miércoles, 6 de octubre de 2010
Copacabana e Isla del Sol en el Lago Titicaca
sábado, 2 de octubre de 2010
Cerro Rico en Potosí
- Casa de la Moneda (Entrada BOB 20 + 20 derecho de cámara): Otro lugar emblemático de la historia de América del Sur, construida entre 1753 y 1773 para controlar la elaboración de las monedas de plata. Actualmente se la puede visitar y apreciar los distintos métodos y maquinarias que se utilizaron a través de los años para trabajar la plata y acuñar las monedas. Además en la actualidad tiene varias salas dedicadas a arte y arqueología. Entre lo visto a mi lo que más me llamó la atención fue el Cuadro de la Virgen del Cerro, que sintetiza la historia del descubrimiento del cerro rico con una representación que mezcla entre otras cosas la forma montaña con una virgen. Y después es interesante ver las distintas maquinarias que se fueron utilizando desde los primeros tiempos, los hornos de fundición, etc. Refiriéndome a la historia Argentina, Belgrano ocupó la cuidad en el 1810, 1813 y 1815, y en los últimos dos períodos envió a acuñar las primeras monedas de la República Argentina, ya que el escudo y los símbolos patrios ya habían sido creados, hay unas 10 en exhibición en una sala.
- Cerro Rico de Potosí: Era uno de los platos fuertes para mi de la visita a la cuidad, ingresar a la mina y ver al menos por unos minutos como viven sus trabajadores. La única forma de hacerlo es mediante tours, que según como se negocie salen entre BOB 100 y 60. Todas las minas en el cerro rico están adjudicadas para su explotación a distintas cooperativas, entonces las agencias aportan algo y trabajan con ellas. Básicamente todos los recorridos son iguales, se comienza visitando el mercado minero, donde se compran ciertos productos para darle de propina a los trabajadores al ingresar y si uno quiere por BOB 20 puede comprar dinamita con un detonador y mecha para hacerla explotar luego. En realidad las cooperativas no trabajan como yo lo esperaba por ese nombre, tienen 3 niveles de trabajadores: Los socios que son los integrantes de la cooperativa, quienes a su vez contratan supervisores y trabajadores para que exploten y trabajen en los túneles. Los dos niveles inferiores arreglan una paga por su trabajo y no están cubiertos por la cooperativa en caso de accidente o fallecimiento como si lo están los socios. Y por lo que hablé con el guía, que era realmente muy bueno, lo que aportan las agencias va a las cooperativas, pero por la visita, molestarlos y las fotos, los trabajadores sólo reciben lo que nosotros les podemos dar y que hayamos comprado en el mercado antes de entrar, que por lo general es gaseosa, hojas de coca, cigarrillos o alcohol. Pero centrándonos en la visita, luego de hacer las compras se sube y se ingresa a la mina, ya vestidos con botas de lluvia, ropa especial, linterna y caso, ya que por momentos chorrea agua o uno se puede embarrar. Todo el tiempo hay que ir teniendo cuidado con los carros que circulan por los túneles y en caso de que vengan hay que pegarse a las paredes para dejarlos pasar, ya que cargados pueden pesar más de una tonelada y es imposible pararlos. Los primeros tramos de los túneles están reforzados con arcos de piedra, hechos por los indígenas en la época de la colonia, y a medida que se avanza se ve el método actual, que es apuntalar las paredes con vigas de madera. Estuvimos dentro algo más de dos horas, y al ir avanzando, como eramos sólo 2 personas y el guía nos fuimos metiendo por túneles o distintos agujeros donde era difícil pasar y quizás había una sola persona trabajando en el fondo. Llegamos hasta un área donde hacía más de 40 grados, y los pobre mineros se repartían las tareas entre picar las vetas de plata, extraer el mineral, cargarlo y empujar los vagones hasta la salida. Realmente es más que inhumano verlos trabajar, al ritmo y temperaturas en que lo hacen y más sabiendo los problemas de salud que acarrea, la poca paga que reciben y la falta de cobertura en caso de accidentes, dejamos en este sector casi todos nuestros productos y seguimos pasando entre túneles hasta llegar al "Tío" o el diablo de la mina, que se encuentra representado por una especie de escultura. Desde la época colonial, se dice que los españoles para hacer trabajar y culpar a alguien de los accidentes, hicieron creer a la gente que explotaban que existía un diablo bajo la tierra, por la deformación en la pronunciación termino quedando como "Tío". Lo que se hace desde hace siglos, es que los mineros al menos dos veces por semana le hacen ofrendas al diablo, al igual que a la pachamama, con fetos de llama y por lo general cigarrillos, hojas de coca y alcohol, para que este no se enfade, no cause accidentes y les de buenos minerales en la tierra. Luego de estar en la mina alrededor de dos horas y ver el sitio del Tío salimos satisfechos con la experiencia. Esperamos unos minutos y vimos como un grupo que venía con nosotros detonaba la dinamita que habían comprado dentro de un zapallo y una papaya para después volvernos al centro.
- Convento de San Franciso (Entrada BOB 15): No es demasiado interesante si se lo compara con otros lugares religiosos de Bolivia, pero se puede acceder al techo de la iglesia donde hay un mirador que está muy bien, visitar una cripta, la iglesia y parte del complejo donde hay bastantes cuadros interesantes.
- Convento de Santa Teresa (Entrada BOB 20 + 10 por derecho a cámara): Se nota que era un convento de la aristocracia, hace años era costumbre de la clase alta, la de convertir en monja a su segunda hija mujer, en caso de que la tuvieran. Y al ingresar al convento de clausura, lo hacían con sus mejores ropas, como para casarse con dios y su familia debía entregar una dote. Hoy en día se exponen parte de las dotes, que tenían que ser en una cantidad de monedas de oro u objetos que equivalgan su valor, y van desde cuadros a porcelanas chinas, piezas europeas, objetos de plata, oro, etc. Antes eran 21 hermanas, pero en la actualidad son sólo 6 y han flexibilizado las normas de clausura, por lo que alguna de ellas salen al exterior. El convento está muy bien conservado, y la visita guiada es más que interesante ya que además de mostrar el edificio permite apreciar las diferencias entre la antigua vida en el lugar (hasta el concilio de Trento) y la actual. Por ejemplo se pueden ver los coros que usaban las hermanas para que no las vea la gente en la iglesia, la forma en que se comunicaban con sus familiares antes y después del concilio, los silicios que usaban, los tornos para evitar contacto al intercambiar productos con el exterior y con los curas dentro de la iglesia durante las ceremonias, etc. Realmente me lo habían recomendado y creo que es una visita más que interesante para realizar.
- Ojo del Inca en Tarapaya: Es un antiguo balneario Inca, se dice que venían desde Perú a utilizarlo y realmente es una escapada de relax y para tomarse un baño a 40 minutos de Potosí. El Ojo del Inca es un espejo de aguas termales, que se encuentran a alrededor de 30 grados. En el lago hay cuerdas en caso de que uno se canse de nadar, porque en ciertas partes en imposible tocar el fondo, pero igualmente para los menos atrevidos hay una especia de piscina en un costado. El entorno también es muy bueno, ya que se encuentra en el medio de las montañas, un lugar muy tranquilo para relajarse. La entrada cuesta BOB 10, hay vestuarios y baños en lo que ahora es un complejo y para llegar hasta el lugar los buses salen frente al estadio de fútbol, que cuestan BOB 4.
viernes, 1 de octubre de 2010
Sucre y la Casa de la Libertad
- Casa de la Libertad (Entrada 20 + 10 por derecho a usar la cámara): También conocida como manzana jesuita, quizás sea el edifico más importante históricamente hablando para Sucre y uno de los más importantes a nivel nacional. Inicialmente era un monasterio de una misión Jesuita, luego universidad hasta que en 1825, en su salón interior fue firmada el acta y declarada la independencia de Bolivia. En la actualidad es un museo muy interesante e instructivo en todo lo referido a historia. Entre otras cosas, se puede apreciar, el salón donde fue declarada la independencia con su antiguo coro enchapado en oro, las 3 banderas que tuvo el país, cuadros y objetos personales de todos los presidentes y de héroes nacionales de la liberación Boliviana, etc. Entre el material expuesto hay muchos objetos relacionadas con la historia Argentina, que demuestra al hermandad entre ambos países. Para empezar, aquí se encuentra la primer bandera Nacional, Creada por Belgrano y que mientras su ejército se encontraba en retirada luego de perder la batalla de Vilcapugio en 1813, fue escondida (por 80 años hasta que fue descubierta de casualidad), para que no fuese capturada por el ejercito realista, detrás de un cuadro en una iglesia,. La Bandera era a la inversa que la actual: blanca, celestre y blanca y se encuentra expuesta en una vitrina, junto a placas conmemorativas y cuadros de Belgrano, Saavedra y Güemes (además de Castelli que es citado en otra sala).
- Parque Cretácico o Cal Orcko (Entrada BOB 30 + 5 por usar la cámara + 15 de transporte desde la plaza 25 de Mayo): Son las huellas de dinosaurios más importantes descubiertas en Bolivia, pero sinceramente casi no se pueden apreciar. El parque tiene algunos paneles informativos, esculturas a tamaño real de todos los dinosaurios que habitaron la zona y un museo con réplicas de las pisadas, de algunas especies y de un esqueleto de Carnotaurus encontrado en Argentina. Las pisadas se encuentran en una pared a unos 100 metros (se elevó el suelo por movimientos tectónicos), y se pueden ver desde un balcón lejano, aunque está la opción de usar unos largavistas con fichas que se compran. Es una pena que no se puedan ver bien o más de cerca, ya que el hallazgo es muy importante y contiene pisadas de 4 tipos distintos de dinosaurios.
- Museo de arte indígena (Entrada BOB 16, no se permiten fotografías): Muy interesante, sobre todo para aprender sobre las costumbres y el arte en telas de comunidades originarias de las zonas de Candelaria, Potolo y Tarabuco. La organización del museo se encarga hace años de rescatar las viejas costumbres de arte textiles que se estaban perdiendo y promoverlas entre la población local para poder proveerles trabajo, además de evitar que se extingan estas tradiciones y rasgos de identidad de poblaciones aborígenes locales.
- Mirador Recoleta: Se puede ir caminando a unos 15 minutos del centro, en la zona hay una plaza, iglesia, museo, pero sobre todo un mirador gratuito que ofrece vistas de la cuidad.
viernes, 24 de septiembre de 2010
Cochabamba
- Palacio de Portales: La entrada cuesta BOB 20 (no se permiten fotos en el interior), esta abierto hasta los domingos al mediodía y hay que ingresar en visitas guiadas. Este palacio fue proyectado para ser la residencia final de Simón I Patiño, y se construyó entre 1915 y 1925 a todo lujo, trayendo todos los materiales de Europa. Recorrerlo impresiona un poco por la calidad de los materiales usados, la decoración, variedad arquitectónica de los ambientes y por los adelantos que presentaba en Bolivia para su época: luz, agua caliente y teléfonos internos entre otras cosas. Finalmente su antiguo dueño nunca llego a habitarlo, ya que murió antes de llegar a la zona, pero vio la construcción por fotos. En la actualidad en el edificio, que recibió el nombre de "Portales" por la amplitud de sus puertas y ventanales, funciona la fundación Simón Patiño y el palacio es además utilizado como centro cultural.
- Museo Arqueológico (BOB 20, no se permiten fotos): Esta bien, pero a mi gusto en la parte de paleontología el de Tarija es mucho mejor. Las secciones de arqueología son interesantes, sobre todo por las momias en exposición.
- Museo de Historia Natural (entrada contribución voluntaria): Está al lado del Palacio de Portales, puede ser una buena visita para matar tiempo, no es nada espectacular, pero tiene 5 salas con animales e insectos embalsamados. Explica de la fauna Boliviana y tiene dos peceras con especies de ranas, para su cría en cautiverio, futura reintroducción y conservación de estas especies de anfibios.
- Convento de Santa Teresa (BOB 20): Lo dejo para el final porque para mi fue lo mas interesante de lo que conocí en la ciudad. En un antiguo convento de clausura de Carmelitas, aunque en la actualidad las reglas son algo más flexibles y algunas de ellas se dejan ver y abandonan temporalmente el recinto. Al igual que la iglesia fue construido en 1790, y se ingresa al mismo con visitas guiadas en distintos turnos, justo el día que fui estaba algo complicado porque comenzaban a planificar los trabajos de restauración entre gente local y especialistas venidos de Italia para capacitarlos. La parte del antiguo convento esta muy dañada, con techos y algunos pisos desmoronándose, lo que lo hacía más interesante para recorrerlo. En la actualidad las hermandas viven en un edificio nuevo al fondo, así que la restauración no tendría que afectar demasiado su vida cotidiana. La como decía es de 1790 pero tiene una particularidad, la parte de la iglesia fue iniciada con una estructura globulada, pero por falta de apoyos y fondos fue abandonada. Para cuando se retomaron los trabajos, se optó por hacer otro tipo de templo, es con paredes rectas, pero encuadradas dentro de las más antiguas circulares inconclusas, por lo que en la actualidad, ambas construcciones conviven o al menos sus paredes, como se puede ver desde la cúpula.
lunes, 20 de septiembre de 2010
Tras los últimos pasos del Che
domingo, 19 de septiembre de 2010
Santa Cruz y las Misiones
Desde Rurrenabaque, pasando por Trinidad (no pude conocer casi nada, porque era Sábado a la noche y Domingo) llegué a Santa Cruz de la Sierra, quería conocer la cuidad un poco y usarla de base para visitar algunos de los pueblos de las antiguas misiones jesuitas (chiquitanía), y sobre todo llegar hasta los lugares donde Ernesto Che Guevara fue capturado y ejecutado.
Pregunté por tours para hacer algunos pueblos de la chiquitanía y la ruta del Che y por agencias era un robo, así que como era mi plan original los visite por libre y en forma independiente.
La visita a la ruta del Che la contaré en otro post, pero estos son los detalles de como ir a San Javier y Concepción, en la zona llamada la chiquitanía. En esta región del Oriente hay diversos pueblos en donde se instalaron sacerdotes jesuitas, con el objetivo de evangelizar a los pobladores originarios. En estas misiones jesuitas, se han construido templos que son muy particulares, impresionantes y que al ser restaurados se pueden visitar en la actualidad.
Para poder llegar a la zona hay que ir hasta la estación de buses de Santa Cruz, que queda a 10 minutos del centro y se puede llegar entre otro con los buses 50, 9, 43 y 103 que pasan por la calle Seoane. Desde ahí salen micros (flotas) y Taxis Compartidos (Trufis) hasta la chiquitanía y tardan alrededor de 4 o 6 horas a San Javier y Concepción respectivamente.
En mi caso quería intentar hacer todo en un día, así que inicialmente me tomé un taxi compartido hasta San Javier (BOB 40, 3 horas y media). Al llegar ahí, fui hasta la iglesia, que como la mayoría de las construcciones de la época en la zona tiene una arquitectura muy particular, en la que se utiliza madera local tallada hasta en las columnas y decoración pintada sobre la mayoría de las paredes. En Particular la de San Javier es la más antigua de todas, de 1692. Luego de verla desde afuera me tocó hacer tiempo para ingresar al museo y el templo, ya que no está abierto de 12 a 14hs. Pagué mi entrada (BOB 15) y entré, se pueden ver algunas salas del museo con muebles e instrumentos utilizados en la antigüedad para luego pasar a la iglesia. Lo que más me llamó la atención del templo fue que en su mayoría está construido en madera, pintado de blanco y con decoraciones en negro y naranja, además hay varias esculturas y obras de arte locales en el lugar. Luego salí al patio de la misión donde destaca el campanario elaborado en madera, separado del edificio del templo, como es característico en estas construcciones.
De ahí esperé a que pasara algún transporte sobre la calle principal y termine tomando otro taxi compartido hasta Concepción (BOB 15, algo más de una hora), de ahí caminé hasta la plaza principal y se pagan BOB 40 por acceder a la iglesia y al museo misional.
Primero lo hice a la iglesia, que data de 1756, donde hay una galería de fotos sobre la historia del templo y de su restauración. A diferencia de la de San Javier, esta tiene su campanario en el exterior, al frente y las columnas interiores se encuentran talladas pero en color natural. La iglesia no es tan blanca en su interior, pero es igualmente espectacular y particular. Luego me fui a un costado de la plaza al Museo Misional, que funciona en la casa donde nació Hugo Banzer Suárez en 1926. En este lugar se pueden apreciar piezas, planos y trabajos de restauración y construcción de todas las misiones de los pueblos de la chiquitanía. El museo destaca la importancia de las misiones en esta zona del oriente y la influencia actual en la arquitectura y costumbres. Por ejemplo los pueblos eran diseñados en forma de cruz, con la misión y sus edificios en una punta, una plaza central y las casas de los indígenas conformando el resto de la figura, pero con los hogares de los caciques en primera fila, del otro lado de la plaza frente a la iglesia. También se resalta la importancia de la música en la evangelización de los pueblos originarios, los aborígenes incorporaron ciertos instrumentos a sus celebraciones y vida habitual, además de que la zona era famosa por la calidad de su música religiosa barroca, es más, en la actualidad se siguen haciendo festivales sobre este tema.
Un vez que terminé de visitar ambos lugares me tomé el último bus hacia Santa Cruz, sale a las 18hs, cuesta BOB 30 y tarda alrededor de 6 horas.
Después de visitar parte de Santa Cruz y sus alrededores me fui hasta Cochabamba.
viernes, 3 de septiembre de 2010
Huayna Potosi: Mi primer 6000
Como comentaba en publicaciones anteriores después de unos días en La Paz recuperándome de la gastroenteritis, decidí intentar subir el Huayna Potosí.
Es una montaña con 6.088 mts de altura y por lo general se ofrecen dos tipos de subidas, o de 3 días , parando en dos refugios y haciendo el primer día práctica con camprones y escalada en hielo con piolets en un glaciar, o ir directamente al segundo refugio y desde ahí subir directamente.
Así que arrancamos desde la Paz y luego de algo más de 2 horas de viaje llegamos al campo base. Ahí almorzamos, acomodamos nuestras cosas y con el equipo en las mochilas, caminamos unos 40 minutos hasta el comienzo del Glaciar abuelo (si, el mismo nombre que el del Pequeño Alpamayo o Pico Tarija, sé que no fueron muy originales). Una vez ahí nos terminamos de poner lo equipos y estuvimos practicando caminar con los camprones por el hielo por una media hora. Después de eso ya comenzamos a practicar escalada en hielo por un rato, para después pasar a subir dos paredes de unos 4 o 5 metros. Habremos estado en total unas 3 o 4 horas y después no volvimos al refugio para comer algo e intentar dormir. Digo intentar porque en mi caso por la altura sólo pude hacerlo unas 3 horas.
Al oto día, nos levantamos, desayunamos y salimos caminando con nuestras cosas y equipos hasta el refugio de altura, más o menos a unas 2 o 3 horas, llegamos al mediodía, almorzamos, hicimos algo de tiempo viendo como escalaban los guías en la roca, y a las 6 de la tarde cenamos. Después de cenar hicimos una revisión de lo que tocaba para la noche, y nos dividieron en dos grupos, lentos y rápidos, que saldríamos con media hora más tarde y me toco hacerlo en el segundo grupo, para intentar llegar todos más o menos a la par a la cima después del amanecer.
Intentamos dormir algo más, en mi caso nada, y ya a las 12.30 de la noche estábamos todos arriba, desayunamos tranquilos mientras salían los del primer grupo y a las 2 nos tocó a nosotros. Así que caminamos unos metros hasta el glaciar, nos pusimos los crampones y comenzamos a subir por el hielo. La verdad es que tuvimos la suerte de que fue con luna llena y se veía todo, así que por momentos cuando estábamos sólo nosotros en el medio de la noche, atravesando esa masa de hielo en la oscuridad sólo oyendo nuestros pasos y las crujidos del glaciar, una sensación muy difícil de describir. Fueron alrededor de unas 5 horas, al principio era sencillo, pero nos costó algo por la altura la última hora de recorrido. A diferencia de mi experiencia anterior, al ser esta subida más turística, no era tan técnica y por lo general se siguen senderos, aunque hay que atravesar varias grietas y la parte final es algo complicada. Aunque por desgracia además de afectarnos algo la altura el simpático de nuestro guía (David de Travel Tracks, aunque el resto de los guías de la agencia me parecieron excelentes), nos sacaba de vez en cuando del camino y prácticamente no nos dejaba parar más de 3 o 5 minutos, aunque se lo pedíamos para recuperar la respiración. Así que algo ahogados nos toco subir la última parte que medio se escala con los crampones entre rocas y hielo y llegamos a la cima. Había bastante viento y no nos dejaron mucho tiempo, entonces hicimos las fotos de rigor rápido y comenzamos a bajar lo escalado.
Bajamos unos 40 minutos, paramos unos 10 por fin a descansar y ya demasiado cansados comenzamos a hacer el camino inverso de la subida. Pero para nuestra sorpresa íbamos con otros grupos y nuestro guía nos volvió a hacer desviar, está vez tuvimos que atravesar como una pequeña cima del glaciar, con bastante pendiente y abriéndonos camino entre penitentes. Estuvimos ahí por una hora y ya físicamente estábamos muy cansados desde la bajada, además de que uno de los chicos estaba mareado. Así que en la parada discutimos entre los dos en castellano (los otros dos chicos no se enteraron hasta que me preguntaron en La Paz por lo ocurrido). Básicamente yo le decía que estando tan cansados y con una persona mareada lo veía algo arriesgado andar abriendo camino y no ir por el curso normal con el resto de la gente. Es más, veíamos desde la altura al resto de los grupos que iban antes a la par nuestra, llegando al refugio y nosotros cada vez más complicados. El guía me decía que el solía hacer un camino más técnico y evitar una grieta peligrosa, y yo le reprochaba que su trabajo no era divertirse él, sino tratar de darle seguridad al grupo y con gente mareada por esos caminos no lo estaba haciendo. Así que luego de la discusión, seguimos por el mismo lugar otra media hora, nos dejo descansar todo el tiempo que queríamos sin decir nada, creo que se estaba dando cuenta que estaba algo más que equivocado, y luego nos hizo atravesar una grieta por dentro, hacer un kilómetro por camino blando, donde de vez en cuando te enterrabas hasta la rodilla y recién ahí retomamos el camino. Ya en el camino, llegamos muy cansando al campo base, al menos una hora más tarde que el resto y luego de tener que saltar finalmente unas tres grietas.
Así que después de la travesía, el guía de disculpó por su error sólo conmigo, descansamos una hora y con nuestras cosas y el equipo a cuestas bajamos otra hora y media hasta el campo base desde donde volvimos a La Paz.
Resumiendo, la experiencia creo que al menos para mi fue muy buena, algo sufrida por momentos, en parte por la altura y por falta de algo de estado físico para subidas, pero me gustó. Lo único sigo pensando que con guía algo mejor, se podría haber disfrutado más de la travesía y terminar un poco en mejor forma. Realmente por momento no entendía porque nos hacía exigía tanto, si era para que la pasemos mal o porque realmente no estaba interesado en lo que estaba haciendo.
La Paz y Alrededores
Como contaba, desde Uyuni, después de sortear el bloqueo de Potosí y vía Oruro llegué a La Paz.
El paisaje de entrada en la cuidad es muy bueno, haciendo honor a su nombre, con el autobús (lo mismo aplica para el aeropuerto) se ingresa por El Alto y todo el camino de bajada hasta la terminal, en el medio del valle todo lleno de casas, da una imagen muy particular con el Illimani de fondo.
Ya en la cuidad me aloje en un hostel por la zona de San Francisco (donde están la mayoría de los turistas). La verdad es que por precio calidad esta muy bien, se llama Hostal El Solario (calle Murillo Nro 776, a la vuelta de la iglesia de San Francisco).
Después de ocho meses viajando me toco caer un día y medio con una gastroenteritis, así que encerrado en el hotel y después recién empecé a moverme por la cuidad.
La parte antigua y central de La Paz está muy bien y es atractiva para recorrer y callejear, por la parte histórica, sus museos, plazas, edificios y por sus diferentes lugares de compras que van desde el mercado brujo o de hechicería donde entre otras cosas ofrecen embriones de llamas, hasta los mercados donde se puede encontrar y comer de todo. Yo en mi caso y como me queda a la vuelta de mi hostal me aficioné al Mercado Lanza donde solía desayunar (por entre BOB 2 y 4) y donde iba a almorzar a menú, si no lo hago en otros bares o restaurantes que voy viendo en la calle con gente local comiendo. Además hay puestos de jugos y ensaladas de frutas que son sensacionales. Con respecto a los almuerzos que mencionaba antes, en los lugares populares son muy económicos y se puede comer con sopa, plato y postre por precios que van de BOB 6 a 20.
Con respecto a la cuidad, destaco lo que visité o más me gustó:
- Mercado Lanza: donde como contaba antes solía ir a desayunar, almorzar, tomar jugos y comprar otras cosas.
- Plaza Pedro D Murillo: Es la plaza principal de la paz, muy pintoresca, con una arquitectura interesante en donde destacan el Palacio Legislativo, Palacio Presidencial y la Catedral que data de 1835 y en su interior están los restos del Mariscal Andrés de Santa Cruz.
- Iglesia y la Plaza de San Francisco: La plaza es central y muy particular, por donde pasan la mayoría de los colectivos gritando sus destinos y venden todo tipo de comidas. La Iglesia se puede visitar al igual que su museo, cripta y monasterio (BOB 15). Una visita que puede resultar interesante para conocer en parte la historia de esta iglesia de más de 450 años, la cuidad y el monasterio en si.
- Parque Raúl Salmón de la Barra: Desde el centro se accede después de pasar el Mercado Camacho, sobre todo por la luz para las fotos, a la mañana ofrece muy buenas vistas de la cuidad.
- El Alto: No se si es tan recomendable, pero me fui a dar una vuelta por su puente, ver el monumento al Che Guevara hecho en metal y después al bajar, pasando el peaje, paré un un mirado para tener una buen vista de la cuidad con el Illimani de fondo.
- Museo de la Coca: La entrada cuesta BOB 10, no es nada del otro mundo, sólo una cuantas paredes con paneles informativos que van desde la historia local y la importancia de la planta para la población autóctona hasta el uso que se le da hoy en día, los problemas por la producción de Cocaína y como se la combate a nivel local. Muy informativo, pero sólo lo recomendaría en caso de que uno esté con tiempo disponible o se encuentre lloviendo.
Además en general está entretenido callejear por La Paz, tanto por las calles centrales y turísticas (como Illampú, Sagárnaga, Mariscal Santa Cruz, o Camacho), o ir y pasar por el mercado negro, de la hechicería o irse hasta el estadio Hernando Siles, famoso por los partidos de Bolivia en las eliminatorias (en el último perdimos 6a1...venden los DVD'd por la calle) y frente al cual hay una plaza con una reproducción del templete semisubterráneo de Tiwanaku.
Ya en las afueras, se pueden hacer excursiones de medio, uno o más días, yo las hice a las siguientes salidas:
- Ruta de la Muerte: Es famosa entre los turistas, se hace en bici (Mountain bike) y la verdad es que la experiencia vale la pena. Es una antigua ruta de alrededor de 60kms que va siempre cuesta abajo, alrededor de unos 3000 metros de desnivel, desde La Cumbre hasta Coroico. La carretera es famosa por el número de muertes y accidentes que ha tenido y en la actualidad ha sido reemplazada por otra, pero se siguen cruzando vehículos. Se sale de La Paz en camionetas que cargan las bicicletas (y te siguen en todo el recorrido en caso de accidentes) y son alrededor de unas 5 horas, todo cuesta abajo. En su mayoría por una carretera muy angosta de ripio que va por el medio de la montaña. Así que uno la recorre a toda velocidad con la pendiente de la montaña de un lado y todo el precipicio con la selva del otro, lo que le da algo de vértigo y peligro a la travesía. A los que le guste la bici y la montaña es una experiencia muy recomendable, aunque no deja de ser turística, y cuesta alrededor de BOB 350 (dependiendo del modelo de bicicleta elegida).
- Tiwanaku (o Tiahuanaco): Queda a hora y medía de La Paz de camino al lago Titicaca. En la cuidad se ofrecen varios tours pero si se quiere ir por libre los autobuses salen desde el cementerio y cuestan alrededor de BOB 10, aunque a veces a los gringos nos quieren cobrar más. Realmente sale algo más caro ir en forma individual, aunque en mi caso le quería dedicar más tiempo, entonces, aunque no suelo hacerlo, me contraté un guía local en forma particular (BOB 60 + 80 de entrada) ya que quería tener buena información de esta civilización pre incaica. El complejo de Tiwanaku es el sitio arqueológico más importante de Bolivia, y del mismo se pueden visitar 4 secciones: El sitio arqueológico de Kalasasaya, Museo Lítico, Museo Cerámico y el sitio Arqueológico de PumaPunku (Puma Unku). La civilización de Tiwanaku se supone que habitó la zona alrededor del 600 B.C., todo el complejo se supone que se construyó en alrededor del 750 A.C., y que la civilización decayó en el 1200 A.C. Los dos museos muestran el arte y las costumbres, anteriores y posteriores a la cultura Tiwanacota. Pero para mi los más interesante fueron los dos sitios arqueológicos en si. La sección cívico ceremonial de Kalasasaya es la más reconstruida y visitada y dentro de sus estructuras destacan: La pirámide de Akapana: una pena que no está reconstruida en su totalidad, con sus 7 niveles y su cruz andina en la parte superior, la cual se supone que ha sido excavada por los españoles buscando oro en su interior; El Templete semisubterráneo con sus megalitos en el centro y con sus paredes decoradas con diferentes rostros, que para algunos simbolizan etnias del imperio, para otros etnias del mundo por el intercambio comercial que tenían (incluyendo gente de color y oriental) y para otros vida más allá de la tierra (si, caras de extraterrestres); Y el Templo de Kalasasaya quizás el mas interesante, con la famosa Puerta del Sol que con su solsticios y equinoccios permite seguir el calendario y predecir el comportamiento que tendrán las cosechas (los períodos de siembra y recolección). El otro sitio arqueológico es la Pirámide de Puma Unku, se encuentra apenas excavada, pero imaginar sus dimensiones es también imponente, y en sus piedras derruidas al igual que en Kalasasaya se puede apreciar los cortes perfectos y simétricos en la roca, los encastres y en el algunos caos, agujeros en la roca que permitían amplificar las voces de los oradores.
- Valle de La Luna: También queda a una hora y hora y media del centro de La Paz, los colectivos amarillos que pasan por San Francisco te llevan por BOB 2. Es un paisaje de cañones de tierra compactada con formas raras ocasionadas por la erosión como las llamadas "El Buen Abuelo" o "El Sombrero de la Dama", tiene dos recorridos de 45 y 15 minutos, que se hacen muy fácilmente. Sino se ofrecen tours, pero la verdad es que no vale mucho la pena si ya se ha estado por barrancos, cañones o montaña. Es como un pequeño paseo para niños, lo que si está bien para los que paramos alrededor de San Francisco es el paseo para llegar hasta el lugar, ya que se pasa por las zonas que parecen más caras y modernas de La Paz y los paisajes que se aprecian pueden ser interesantes.
- Escalada / Subida de montañas: en mi caso hice el Pico Tarija y Huayna Potosí, pero lo contaré en otras publicaciones.
Desde la Paz, decidí comenzar con la selva, así que después de 18 de horas de bus (BOB 60, sale a las 11hs) llegue a Rurrenabaque.
Luego volví a pasar por la Capital unas tres semanas después desde Potosí, para visitar algunos amigos y recorrer algo más la ciudad antes de seguir rumbo al Lago Titicaca.
domingo, 29 de agosto de 2010
Subiendo al Pico Tarija (5.300mts)
Después de Saltear el bloqueo y vía Oruro llegamos a La Paz, dedicaré a la capital otro post, pero iré contando por separado algunas cosas que hice con base en esta ciudad y esta es una de ellas.
Con una pareja de franceses contratamos una excursión de dos días y una noche para intentar subir al pequeño Alpamayo, un pico de 5300 mts, aunque en mi caso me quedé en la cima anterior, el Pico Tarija de 5100mts.
Salimos desde La Paz y después de algo más de dos horas llegamos con los guías a Tuni, ahí comimos algo, la gente local preparó dos burros para que lleven la comida y las carpas / tiendas y de ahí salimos en caminata hasta el campo base del Condorriri con nuestras mochilas a cuestas. Es una parte un Trekking que suelen vender, y consta de aproximadamente dos horas de caminata, bastante fácil, donde se bordean varios lagos artificiales y lagunas, pasando por algunas casas y lugares con llamas, alpacas y ovejas. Pero lo mejor es la parte final, cuando se empieza a ver el cerro Condorriri o Cabeza de Cóndor y se empieza a distinguir la laguna alrededor de la cual está el campo base.
Acampamos ahí, comimos algo y después de hacer tiempo nos fuimos a dormir tipo 7 y media, que a las 12 de la noche había que levantarse y comenzar la caminata nocturna por el glaciar.
Y así fue, intentamos dormir algo, 12.30 nos despertaron, desayunamos, nos pusimos el equipo y salimos caminando con las botas de nieve (rígidas) puestas hasta el comienzo del glaciar.
Caminamos unos 40mins hasta el inicio del glaciar abuelo y cuando llegamos ya por las botas estaba cansado, pero nos pusimos los crampones y empezamos a subirlo, yo con un guía local y la pareja de franceses que tenían mucha más experiencia (y forma física) con otro. Así que yo iba aprendiendo a moverme en el hielo sobre la marcha. Fueron algo más de 5 horas caminando por todo el glaciar abuelo y luego por la montaña, al principio era más fácil, pero luego de unas horas, caminando mal, con las botas que me dolían todos los pies, incrementando altura, pasando algunas grietas y teniendo en cuenta que a la formación se iba sumando más inclinación y penitentes (como pequeños picos de hielo fresco que había que ir rompiendo al pisarlos) me iba cansando y llego un momento que estaba sin aire. Así que hicimos algunas paradas de 5 minutos, y cuando había salido el sol llegamos a la cima, terminando por el momento con el hielo. Así que regulando fuerzas para volver, trepamos las rocas y llegamos al Pico Tarija (5100mts) y ahí me quedé, frente a mi tenía el "Pequeño Alpamayo", pero para llegar era como otra hora u hora y media y esta vez si escalar hielo hasta la cima. Y como estaba cansado, tenía que guardar fuerzas para hacer el camino de vuelta, y era mi primera vez en hielo me di por satisfecho, además de que intentar escalar sin tener ni idea, ni muchas fuerzas lo vi peligroso. Así que nos quedamos con el guía un buen rato en la cima del Pico Tarija, sacamos las fotos de rigor, charlamos un rato y mirando como escalaba la cumbre del Alpamayo uno de los franceses (ella se quedó, pero no por cansancio sino por lesión en el tendón del dedo). Después pegamos la vuelta, que tardamos entre 2 o 3 horas en bajar todo el glaciar y volver al campo base. Ahí comimos algunas galletas, fruta e infusiones y nos volvimos a La Paz.
Así que esa fue mi primer experiencia en hielo en alta montaña y con crampones y piolets. Pese al esfuerzo me encantó por el entorno, los paisajes y estar de noche a solas trepando el glaciar y intentando conquistar una montaña. Así que espero tener muchas más, pero por la zona por el momento sólo hice el Huayna Potosí (6088mts) una semana después, pero lo contaré es otro post.
Además para dar una idea, la Cordillera Real con base en La Paz es un buen lugar para hacer montaña, porque está lleno de agencias, guías locales y los precios son bastante económicos comparando con otros lugares del mundo. Por ejemplo la excursión que acabo de contar incluyendo equipos, alojamiento, transporte, guías y comida nos salió a cada uno USD 110.
domingo, 22 de agosto de 2010
Salar de Uyuni y Sud Lípez
martes, 17 de agosto de 2010
Tarija y San Jacinto
- Museo Nacional Paleontológico y Arqueológico: Para los que les interesa el tema, quizás es la joya de la cuidad, de entrada gratuita y ya no dan a basto para exponer todo el material que tienen (están buscando una ampliación), pero además de las secciones de arqueología (donde hay una antigua momia aborigen), invertebrados y minerales, lo mejor es la parte de paleontología, donde entre tanto material se exponen un diente de sable, esqueletos de extintos perezosos terrestres, equinos americanos y glyptodones.
- Casa Dorada (No se permiten fotos): Esta mansión era la antigua vivienda de un matrimonio rico y poderoso de Tarija, pero al no tener herederos, fue abandonada y restaurada hace unos años como lugar de visita, exposiciones y eventos culturales. Las visitas guiadas salen BOB 5 y muestran la planta superior, donde habitaba este matrimonio. Se puede ver el lujo con que vivían ademas de apreciar la extravagancia de la decoración, donde resaltan entre otros colores, dorados y rosas. Otra particularidad de este sitio y de Tarija son los "Tumbados", que trata de pinturas en lienzos, que eran colocados en marcos para decorar los techos (en lugar de pintarlos directamente).
- Mercado central: Un lugar para pasar, interesante y donde se puede desayunar y comer en forma muy económica. Tiene una particularidad, que es sobre la calle Bolivar, donde hay una sección de repostería y panadería, en este lugar mujeres venden desde pan y dulces hasta tortas completas o por porciones.
- Biblioteca y Pinacoteca Franciscana (no se permiten fotos): Aunque tiene horarios de visitas limitados (a las 11 y 17hs) puede ser un lugar interesante. Desde este edificio antiguo se gestionaban todas las misiones de la zona, tiene tres bibliotecas, una exposición arqueológica, los antiguos cuartos usados por los franciscanos enviados a las misiones y el hospital original es en la actualidad es una valiosa pinacoteca, con cuadros antiguos, muchos de la escuela cuzqueña, y una sala contemporánea.
- Represa de San Jacinto: Queda a 8kms y los autobuses que salen frente al Palacio de justicia cuestan sólo BOB 2,50 cada trayecto. La verdad es que me sorprendió, el embalse que es muy pintoresco con las montañas de fondo, y además desde su acceso hasta el primer kilómetro está lleno de puestos que ofrecen pescados y mariscos frescos capturados en el lago. A mi gusto una muy buena escapada para un día tranquilo y al sol.
martes, 10 de agosto de 2010
Yavi y entrando a Bolivia
Después de estar casi una semana en Humahuaca disfrutando de sus alrededores decidí pasar por Yavi antes de cruzar a Bolivia. Para poder llegar a este pequeño pueblito hay que ir hasta La Quiaca, preguntar, caminar algo y tomar unos coches o remises compartidos que salen en ARS 5 y 6 por los 16kms que hay que recorrer.
Entre las atracciones del lugar, además del pueblo en si, se encuentran la Casa del Marqués y la Iglesia de San Francisco, a esta última no pude entrar, ya que decían que abría el domingo de 9 a 12, y esperé hasta las 9.30 pero me tenía que ir para cruzar temprano y viajar de día a Tarija. Frente a la iglesia está la Casa del Marqués Campero, que pertenecía a uno de los nobles que dominaban la zona alrededor del siglo 18 y permite recorrer la historia de Yavi y sus alrededores y de sus distintos pobladores, puede resultar interesante, no lleva mucho tiempo y la entrada costaba ARS
Detrás de la cancha de fútbol y debajo del cerro que funciona como mirador, se puede ver del lado del pueblo algunas pinturas rupestres (trepando unos metros) y del otro lado unas cuevas. Luego siguiendo su cauce unos Kms sentido contrario a la ruta de entrada hay varias cuevas más y una pequeñas cascada sobre el lado derecho.
También se puede ir caminando a Yavi Chico, que queda a unos 4km, una población más pequeña y más rodeada de lugares verdes y cultivos. Y a unos kilómetros camino a La Quiaca, también se puede visitar una laguna y ver petroglifos, pero esto último no lo hice, ya que venía de ver similares en El Pintado y Coctaca.
Al otro día, luego de no poder entrar a la iglesia volví a La Quiaca y desde ahí crucé caminando a Villazón, para quienes lo hagan las casas de cambio están del lado Boliviano y tienen buen precio, y desde ahí me tome un autobús hacia Tarija (sale a las 10hs de Bolivia y llega a las 16.30 aunque hay servicios nocturnos).



