y en caso de pasar algo uno siempre se va a cruzar con gente. Las cosas malas, por la cantidad del público no se puede hacer acampada libre, es obligatorio utilizar los lugares para poner las carpas / tiendas y muchos de ellos son privados. Todos los lugares pagos para las carpas salen entre 3500 y 5000 por un pedazo de tierra y un baño. Estaría de acuerdo con esos precios si la entrada sería más económica, pero cuesta unos 15.000. Además para los que nos gusta estar tranquilos, siempre hay bastantes carpas (menos en el Británico) y sobre todo en la parte de la "W" alguno que pone música, o transita los senderos con su MP3, etc. Pero bueno, cada uno tiene sus manías, y para gustos colores, pero la visita es más que recomendable.
Lo único si a alguien no le sobra tiempo obviaría los primeros dos días de la "O". Ya que los paisajes son buenos pero más comunes en toda Patagonia (cerros, montañas, lagos y ríos) y los lugares para acampar son todos pagos y creo que los peores del circuito. Igualmente en mi caso, acompañó mucho el tiempo y eso influye mucho para disfrutarlo mejor. Con referencia a los mapas, compré uno topográfico y sinceramente no hace falta, no se puede ir fuera de los caminos, que están más que bien marcados. Además con la entrada te dan un pequeño mapa con las distancias y el tiempo que se tarda en recorrer cada tramo, más que útil, ya que es todo lo que uno necesita.
Luego de la visita descansé un día desde en Puerto Natales y desde ahí me fui para El Calafate, en Argentina, a conocer a Glaciar Perito Moreno. Son 6 horas y se da un caso curioso, te lo cobran en ARS 80 o CLP 12.000, conviene pagar en Argentinos por la diferencia, son 20 pesos menos.

lunes, 14 de febrero de 2011

Trekking Austral: Al Fagnano Ida y Vuelta

Al final salí a hacer mi primer caminata de varios días, inicialmente iba a realizar una ruta que tenía en una guía de trekking, pero luego de hablarlo con gente local, decidí extender el recorrido e ir desde Ushuaia al Lago Fagnano por un sitio y volver por otro. La ruta que decidí seguir fue la de entrar por el Paso Bebán, pasar por Bahía Torito, en el Lago Fagnano, seguir por la costa hasta la Laguna de los Renos y volver por el cañadón de las cinco lagunas, paso Valdivieso y Valle Carbajal.
La verdad es que no son rutas que la gente suele hacer habitualmente, así que lo pregunté bastante y luego de hacerla tengo que decir que la dificultad de este trekking creo que es intermedia y por tramos difícil, físicamente es algo exigente, y hay que tener algo de experiencia, sobre todo para la parte que hice de vuelta. Igualmente en mi caso, no quería repetir los errores que cometí cuando se formó el grupo para hacer paso de la oveja (a lo sumo ir con una o dos personas más habituadas a caminar en montaña), y además al necesitarse 4 o 5 días, me terminé yendo sólo (La mayoría de la gente viene a Ushuaia entre 2 y 4 días en total). Así que preparé todo y como corresponde el día anterior fue a notificar fechas y ruta a la oficina de turismo, para que tengan registro en Defensa Civil en caso de problemas.
Así que arregle transporte con Sergio (dejo sus datos al final del post por si a alguien le pueden ser útiles) y me llevó a la mañana por la ruta 3, hasta el kilómetro 16, justo donde el gasoducto corta la carretera, que es el punto de partida.
Trekking por Paso Beban y Valdivieso, Ushuaia, Argentina
Camino a Paso Bebán
Arranqué a cerca de las 10hs, bajando un sendero hasta el río, se cruza por unos troncos que hacen de puente y comenzaron los problemas de camino, al menos con respecto al mapa topográfico que yo llevaba y la páginas de la guía. El sendero que sale para el norte se pierde a los pocos metros, y la calle de tierra que hay sigue bastante tiempo paralela del río hacia el Oeste, así que como la segunda opción no me convencía, salí para el norte a través del bosque, se avanza lento pero es fácil seguir el rumbo ya que se ven los picos Cerro Bonete y Punta navidad.
En el terreno que iba a ser habitual en los próximos días, fui avanzando por tramos entre bosque y turbal. Ya cuando habré avanzado un par de kilómetros crucé una especie de ruta de cuatriciclos / Quads y la fui siguiendo por momentos, ya que me convencía el rumbo y se avanza más rápido, hasta que se hizo senda y llegué al Refugio Bonete, son alrededor de 4 kms y medio y tardé alrededor de dos horas. Ya desde ahí avancé unos metros más para protegerme del viento, paré a almorzar algo y seguí metiéndome entre las montañas por el paso Beban, con el Cerro Falso Carbajal de frente, que la verdad es que ofrece una muy buena vista con sus pequeños glaciares colgando en la cima. Ya bordeando el Cerro Navidad, con el río a la derecha se va girando hacia la izquierda (Noroeste) y queda el Paso Beban 1 o Este de frente. Atravesarlo no es tan simple, ya que no se veía senda clara y hay que ir subiendo por una pendiente llena de pizarra o laja suelta. Al piso no tan firme había que sumarle que para colmo había viento bastante fuerte de frente, por lo que había que ir muy lento y seguro, para no desestabilizarse. Una vez que se cruza el primer paso, ya queda de frente algo a la derecha el Paso Beban 2 o Oeste, así que se va tranquilo por la ladera de la montaña para poder sortearlo. Dentro de las vistas que ofrece, a la derecha se ve un cañadón con la Laguna Paso Beban de fondo, una buena panorámica, de las tantas que ofrece este recorrido.
Una vez que se atraviesa el Segundo paso ya el resto del camino es bastante sencillo de hacer, cuesta abajo y dejando el curso de agua del lado derecho. Avancé cerca de unos 4 kilómetros más, paré un buen rato a ver unos castores que andaban en una laguna llevando ramas para reforzar su dique, pero cuando me acerque un poco más, se metieron bajo el agua. En el curso de todo el río se puede ver el daño que causan estos animales no autóctonos, traídos a la isla hace años por la Armada Argentina, en un intento frustrado de explotar sus pieles. El problema principal es que en Tierra del fuego no tienen depredadores naturales, y encima los árboles que cortan no se regeneran (como si lo hacen en sus territorios de origen), sumando a que el tipo de bosque local al ser alcanzado por el agua de sus embalses muere. Pero volviendo al tema del trekking seguí caminando un poco más y cerca de las 5 y media de la tarde acampé en el arroyo que forma el Salto del Azul, una cascada muy pintoresca que queda a la izquierda del camino.
El segundo día comencé a caminar un poco antes de las 10, y aunque por muchos momentos no tenía senda, el camino no era demasiado complicado, pasé al otro lado del curso de agua (quedó a mi izquierda) y se hacen kilómetros cuesta abajo entre bosques y turbales. Ya después de caminar un buen rato se comienza a ver a la distancia el Lago Fagnano y uno pasa cerca dos lagunas, una a cada lado. Llegué a orillas del Fagnano, Bahía Torito cerca de las 12 del mediodía, pero lo hice al Este del cauce de agua, por suerte hay ahora una empresa turística que explota la zona y construyó un muelle y pequeño puente, así que me ahorro el trabajo de tener que cruzar el río y me fui a las cabañas y viejo muelle que funcionan en el lugar hace años. Saludé a las 3 personas que viven ahí, les pregunté como seguir para Laguna de los Renos, me indicaron amablemente que en lugar de continuar por la costa, como tenía pensado, podía comenzar siguiendo unos caminos de Cuatriciclos que van por detrás de su carpintería. Les agradecí, me despedí y seguí camino. En caso de problemas o llegar muy cansado tenía Bahía Torito como vía de escape. Ahí en caso de emergencia la gente local puede contactar a Prefectura o arreglando precio te pueden llevar en lancha del otro lado Lago o a Laguna Palacios (al Este), donde hay carretera y suele ir gente a pescar y acampar. Ellos tienen unas cabañas y también se puede llegar sólo hasta ahí y alojarse unas noches en el sitio.
Seguí mi camino hasta Laguna de los Renos (o de las Tres Marías), avancé un buen rato, paré a comer algo y para variar perdí de nuevo la senda, así que como era costumbre, seguí atravesando bosques y turbales. Habré tardado una hora y media en llegar, la fui bordeando hasta donde entra un pequeño curso de agua que viene del Paso Cinco Lagunas y se ve una pequeña cascada.
Luego seguí un rato más caminando por la orilla, paré un rato a contemplar la laguna, aunque sólo se oían saltar truchas y se veía dos patos muy tranquilos navegando por su aguas. Seguí buscando camino pero al no encontrarlo, volví al arroyo y manteniéndolo mi derecha, empecé a subir por el valle, medio a rumbo entre bosque y turba hasta alcanzar la laguna siguiente. Apenas vi el espejo de agua me recibieron unos cóndores majestuosos volando en la cumbre de las montañas cercanas. Eran alrededor de las cinco, así que me fui hasta la parte norte y acampé a metros del arroyo, sobre el bosque en medio de árboles firmes (sino puede haber riesgo de que caigan con los vientos).
Paso Cinco Lagunas, Tierra del Fuego, Argentina
Paso Cinco Lagunas
El tercer día fue a mi gusto el más duro de todos, comencé siguiendo una pequeña senda que había encontrado en los último metros de la jornada anterior, pero a los pocos minutos desapareció y era todo cuesta arriba trepando entre rocas y barro por bosques, fui teniendo el río de referencia e improvisando camino por lo que consideraba el perfil más fácil de los cerros. La verdad es que costó bastante, sobre todo porque la mochila que se enganchaba en las ramas, y porque al ir solo si en algún momento me caía o pasaba algo, se iban a complicar bastante las cosas. Y así fue como avancé lentamente, primero a la segunda laguna, tercera y luego por una elevación, desde la cima del cerro vi la Laguna Mariposa. La vista que se va alcanzando es realmente muy buena, cada laguna a un nivel, como bajando escalones hasta llegar al Fagnando. Fue descansando en puntos panorámicos y después al escuchar el inconfundible toc toc de una pareja de pájaros carpinteros, que me quedé viendolos un rato.
Para seguir desde la cima donde veía la Laguna Mariposa había que atravesar al lado de una cascada trepando roca, y como al ir en solitario, me pareció que ya había cometido demasiadas imprudencias cuesta arriba, decidí irme medio a rumbo, siguiendo el perfil de las elevaciones rodeando el cerro que tenía en frente, total lo peor que me podía pasar era volver y acampar ahí. Para colmo comenzaron a bajar las nubes y no se veían los picos de las montañas, así que se hacía difícil orientarse por esa referencias y no iba a ver el Paso Valdivieso. Entonces comencé a andar hacia el sudoeste, y sin darme cuenta, pase cerca del Paso Mariposa, de ahí seguí rumbo sur en altura pasando 3 lagunas por un cañadón, la primera de ellas de un color verde intenso y la última y mayor, me sorprendió cuando vi que tenía a tres que la habitaban nadando, en el medio de la roca, a esa altura, casi sin vegetación alrededor. Es increíble el poder de adaptación de estos animalitos, que en mi caso siempre los divisaba a las tardes cuando salían. Donde termina la tercer laguna hay una cascada y una especie de precipicio con bastante pendiente y piedra suelta. Al no ver las cimas por las nubes comencé a orientarme mapa y brújula en mano, y llegué a la conclusión de que el valle que tenía debajo era el Carbajal, con el río Olivia. Había hecho el cruce en forma paralela al Paso Valdivieso, así que con recaudo, se podría decir que hice la última imprudencia del día, bajé muy lenta y cuidadosamente por la pendiente de roca desprendidas, apenas pude ya me puse a bajar por vegetación y cerca de las 18:30 llegué al río, lo recorrí rumbo Sudeste, unos metros hasta que encontré un buen lugar para acampar en una playita, y mientras armaba la carpa por la orilla de enfrente paso un zorrito muy relajado, que me ignoró por completo y siguió su camino indiferente.
El cuarto día estaba claro, tenía que seguir el Río Olivia (desde la orilla norte) por el Valle Carbajal hasta la Laguna Arco Iris, y ya desde ahí salir a buscar la ruta 3. honestamente me pensé que lo iba a hacer en forma rápida, pero fue un día a puro turbal, chapoteando en agua y barro y hundiéndome en la turba, que te va cansando y comiendo piernas. Para colmo, muchas veces uno se hace un camino y cuando llega descubre una presa de castor con su embalse, por lo que hay que rodearla. Tipo 12 llegué a la Laguna Arco Iris, almorcé y me fui para el sur siguiendo el río, pero no hubo forma (o no encontré el sitio) para cruzarlo sin mojarme, lo seguí un buen tiempo y al final cuando ya me comenzaba a alejar del cerro Portillo decidí badearlo. Al cruzarlo y caminar un poco, justo vi dos Martín pescadores imperturbables, sobre un árbol muerto en el turbal, a orillas del río Olivia. Seguí caminando para el sur y al meterme en el bosque del cerro ya encontré finalmente una senda sólida, que después se unió con una carretera, así que fui avanzando por fin en forma cómoda rumbo sur hasta llegar una casa de campo, donde me crucé con uno de sus ocupantes que venía a caballo y me preguntó si en el camino había visto vacas salvajes de ellos, que tenían que ir a buscarlas. Saqué mi mapa, le mostré donde las vi, oí, o donde había cruzado bosta fresca, luego seguí unos metros más, y salí a la Ruta 3 por donde antes estaba la antigua posada del peregrino o la mosca loca, por el km 13. Caminé un poco hasta tener señal en el celular / móvil y lo llamé a Sergio para que me venga a buscar. Así que a la tarde, ya estaba de vuelta en Ushuaia, disfrutando de una merecida ducha caliente y buena comida después de 4 jornadas de caminata.
En conclusión, es un circuito difícil de hacer, más que nada porque en mi caso o no andaba muy inspirado y por lo general me quedaba sin senda, y había que ir orientándose y atravesando bosques cerrados. Por momentos encontraba algo de camino y veía unas pisadas frescas de una persona, al salir me comentaron que fue un chico Ruso, que lo hizo dos días antes que yo. Además al estar caminando continuamente por turbales, se está prácticamente los 4 días con los pies mojados. Creo que sería más sencillo hacerlo en el sentido contrario, y de ambos tramos, el más fácil es del paso Beban a Bahía Torito. Igualmente por lo agreste del terreno y el paisaje me gustó mucho y disfrute de este trekking. Una pena que no me haya llevado el zoom de mi cámara (no tenía mucho lugar en la mochila), porque la verdad es que en la soledad del bosque y en contacto con la naturaleza me crucé con muchos animales, que aunque me quedé contemplando no tenía alcance para buenas fotos. Con gente, no me he cruzado con nadie en todo el camino, salvo los 3 residentes de Bahía Torito.
Dejo los datos de contacto de Sergio, lo conocí en el Valle de los Lobos y me pareció una persona excelente, por si alguien quiere contactarlo para algún transporte o excursión: (02901) 414160 o sergiodicaro@hotmail.com

miércoles, 24 de noviembre de 2010

En Huaraz entre cordilleras

Laguna 69, Ancash, Perú
Desde Lima me fui en bus hasta Huaraz, la cuidad es muy tranquila y todos los atractivos se encuentran en los alrededores, donde destacan las cordilleras Huayhuash, Blanca y Negra.
Sabía que Noviembre es cuando comienza la época de lluvias, y no es el mejor momento para visitar lo zona, pero estaba en Perú, nunca se sabe cuando uno podrá volver, y tenía que conocerla.
Llegué al a madrugada, dí un par de vueltas averiguando y me terminé alojando en un hostal barato entre el estadio de fútbol y el mercado central. Utilizando este sitio como base visité los siguientes lugares:
  • Chavín de Huantar: Llegué hasta Chavín en bus (PEN 10, 3 horas) al mediodía, comí algo e ingresé a las ruinas con la mala suerte de que comenzó una lluvia bastante fuerte. Aunque el tiempo no acompaño para recorrer el sitio tranquilamente, disfruté de la visita y me pareció un lugar muy interesante para conocer. Es un complejo ceremonial con más de 3400 años, lo que lo constituye en el recinto de su tipo más importante en el área Andina del período formativo. A este lugar acudían miles de peregrinos desde distintas regiones. Quizás lo particular del complejo es que en el interior cuenta con galerías, canales de drenaje utilizados para evacuar el agua de las lluvias y ductos de ventilación superpuestos en diferentes niveles. Así que entre chaparrones y bajo el agua recorrí todo el lugar, los que más me gustó, y no por estar ambos bajo techo, fue la zona de los laberintos y la Galería del Lanzón. Estos recintos se supone que servían para ceremonias de carácter restringido, o para almacenamiento. El Lanzón en si, una pieza lítica, representa la deidad principal de la sociedad Chavín, y tiene rasgos combinados entre humanos y animales. Además en el lugar se encontraban varias Cabezas Clavas (en la actualidad sólo se puede apreciar una, el resto están en el museo), que son esculturas líticas que representan cabezas humanas con rasgos felinos, es decir, el proceso de transformación del ser humana en felino, el cual se realizaba simbólicamente a través del consumo de sustancias alucinógenas. Por falta de tiempo me perdí de visitar el museo que dicen que está muy bien, no paraba de llover y justo había un bus a las 16hs entonces decidí volverme, sino tenía que quedarme esperando hasta las 20hs y regresar demasiado tarde a Huaraz.
  • Laguna 69: Es una muy buena escapada de un día desde Huaraz, hay que tomarse una combi hasta Yungay (PEN 5, 1hs), otra desde Yungay hasta Cebollapampa (PEN 10, sale a las 8hs, 1hs de viaje) y desde ahí caminar entre 2 horas y dos horas y media hasta la laguna. La vista que ofrece este espejo de agua turquesa es realmente muy buena, en la altura, con dos montañas nevadas de fondo, su glaciar y cascadas. Una de las combis para retornar vuelve a pasar alrededor de las 15 hs por Cebollapampa y se regresa a la tarde a Huaraz. Como decía antes es una muy buena escapada para un día, se puede ir a almorzar a la laguna y además la caminata se puede utilizar para irse aclimatando a la altura (algunas agencias venden así la excursión).
  • Museo Regional de Ancash (PEN 6): En la plaza de Armas de Huaraz, pequeño pero interesante y completo. Lleva algo más de una hora recorrerlo, pero tiene bastante material hallado en la zona, exposiciones temporales y un jardín lleno de bloques de arte lítica Recuay (200 al 600 a.c.).
Además de lo nombrado aquí fui a recorrer parte de la Cordillera Huayhuash y a hacer el trek conocido como Santa Cruz en la Cordillera Blanca, pero ambos recorridos los comentaré en otras publicaciones.
El tiempo no acompaño demasiado, pero ya satisfecho con lo visto me fui para Trujillo (PEN 45, 10hs), a seguir recorriendo.

viernes, 6 de agosto de 2010

Inca Cueva, Coctaca, Hornocal, Señoritas y más


Como comentaba en el post anterior, haciendo base en Humahuaca, pude hacer trekking y conocer los siguiente lugares que me parecieron espectaculares, tanto por su historia como por los paisajes que ofrecen:

  • El Pintado: Accedimos caminando desde la comunidad de Hornaditas, es una pared frente al río que conserva petroglifos (figuras talladas en la roca) tanto del período pre como post hispánico. Esta formas se pueden distinguir bien según su época y se pueden apreciar entre otras figuras: llamas, suris, guanacos, chamanes, simbolos abstractos, tumis, figuras humanas en trajes ceremoniales y posterior a la llegada del Español hombres a caballo. Es una pequeña caminata, pero en nuestro caso aprovechamos la visita a Hornaditas para visitarlo, aunque se puede combinar con otros destinos.
Petroglifos, El Pintado, Jujuy, Argentina
  • Inca Cueva: Con Ariel, Gustavo y Héctor (como guía local), hicimos un trekking de alrededor de 27kms donde visitamos 3 Inca Cuevas. Estas Cuevas eran antiguos refugios utilizados para descansar por las caravanas que transitaban la zona vía el camino del Inca que atraviesa la zona. En total hay unas 7 u 8 cuevas, pero visitamos sólo 3 y en todas ellas se encuentran pinturas rupestres tanto de la época anterior a la llegada de los Incas, Incaica como posterior a la llegada de los Españoles. Aunque la cueva con mayor cantidad de arte rupestre autóctona era la primera, más cercana a la ruta. Además de estos antiguos refugios fuimos recorriendo unos lugares increíbles, subiendo a formaciones a 4000 mts donde en su cima, en pozos formados por la erosión hay pequeños lagos (que estaban congelados). Y todo el camino guiados por Héctor, quien con contaba historias y costumbres de sus antepasados mientras atravesamos dos veces el camino del Inca de la zona y nos mostraba pisadas de Pumas, Vizcachas y nos enseñaba del uso que le dan a plantas y hiervas locales. Fue muy interesante e enriquecedor desde mi punto de vista y aunque empezamos a caminar con temperaturas negativas lo disfruté en todo momento.
  • Coctaca: Al otro día fuimos con Gustavo a conocer las ruinas de Coctaca, que era una antigua cuidad que antes de la llegada del Español llego a albergar 4.000 personas y a tener más de 40.000 héctareas cultivables. Con la llegada del conquistador se fue despoblando debido a la utilización de su gente para otras labores y a la imposición de diferentes obligaciones por parte del conquistador, como por ejemplo se reemplazó el cultivo de quinoa (altamente nutritiva y que crece en clima seco) por el de maíz, que alimenta pero no nutre tanto, para poder así dominar a los autóctonos. Por la que la gente originaria que pudo fue huyendo hacia otros lugares hasta, que Coctaca quedó despoblada y fue abandonada por completo. Realmente impresiona la extensión y el grado de conservación de las antiguas cuadrículas de cultivo, que siguen conservando paredes de más de metro y medio de altura. Junto con un guía local, para generar ingresos en la comunidad y asegurarse que nadie se lleve o dañe piezas arqueológicas, subimos al Cerro Negro, donde en sus 3 cimas había puntos ceremoniales para sus antiguos pobladores, por lo que se pueden apreciar distintos pretroglifos anteriores y posteriores a la llegada hispana. Luego de la caminata comimos unas exquisitas empanadas de cordero locales y seguimos camino hacia el mirador de Hornocal.
  • Hornocal: No es fácil de describir pero fascinante de apreciar, es un mirador a más de 4000 mts de altura desde donde se puede observar el Cerro Hornocal, una formación con más de 14 colores, que va variando en tonalidades y esplendor a medida que el avanzan las horas y el sol se ve moviendo. Es uno de los mejores paisajes que vengo viendo en el Noroeste Argentino. Yaa de camino de vuelta también paramos a ver desde las alturas el pueblo de Cianzo, que también ofrece un escenario muy atractivo y multicolor.
Hornocal, Jujuy, Argentina
  • Uquía y la Quebrada de Señoritas: Fui a Uquía donde en su pueblo se puede visitar la iglesia local, que tiene la particularidad de que en su interior aloja las famosas pinturas Cuzqueñas de los Ángeles Arcabuceros. Se dice que en su epoca, se pidió que se pintaran ángeles, y como los artistas locales no tenían un modelo a seguir ni habían visto algo similar, usaron la imágen de los arcabuceros que conocían como base. Después de recorrer el pueblito fui a hacer trekking a la Quebrada de las señoritas. Se pueden recorrer varias entradas o barrancos de la quebrada, pero los más interesantes están al final donde se pueden encontrar en la montaña diferentes formaciones con una combinación de colores espectaculares, que van desde el negro al blanco, pasando por distintas tonalidades ocres o rojizas. Entre ida y vuelta serán algo más de 10kms, pero en mi caso me quedé alrededor de 3 horas disfrutando del lugar y recorriendo diferentes lugares de las montañas.
Quebrada de las Señoritas, Jujuy, Argentina
Luego de recorrer todos estos lugares cercanos a Humahuaca, la idea es la de seguir rumbo norte para conocer Yavi.

Dejo los datos de contacto de Gustavo y Ariel, por si pueden ser útiles para información de la zona o conocer con ellos estos destinos u otros sitios que suelen visitar. Tel.: (+54) 0388 154109986; mail: porelnorte@gmail.com


sábado, 23 de enero de 2010

Trekking por los Cañones del Dades

Aït Arbi y de fonde el Cerebro del Atlas, Cañones del Dades
El primer trekking que hice por la zona fue por los cañones o las gargantas del Dades, y en un solo dia por falta de tiempo (aunque se puede hacer en 2 dias o mas incluyendo en valle de las Rosas).
Salimos temprano de Boumalne Lhoussain (mi guia) y yo, y tomamos un grand taxi hasta Taghia Imdiazen. Desde ahi comenzamos a descender siguiendo el cauce del rio a veces por carretera a veces por caminos alternativos entre los cañones o pequeñas poblaciones rurales. Atravesamos Aït Oudinar hasta llegar hasta Aït Arbi donde se encuentran unas antiguas cuevas de nomadas junto a unos Kashabs muy bien conservados y las formaciones rocosas llamadas el "Cerebro del Atlas" o los "Dedos de Mono". Los paisajes y el entorno son espectaculares y a medida que se avanza por los cañones, estos pierden altura y van dando paso a pequeños valles que se va formando alrededor del rio, donde se pueden ver los cultivos locales y donde dominaban las higueras y los almendros que curiosamente, pese a ser Enero estaban florecidos. En esta zona suele hacer demasiado frio para Palmeras.

Almorzamos en un hostal cercano (sobre la carretera) con vistas al rio y luego de comer nos metimos un par de horas entre los cañones del "Cerebro del Atlas", que son unos pasadisos muy estrechos por donde apenas cabe una persona. Despues de caminar entre los cañones, salimos por arriba, atravesamos una poblacion local, el rio y volvimos a la carretera para regresar a Boumalne, fueron finalmente algo mas de 20kms y 6 o 7 horas de trekking.
Cuando estabamos esperando un grand taxi justo pasaba un camion con ovejas, asi que pararon y nos llevaron de vuelta a Boulmane de Dades. Era un camion que habian alquilado unos nomades berberes, como este año llovio poco no hay buenas pasturas y tienen que mover el rebaño, entonces lo hacen hacia la zona de Agadir. Asi que les pagamos algo por la gentileza, la mitad de lo que nos costo el taxi de ida.

jueves, 17 de diciembre de 2009

Tiger Leaping Gorge o el Cañón del Salto del Tigre

Tiger Leaping Gorge o Cañón del Salto del Tigre
O Hutiao Xia, que traducido en castellano sería algo como así como el Cañón, Desfiladero, o la Garganta del Salto del Tigre, es uno de los cañones más profundos del mundo. Lleva este nombre porque dice la leyenda que un tigre escapo de su cazador saltando a la otra orilla del río desde el punto más estrecho (de alrededor de unos 25 metros).

Se puede hacer trekking (uno de los más famosos de China) entre las montañas bordeando el río Jinsha, por una ruta de 16kms no muy técnica, pero que no hay que subestimar, y que permite apreciar la espectacularidad del cañon. Aunque todo el camino se podría hacer en un día forzando algo la marcha, la mayoría de la gente prefiere realizarlo en dos jornadas durmiendo una noche en Walnut Garden. Creo que no intentar hacer el camino en un día es lo más aconsejable, ya que nunca se llega temprano a Quiatou (punto de partida) y además con tranquilidad se puede disfrutar del entorno y las vistas.

En mi caso lo hice con un grupo de gente con quienes salí desde Mama Naxi's en Lijiang, y en lugar de dormir en Walnut Garden, por recomendación de gente que venía de hacer el camino lo hicimos en Tea Horse Gueshouse.


Cascada, Cañon del Salto del Tigre
Pero resumiendo la ruta comienza en Quiatou, antes de empezar el recorrido se pueden dejar las mochilas, obtener información o comprar agua en dos guesthouses que se llaman Margo's y Jane's. La primera está atendida por una australiana que lleva varios años viviendo en China, mientras que la segunda es uno de los tantos hostales de la etnia Naxi que hay en la zona. En mi caso dejé la mochila grande en Jane's, así que con la mochila pequeña con agua y algunas cosas para moverme por la zona dos días iniciamos el camino.

Dejando Jane's y siguiendo la ruta que bordea el río por unos 200 metros comienza el camino a mano izquierda, junto con el acoso de a ratos de la gente local con mulas por si alguien no tiene intenciones de caminar o prefiere no cargar las mochilas. Pero la ruta va ganando altura y cada par de kilometros se van cruzando guesthouses donde se puede para a comer, tomar algo o dormir.

Como comentaba antes con mi grupo comenzamos alrededor de las 12.30, paramos a almorzar en una hostería alrededor de las 3 y cerca de las 6 de la tarde llegamos a Tea Horse Gueshouse donde tomamos una cervezas tranquilamente disfrutando del paisaje, cenamos y nos quedamos a dormir para seguir al día siguiente.

La parte restante del camino es mucho más simple ya que mayormente no es cuesta arriba. Luego de atravesar unas cascadas y seguir deleitándonos con el paisaje por unas horas terminamos el recorrido en Tina's Guesthouse. En un momento el camino se bifurca, se puede seguir hacia Walnut Garden o terminar como lo hicimos nosotros a la altura de los rápidos centrales del río Jinsha.

Tina's es un hostal de la cadena HI desde donde se pueden conseguir minibuses para 6 personas que te llevan de nuevo a Quiatou si mal no recuerdo por unos Y80 por bus, sin importar el número de pasajeros.

Al llegar a Quiatou tomamos un bus local de 3 horas hacia Shangri-La (Zhongdian).