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miércoles, 23 de marzo de 2011

Glaciar Viedma y trekkings cortos

Desde El Calafate llegué a El Chaltén, como la población se encuentra dentro del Parque Nacional Los Glaciares, todas las actividades que uno realice por su cuenta en los alrededores, son gratuitas, es decir, no se paga ni por acampar ni por transitar por los senderos. Al arribar en bus, hay que parar en la zona de los guardaparques, quienes dan una charla instructiva, mapas, etc. En la población hay también un cajero automático en la terminal de buses, pero no siempre cuenta con billetes.
Escalada en hielo en el Glaciar Viedma, El Chaltén, Santa Cruz, Argentina
Escalada en hielo en el Glaciar Viedma, El Chaltén
Una de las actividades que quería realizar, y me habían recomendado sobre las que se hacen desde El Calafate, era la de practicar algo de escalada en hielo y hacer trekking en el Glaciar Viedma, el de mayor tamaño de Argentina. Dejé esta excursión para el último día, especulando algo con las condiciones climáticas. Las actividades sobre el Lago Viedma, sólo las opera una agencia habilitada por Parques Nacionales, esta en particular la denominan circuito Pro, cuesta ARS 550, dura alrededor de nueve horas e incluye transporte hasta Bahía Túnel (sino sale 50 menos) , navegación por el Lago Viedma, trekking por el Glaciar del mismo nombre y escalada en sus paredes de hielo. La experiencia fue muy buena y el tiempo acompañó, salimos alrededor de las 8 de la mañana y luego de navegar el lago, nos aproximamos a bloques de hielo y el glaciar, bajamos a un promontorio de rocas, ahí nos pusimos crampones y el resto del equipo, y comenzamos a caminar sobre el hielo por un rato hasta que encontramos una buena pared, prepararon las cuerdas, explicaciones de las técnicas y a escalar. Era mi segunda experiencia de este tipo, cansadora, entretenida y el tiempo paso volando, en turnos entre escaladas, descanso y comida habremos estado alrededor de 4 horas. Cerca de las 2 de la tarde salimos a hacer un buen rato de trekking y las vistas entre hielo blanco y azul eran más que buenas, pero como sorpresa, al final estuvimos un rato dentro de una cueva que se había formado hacía unos días. Las sensación era increíble, al estar bajo ese manto de hielo azul, donde por momentos sólo se escuchaba el ruido que producía el agua que caía desde distintos rincones. Ya después de un rato dentro, salimos y como postre de la jornada tomamos algo de Baileys con hielo del glaciar mientras esperábamos al barco que nos tenía que regresar. No es barato, pero todo una experiencia y más que recomendable.
Originalmente iba con la idea de meterme unos cuantos días por la montaña acampando por los alrededores, pero al llegar me di cuenta de que muchos de los recorridos no eran demasiado lejanos al pueblo, así que decidí alojarme en un hostel y salir temprano a hacer todos los días entre 20 y 30kms, con la mochila pequeña, más liviano. No es la opción más económica, pero podía recorrer la zona más rápido, y porque negarlo dormir en un cama cómoda y bañarme con agua caliente todos los días.
El primer día como llegué al mediodía salimos tipo 2 de la tarde por el camino que va hasta la Laguna y Cerro Torre, en total son 11 kilómetros, y como nos pensábamos que estábamos mal de tiempo salimos algo acelerados. Las vistas ya antes de llegar son muy buenas, con la silueta particular del Cerro Torre de fondo, que tiene picos en forma de agujas, como una gigantesca catedral que resaltaba por la forma en que lo iluminaba el sol. Llegamos en alrededor de dos horas y la postal es de las mejores, la laguna mansa, un pequeño glaciar al fondo y arriba dominando el panorama el cerro con las torres de su cima. Ya más tranquilos con el tiempo, fuimos subiendo para el mirador que había a la izquierda de la laguna, pero la verdad es que las vistas a mi gusto eran mejores frente al espejo de agua. Al final habíamos podido aprovechar el día, entonces nos volvimos al centro antes de que oscurezca.
Laguna de los Tres y Cerro Fitz Roy, El Chaltén, Santa Cruz, Argentina
Laguna de los Tres y Cerro Fitz Roy, El Chaltén
El segundo día habremos hecho alrededor de 30 kms, fuimos saliendo cada uno a su horario desde el hostel y nos encontramos en el camino, primero en mi caso fui hasta Laguna Capri, desde donde se comienza a apreciar el Cerro Fitz Roy, algo de descanso y volví a desandar unos metros hasta el mirador de camino al campamento Poincenot y como se estaba nublando de ahí apuré el paso para llegar a Laguna de los Tres, la ultima parte es en subida, quizás lo más exigente de todo lo que hice, pero se hace fácilmente y sin demasiado esfuerzo. Ya arriba el paisaje por supuesto que es excelente, con el mítico Cerro Fitz Roy de fondo. Si uno sube un poco a mano izquierda, también se puede ver la Laguna Sucia con su cascada. Ya con el objetivo del día cumplido, que era llegar hasta el Fitz Roy, almorzamos contemplándolo, fotos varias y decidimos volver por otro camino, para no repetir recorrido. Por lo que bajamos hasta el campamento Poincenot y luego giramos a mano derecha pasando por las Lagunas Madre e Hija, el paisaje no es muy asombroso, pero al menos algo distinto y no tan transitados por la mayoría de la gente. Desde ahí llegamos al camino que habíamos hecho el día anterior, el del Cerro Torre, habremos salido a 8kms de El Chaltén, hacia donde nos volvimos.
El tercer día fue más tranquilo, quería cerrar la excursión al Glaciar Viedma, entonces aunque estaba nublado fui hasta el mirador de La Loma del Pliegue Tumbado, a 12kms. El recorrido hasta llegar al punto panorámico no es nada particular, pero una vez ahí la vista es excelente, y ni me imagino como será con cielo despejado. Con fondo azul, debe ser una de las postales del lugar, se ve todo lo que habíamos recorrido en las jornadas anteriores, es decir, en un mismo plano, bosques, lagunas, montañas y las cimas de los Cerros Torre y Fitz Roy. Así que aunque el tiempo no era el mejor y había mucho viento, almorcé disfrutando del paisaje y bajé a preparar todo para el día siguiente.
También me fui un día una escapada de unas horas hasta el Chorillo del Salto, una muy linda cascada y un buen destino para ir a estirar las piernas o pasar a almorzar.
En El Chaltén, los circuitos que recorrí eran fáciles de hacer, el terreno muy bien señalizado y simples de caminar, quizás lo más exigente era la subida a Laguna de los Tres, y se hace de manera sencilla si uno está acostumbrado y va tranquilo. De lo poco que vi, realmente El Chaltén me pareció un destino espectacular para recorrer, más aprovechando que es completamente gratuito. Es más, creo que está vez siendo sincero, tengo que decir lo contrario a cuando me quejo de que un lugar es muy caro. Creo que no estaría mal, para los que somos turistas, pagar al menos ARS 10 por utilizar los campamentos y caminos, para que se puedan así incrementar recursos y colaborar con su mantenimiento.
Hay muchas más rutas y circuitos como ir a Laguna Toro y Paso del Viento, Glaciar Marconi, Lago Eléctrico, la zona de Lago del Desierto, mirador del Glaciar Huemul, etc.. También hay más actividades, como por ejemplo escalada en roca. Pero en mi caso tenía fecha de salida, un amigo mio, Javier, venía en coche desde El Calafate rumbo a Bariloche, y había arreglado para que me pasara a buscar, así nos veíamos después de algo más de dos años y nos poníamos al día, mientras hacíamos kilómetros por la Ruta 40 y visitábamos entre otros sitios La Cueva de las Manos. Y así fue como me fui de El Chaltén.

lunes, 31 de enero de 2011

Paso de la Oveja

Al final empecé con los trekkings de más de un día en el 2011, y para comenzar hice algo tranquilo de dos jornadas, el conocido como "Laguna del Caminante" o "Paso de la oveja". Estoy ya hace varios días haciendo base en Ushuaia, pero me explayaré sobre este destino en otro post.
Para esta caminata rompí un par de reglas que acostumbro a seguir, y la cosa no se dio como esperaba. Resulta que cuando llegué al hostel me invitaron a cenar dos chicos que me vieron con el mapa y leyendo la información que tenía, por lo que decidimos ir juntos. Ahora mientras cenábamos se fue sumando gente al grupo que fue creciendo hasta llegar a 7, por mi parte inicialmente sin problemas, pero se veía que 3 de los nuevos integrantes no tenían mucha pinta de caminar. Entonces por no dejarlos plantados y recular, terminé siguiendo y rompí algunas reglas o premisas, que reconozco por manía o ser demasiado pesado de mi parte, manejo como básicas: suelo ir por mi cuenta o en grupos chicos, salir temprano para tener más horas de luz en caso de perderme o calcular mal (por la improvisación de la mañana terminamos saliendo al mediodía), y acostumbro a llevar un par de latas de más por las dudas de perderme o tardar más de lo previsto (y por no gastar compraron la comida justa).
Trekking por Paso de la Oveja, Ushuaia, Argentina
Trekking por Paso de la Oveja
Así que al final tomamos un remis desde el centro hasta el Valle del Andorra (ARS 32), donde comienza el "sendero del caminante" luego de cruzar una tranquera celeste o verde. Comenzamos por un sendero bien marcado, fácil de caminar al principio y de seguir, pero a los 15 minutos se confirmaron mis temores, hicimos la primer parada para "descansar".
Al final tardamos alrededor de 7 horas en hacer los 10,5kms (por suerte en Tierra del Fuego en Enero oscurece alrededor de las 22hs), el sendero está bastante bien señalizado y se complica un poco con el correr de los kilómetros pero creo que no llega a pasar de dificultad intermedia. El último tramo en cuesta arriba y se llega a una bifurcación donde se pude seguir por el paso de la oveja o ir a laguna del caminante. Fuimos a este último destino (son 20 minutos más) acampamos ahí cerca de las 7.30 de la noche, cenamos algo, charlamos un par de horas y a dormir. La verdad es que la última parte ofrece unas vistas muy buenas, caminando por un terreno inclinado en altura, entre pastos largos y con la laguna debajo.
Tenía en mente, si llegábamos temprano, seguir camino hasta la Laguna Superior, pero entre que arribamos tarde y las condiciones del grupo para caminar, tuve que quitarme la idea de la cabeza.
Al otro día se repitió lo que no quería que suceda, se levantaron tarde, dimos vueltas y recién comenzamos a caminar alrededor de las 12. Así que cruzamos el paso de la oveja al mediodía, una pena porque dicen que temprano se pueden llegar a ver cóndores. Igualmente ofrece unas vistas muy buenas, desde un punto tan elevado se puede apreciar toda la entrada al comienzo del cañadón, con la mezcla de colores entre verde, blanco de la nieve y negro de la roca.
Se supone que el camino del segundo día es también de entre 10,5 y 11kms, pero veníamos haciendo paradas cada 20 minutos o media hora, y la verdad es que además de desesperarme por el tiempo, uno se enfriaba al quedarse quieto y por el viento, así que comenzó a hacerse interminable. Para colmo una vez en el cañadón comienza el bosque y hay que optar por dos caminos, uno por altura bordeando el bosque (que es el más seguido y recomendado) u otro costeando el río (sin cruzarlo nunca). Lo que nos sucedió es que parte del grupo no podría subir o caminar por la pizarra / laja, así que luego de hablarlo en otra de nuestras paradas, no quedó otra opción que ir por abajo. Lo cómico fue que a los pocos minutos nos quedamos sin senda, y nunca la reencontramos, por lo que calculo que habremos hecho unos 7 u 8 kms por bosque puro de lengas y líquenes, que de vez en cuando se cortaban por uno metros para dar lugar a turba. Salvo por las infinitas paradas que hicimos, el lugar para caminarlo me pareció muy bueno y particular, en los tramos dentro del bosque casi no daba directamente la luz del sol, con todo el suelo húmedo lleno de barro, troncos de los árboles caídos en descomposición (y que a veces había que trepar para pasar), líquenes y otras especies menores.
Fuimos avanzando muy lentamente y después de varias discusiones, normales en la situación en la estábamos, se decidió (a mi no me parecía correcto), cruzar el curso de agua. Por suerte hicimos esta operación unas cuatro veces, quedando finalmente del lado correcto.
Con el pasar de las horas se consumió toda la comida, menos un paquete de galletitas que llevaba yo, entonces ya me puse de mal humor porque iba a oscurecer y a partir de las 7 de la noche les dije que salvo agotamiento real no se paraba más y se guardaban las galletitas por si había que hacer noche. Finalmente recién alrededor de las 21 chocamos con un alambrado, comenzamos a seguirlo algunos mientras el resto del grupo descansaba y bastantes metros más arriba encontramos una tranquera con un sendero que bajaba del cerro y del lado de adentro un camino. Así que la cruzamos, hicimos el camino y salimos tipo 10 de la noche, como debíamos, cerca del autódromo antiguo. Desde ahí preguntamos, seguimos caminando hasta un cruce de calles, colectivo y volvimos al hostel tipo 22.30 de la noche.
Volviendo a la caminata del segundo día, aunque no encontramos el sendero, el cañadón va entre dos cadenas de montañas y a partir de la mitad ya se ve el canal de Beagle, así que es más que difícil perderse, el problema era avanzar por la poca velocidad que tenía el grupo y las excesivas paradas. El otro temor era no pasar la noche en pleno bosque, ya que recomiendan no acampar entre árboles, porque pueden caer en caso de viento.
Me olvidaba del hablar del tiempo, el clima durante toda la travesía creo que es el común por estos lugares en Enero, cambia constantemente, algo de sol y sobre todo nublado, con algunos momentos de viento, y otros de pequeñas lluvias de 10 minutos, pero fresco. Creo que durante el día debía hacer entre 15 y 5 grados y a la noche de 5 para abajo.
Pero resumiendo, bien hecha la ruta es recomendable para los dos días, los paisajes y el entorno se disfrutan demasiado. La experiencia fue buena, y como decía, cometí al menos de mi parte bastantes errores al ceder en cosas que considero básicas para salir a la montaña (reconozco que quizás por ser muy manioso o complicado), pero lo bueno es seguir aprendiendo, disfrutando de la naturaleza y no repetir estos fallos.

domingo, 22 de agosto de 2010

Salar de Uyuni y Sud Lípez


Desde Tarija y después de 8 horas de bus nocturno llegué a Tupiza, por consejo de guías Argentinos que conocí en Humahuaca quería usar este lugar como base para entrar al Salar de Uyuni, y la verdad es que todo el recorrido previo de Sud Lípez y la Reserva Nacional de Fauna Andina Eduardo Avaroa valió la pena.
Pero para comenzar en Tupiza mientras arreglaba el tour y esperaba para ver si se juntaba un grupo de gente me fui a recorrer a pié la Quebrada de Palmira. Se llega caminado siguiendo las vías del
tren por alrededor de 2kms y luego a mano derecha hay que seguir un camino de camiones y pasar el basurero. Al recorrer este camino (suelen vender la excursión a caballo o en 4x4) se van atravesando diferentes puntos conocidos como Puerta del Diablo, unas paredes rotas que dan fondo a un barranco de arenisca y barro; Valle de los Machos, caracterizado por formaciones verticales; y Cañón del Inca, donde termina el recorrido con un cañón a partir del cual no se puede seguir. Tenía intenciones de ir al Cañón del Duende pero empezó una tormenta de viento y tierra, así que me volví a Tupiza a cerrar lo del tour.
Por suerte para el Tour coincidimos 5 personas interesadas en la agencia, porque el precio varía según el número de ocupantes del 4x4. Van conductor, cocinera y hasta 5 turistas, y por llegar a ese número nos salió BOB 1000 a cada uno.
Como comentaba antes, comenzamos por Sur Lípez o Sud Lipez, que es una provincia al Sudoeste de Bolivia, forma parte del departamento de Potosí y su territorio limita con Argentina y Chile. Los paisajes con increíbles viajando entre montañas, desiertos, lagunas y cruzándose fauna del lugar como vicuñas, llamas, vizcachas, flamencos, etc. Comenzamos desde Tupiza atravezando las formaciones llamadas Palala y el Sillar, Trapiche, la población de San Pablo de Lípez y pasamos la primer noche en Kollpani.
Al segundo día salimos viendo el volcán Uturuncu e ingresamos en la Reserva Nacional de Fauna Andina Eduardo Avaroa (BOB 150), para mi lo mejor del viaje, así que comenzamos a pasar por varias lagunas hasta que paramos un rato en la Laguna Hedionda (llamada así por el olor a azufre que tiene) y la Laguna Blanca, luego seguimos recorrido hasta una pileta / piscina de aguas termales donde tomamos un baño antes de almorzar. De ahí fuimos hasta la laguna verde, que ofrece una vista muy buena con el volcán Licancabur de fondo. Volvimos pasando nuevamente por unas rocas de formas extrañas que por la combinación que dan con los colores del suelo y paisaje son llamadas "Rocas de Dalí" y de ahí nos fuimos a ver los Geisers, es la primera vez que lo hago y me fascinó, para después hacer noche cerca de la Laguna Colorada, en Huayllajara si no me equivoco.
Laguna Verde y volcán Licancabur, Sud Lípez, Bolivia
El tercer día visitamos la Laguna Colorada, paramos ante unas formaciones rocosas erosionadas, de las cuales la figura más conocida es el Árbol de piedra, bordeamos el Cerro Siete Colores y cuando íbamos por el Desierto de Silol tuvimos la mala suerte de romper el jeep. Pegamos con un pozo, se partieron los pernos de una rueda trasera y esta de desprendió. Era raro después del golpear ver a la rueda pasar por tu ventanilla y seguir el camino. Así que la tuvimos que ir a buscar 60 metros delante y luego con la ayuda de otros jeeps que iban parando, elevar el 4x4 de la arena, tocar algo el eje y reemplazar algunos pernos y tuercas por los que nos iban dejando o sacábamos de otras ruedas. Así que después de unas horas pudimos seguir el recorrido, y la verdad el conductor estuvo bien y tuvimos suerte, porque pese a perder la rueda, quedamos clavados en la arena (podríamos haber volcado) y no se rompió nada del vehículo. Así que una vez pasado el susto seguimos el recorrido y paramos en otra laguna llamada Hedionda, más al norte y que estaba llena de flamencos, así que comimos y nos quedamos unas horas viendo y sacando fotos de las aves. Luego de almorzar y disfrutar de los pájaros fuimos a dormir a un hotel de sal en Villa Candelaria, pasando de camino cerca del volcán Ollague, que tiene una fumarola activa en la cima.
Amanecer en el Salar de Uyuni, Bolivia
Ya para el cuarto día tocaba el salar y veníamos con problemas porque Uyuni, por ser parte de Potosí, estaba bloqueada, y se temía que podía haber piquetes en los puntos turísticos. Después de meditarlo con el conductor y charlar con otros grupos mientras veíamos amanecer en el salar decidimos ir hasta la Isla Incahuasi o Isla de los Pescadores. El lugar en impresionante, una isla de roca y coral en el medio del salar llena de cactus gigantes, lo que da una visión increíble. Estuvimos ahí unas horas y por el bloqueo nos dijeron que Colchani estaba libre, así que salimos para ahí, pasando por unos Ojos de Sal, que son pozos que se hacen en el salar que dentro tienen agua y el mineral cristalizado. Luego de los ojos de sal y jugar un rato sacando fotos pasamos por el antiguo Hotel de Sal y entramos a la población de Colchani. Justo ahí, detrás de una cancha de fútbol donde debíamos doblar había un piquete oculto, así que entre amenazas nos retuvieron 8 horas. Lo único, una vez que vieron que no nos íbamos a escapar, la gente empezaba a hablarnos, nos invitó a jugar al fútbol, etc. Nos soltaron a las 8 de la noche y de ahí fuimos con otras camionetas por una ruta alternativa rumbo a Uyuni, pero estaba lleno de piquetes, así que nos volvieron a retener. Para no pasar la noche en el Jeep nos fuimos caminando unos 2 kms hasta entrar a la ciudad, y justo cuando nos estábamos registrando en el hotel, apareció un autobús con gente trabajadora que tenía autorización para romper el bloqueo en Uyuni e iban a intentar llegar a Oruro. Como les quedaban asientos libres y no nos queríamos quedar varados por las protestas de Potosí nos sumamos.
Salimos de Uyuni y al llegar a Colchani, quienes estaban bloqueando, algo pasados de copas no nos creían, no leían la autorización ni dejaban pasar. Así que después de estar 3 horas parados, en nuestro caso ya soñando con Colchani y sus piqueteros, accedieron y para evitar más bloqueos con otro bus fuimos por un camino sin ruta, por el medio del salar de noche, parando de vez en cuando y apagando las luces para orientarse con las montañas. Tipo 7 de la mañana recién nos subimos nuevamente a una carretera por el departamento de Oruro y llegamos al mediodía a Oruro cuidad, de donde me fui directamente en bus a La Paz.
Al otro día el bloqueo de Potosí se levantó, pero preferí alterar algo el itinerario, para intentar no quedar mas días parado por la zona, volver en unas semanas a la parte que no visité y poder seguir disfrutando de Bolivia.