Al final empecé con los trekkings de más de un día en el 2011, y para comenzar hice algo tranquilo de dos jornadas, el conocido como "Laguna del Caminante" o "Paso de la oveja". Estoy ya hace varios días haciendo base en Ushuaia, pero me explayaré sobre este destino en otro post. Para esta caminata rompí un par de reglas que acostumbro a seguir, y la cosa no se dio como esperaba. Resulta que cuando llegué al hostel me invitaron a cenar dos chicos que me vieron con el mapa y leyendo la información que tenía, por lo que decidimos ir juntos. Ahora mientras cenábamos se fue sumando gente al grupo que fue creciendo hasta llegar a 7, por mi parte inicialmente sin problemas, pero se veía que 3 de los nuevos integrantes no tenían mucha pinta de caminar. Entonces por no dejarlos plantados y recular, terminé siguiendo y rompí algunas reglas o premisas, que reconozco por manía o ser demasiado pesado de mi parte, manejo como básicas: suelo ir por mi cuenta o en grupos chicos, salir temprano para tener más horas de luz en caso de perderme o calcular mal (por la improvisación de la mañana terminamos saliendo al mediodía), y acostumbro a llevar un par de latas de más por las dudas de perderme o tardar más de lo previsto (y por no gastar compraron la comida justa).
Al final tardamos alrededor de 7 horas en hacer los 10,5kms (por suerte en Tierra del Fuego en Enero oscurece alrededor de las 22hs), el sendero está bastante bien señalizado y se complica un poco con el correr de los kilómetros pero creo que no llega a pasar de dificultad intermedia. El último tramo en cuesta arriba y se llega a una bifurcación donde se pude seguir por el paso de la oveja o ir a laguna del caminante. Fuimos a este último destino (son 20 minutos más) acampamos ahí cerca de las 7.30 de la noche, cenamos algo, charlamos un par de horas y a dormir. La verdad es que la última parte ofrece unas vistas muy buenas, caminando por un terreno inclinado en altura, entre pastos largos y con la laguna debajo. Tenía en mente, si llegábamos temprano, seguir camino hasta la Laguna Superior, pero entre que arribamos tarde y las condiciones del grupo para caminar, tuve que quitarme la idea de la cabeza. Al otro día se repitió lo que no quería que suceda, se levantaron tarde, dimos vueltas y recién comenzamos a caminar alrededor de las 12. Así que cruzamos el paso de la oveja al mediodía, una pena porque dicen que temprano se pueden llegar a ver cóndores. Igualmente ofrece unas vistas muy buenas, desde un punto tan elevado se puede apreciar toda la entrada al comienzo del cañadón, con la mezcla de colores entre verde, blanco de la nieve y negro de la roca. Se supone que el camino del segundo día es también de entre 10,5 y 11kms, pero veníamos haciendo paradas cada 20 minutos o media hora, y la verdad es que además de desesperarme por el tiempo, uno se enfriaba al quedarse quieto y por el viento, así que comenzó a hacerse interminable. Para colmo una vez en el cañadón comienza el bosque y hay que optar por dos caminos, uno por altura bordeando el bosque (que es el más seguido y recomendado) u otro costeando el río (sin cruzarlo nunca). Lo que nos sucedió es que parte del grupo no podría subir o caminar por la pizarra / laja, así que luego de hablarlo en otra de nuestras paradas, no quedó otra opción que ir por abajo. Lo cómico fue que a los pocos minutos nos quedamos sin senda, y nunca la reencontramos, por lo que calculo que habremos hecho unos 7 u 8 kms por bosque puro de lengas y líquenes, que de vez en cuando se cortaban por uno metros para dar lugar a turba. Salvo por las infinitas paradas que hicimos, el lugar para caminarlo me pareció muy bueno y particular, en los tramos dentro del bosque casi no daba directamente la luz del sol, con todo el suelo húmedo lleno de barro, troncos de los árboles caídos en descomposición (y que a veces había que trepar para pasar), líquenes y otras especies menores. Fuimos avanzando muy lentamente y después de varias discusiones, normales en la situación en la estábamos, se decidió (a mi no me parecía correcto), cruzar el curso de agua. Por suerte hicimos esta operación unas cuatro veces, quedando finalmente del lado correcto. Con el pasar de las horas se consumió toda la comida, menos un paquete de galletitas que llevaba yo, entonces ya me puse de mal humor porque iba a oscurecer y a partir de las 7 de la noche les dije que salvo agotamiento real no se paraba más y se guardaban las galletitas por si había que hacer noche. Finalmente recién alrededor de las 21 chocamos con un alambrado, comenzamos a seguirlo algunos mientras el resto del grupo descansaba y bastantes metros más arriba encontramos una tranquera con un sendero que bajaba del cerro y del lado de adentro un camino. Así que la cruzamos, hicimos el camino y salimos tipo 10 de la noche, como debíamos, cerca del autódromo antiguo. Desde ahí preguntamos, seguimos caminando hasta un cruce de calles, colectivo y volvimos al hostel tipo 22.30 de la noche. Volviendo a la caminata del segundo día, aunque no encontramos el sendero, el cañadón va entre dos cadenas de montañas y a partir de la mitad ya se ve el canal de Beagle, así que es más que difícil perderse, el problema era avanzar por la poca velocidad que tenía el grupo y las excesivas paradas. El otro temor era no pasar la noche en pleno bosque, ya que recomiendan no acampar entre árboles, porque pueden caer en caso de viento. Me olvidaba del hablar del tiempo, el clima durante toda la travesía creo que es el común por estos lugares en Enero, cambia constantemente, algo de sol y sobre todo nublado, con algunos momentos de viento, y otros de pequeñas lluvias de 10 minutos, pero fresco. Creo que durante el día debía hacer entre 15 y 5 grados y a la noche de 5 para abajo. Pero resumiendo, bien hecha la ruta es recomendable para los dos días, los paisajes y el entorno se disfrutan demasiado. La experiencia fue buena, y como decía, cometí al menos de mi parte bastantes errores al ceder en cosas que considero básicas para salir a la montaña (reconozco que quizás por ser muy manioso o complicado), pero lo bueno es seguir aprendiendo, disfrutando de la naturaleza y no repetir estos fallos. |
lunes, 31 de enero de 2011
Paso de la Oveja
Etiquetas:
América,
Argentina,
austral,
Chile,
isla grande,
laguna,
mochila,
paso oveja,
Patagonia,
senda caminante,
senderimos,
Sudamérica,
Tierra del Fuego,
trekking,
turismo,
ushuaia,
viajes
sábado, 29 de enero de 2011
Comenzando con Tierra del Fuego
![]() |
| Orillas del Lago Fagnano - Tolhuin |
Ya en la ciudad, la más poblada, industrial de la isla y el mejor lugar para utilizar de base para la pesca de trucha, me encontré con unos amigos que están disfrutando de sus vacaciones por estos lares, así que comenzamos a charlar, ponernos al día y mientras disfrutábamos de unos días juntos y recorrimos algunos sitios.
Con ellos estuvimos haciendo base en Río Grande y Tolhuin, el clima no acompañó y por una semana casi no hubo sol, bastante lluvia y mucho viento. Así que como ellos tienen dos chicos pequeños nos limitó bastante las salidas. Y encima, se les quedó el coche empantanado en el campo, en la quinta de un conocido, por lo que durante mi estadía en estos dos lugares casi no contábamos con movilidad.
Como decía antes por falta de movilidad y el clima no hicimos demasiadas actividades, pero vino bien para charlar, ponernos al día de nuestra cosas y en mi caso recuperarme del viaje en camión. Así que esto fue lo que hicimos con base en Río Grande y Tolhuin:
- Río Grande: Llegué a la cuidad y me encontré con mis amigos, ellos estaban parando en un Hotel frente a la plaza principal desde hacía unos días, entonces yo me busqué un hostal y fui al que está en el edificio del primer alojamiento de la ciudad (Actual Hostel Argentino). Ellos ya habían visitado varios lugares turísticos, así que dimos unas vueltas por el centro y fuimos al Museo de la ciudad (entrada gratuita). La verdad es que está muy bien, ya que es muy completo, y hay muestras de toda la historia de la Isla, desde las poblaciones originarias (Onas y Yamanas) hasta la actualidad, incluyendo una parte del conflicto de Malvinas, de la cual me llamó la atención que ahí se encuentra el pabellón británico arriado por las fuerzas de infantería de marina, en Puerto Argentino, el 2 de Abril de 1982, cuando las islas fueron recuperadas por unos días. Igualmente me quedaron sin visitar, entre otras cosas, la misión salesiana y el antiguo frigorífico, pero mis amigos ya tenían una cabaña reservada a orillas del Lago Fagnano y hacia allí fuimos.
- Tolhuin: Llegamos después de una hora de viaje en minibus del Río Grande (ARS 60), la verdad es que la población es muy pequeña pero pintoresca. Tiene algunos negocios, restaurantes y supermercados, pero es como si toda la actividad de la población pasara por la Panadería "La Unión". La verdad es que esta panadería está más que bien, venden de todo, desde pan y facturas, hasta chocolates, comida, café, pasajes, lotería, etc. Además es la parada medio obligada a mitad de camino entre Ushuaia y Río Grande, así que se va llenando de gente por tandas. El local está decorado por fotos de famosos con su dueño, que se acostumbra pasear por las instalaciones y además al ser aficionado al ciclismo, suele invitar a otros ciclistas que pasan por el lugar con comida y en algunos casos alojamiento, según nos comentaron. Como decía con anterioridad, entre lluvias y vientos el clima no acompaño mucho, y sumado a la falta de movilidad y que la cabaña a orillas del Fagnano que alquilaron mis amigos era espectacular, estuvimos dos días de caminatas cercanas al lago cuando se podía, compras en el centro, visitas a la panadería y eso si, aprovechamos para hacer y degustar un buen matambre a la pizza y pollo al disco. Ya el tercer día no llovió, así que como secó el terreno, a la mañana siguiente fuimos a recuperar el coche. Había quedado en una bajada no ripiada, al desaparecer el barro salió fácilmente, entonces nos fuimos a recorrer un poco los alrededores. Elegimos, (bueno en realidad lo hizo Diego, el especialista en la Tierra del Fuego) el circuito de Laguna Blanca y cerro Jeujepen. Creo que para poder realizar este recorrido se necesita transporte, pero está bien para al menos medio día, transitar entre estos bosques interminables tan característicos de la isla, por las vistas que ofrece el Jejeupen y por el entorno a orillas de la Laguna Blanca, espejo de agua en un lugar tranquilo y rodeado de bosques, un buen sitio para disfrutar unas horas, o acampar y pasar la noche.
Ya desde Tolhuin me separé de mis amigos que se iban para El Calafate, nos volveríamos a juntar una semana después. Así que yo me fui en minibus para Ushuaia, a hacer base para seguir recorriendo la zona por unos cuantos días.
Etiquetas:
América,
Argentina,
austral,
Chile,
isla grande,
jeujepen,
lago fagnano,
laguna blanca,
mochila,
Patagonia,
Río Grande,
Sudamérica,
Tierra del Fuego,
Tolhuin,
turismo,
viajes
jueves, 27 de enero de 2011
En camión a Tierra del Fuego
Comienzo esta tercera etapa de mi viaje que es por la Patagonia, y para llegar a los territorios mas australes del continente elegí un medio de transporte no tan convencional. El padre de un amigo trabaja en una empresa de transportes y me ofreció ir de acompañante del chófer, en uno de los camiones que tenía que venir hasta la isla grande a entregar mercadería. Así que acepté para ver que tal era la experiencia y de paso porque negarlo, me ahorraba el pasaje. Justo cuando íbamos a salir surgió un problema con la población de Tierra del Fuego del lado Chileno, les quisieron aumentar el gas un 17% (que es fundamental para la gente que habita por estas zonas del mundo), y hubo piquetes en la isla por una semana, por lo que entre otras rutas y servicios, estaba suspendido el de la balsa que cruza desde el continente. Ya que lamentablemente no hay un servicio similar del lado Argentino y existe una dependencia del país vecino para acceder por tierra, hay que hacer migraciones en dos oportunidades, etc. Entonces resumiendo salimos de Buenos Aires con el camión el Jueves a la tarde, fuimos a Rawson (provincia de Buenos Aires), donde debíamos hacer noche, para cargar en una fábrica a primera hora de la mañana y seguir camino. Así que ya el Jueves a la noche luego de dar una vuelta por el pueblo y comer algo, estacionamos el camión frente a la fábrica y dormí en lo que iba a ser mi habitación por la próxima semana, la cabina. Además de los asientos y bastante espacio tenía una cucheta con una cama atrás, pero como yo iba molestando al chófer (Miguel), y el era el que estaba trabajando, él dormía en el colchón y yo sobre los asientos que plegaba, y junto con el tablero de la palanca de cambios, hacían una especie de superficie plana. Y así fue, después de pasar la primer noche en el camión, cargamos en la fábrica y al otro día pasamos por Saladillo, donde vivía Miguel. Como empezó el problema con la Balsa y no tenía sentido que saliéramos, El chófer se quedó disfrutando de su familia y yo con ellos tomando mate y compartiendo todo el fin de semana, era un plan tranquilo y hasta algo aburrido, pero mejor opción a estar esperando solos en la frontera o en Río Gallegos. Así que el viaje se extendió 2 días y medio más. Yo tranquilo o paseaba por Saladillo o estaba con su familia o la de su hermano, y me iba a dormir al camión, está vez si a la cucheta, frente a un parque, para de paso vigilar el trailer que estaba con toda la carga (aunque esa ciudad no es insegura). El lunes se suponía que se resolvía el conflicto en Chile (finalmente aceptaron un aumento del gas del 3%), así que decidimos salir a las 6 de la mañana, ya con comida para parte de la travesía y ahí podría decir que comenzó realmente el viaje. La verdad es que fue toda una experiencia, y lo digo por lo pude conocer algo de la vida de estos personajes tan particulares, que hacen un trabajo agotador, y también tan arriesgado, ya que una distracción les puede costar la vida. Aunque a veces parecen no ser muy conscientes de eso. Así que preguntando por mi parte bastante y escuchando historias, algunas de las cuales eran poco creíbles, comenzamos a andar kilómetros. El primer día fue algo lento, ya que tuvimos que parar unas 3 veces para hacer algunas gestiones (banco, comprar un parabrisas y encontrarnos con el dueño del camión, que volvía de vacaciones), entonces apenas pasamos el río colorado, habremos hecho otros 200kms y luego de parar a cenar, hicimos unos minutos más de ruta y dormimos sobre un lugar de banquina amplia en el medio de la ruta. Al otro día salimos desde las 6 de la mañana y a volver a hacer ruta, apenas paramos para buscar agua para el mate, algunas galletitas y en Trelew para cargar gasoil, lo que nos hizo perder como una hora, porque nos costó encontrar una estación de servicio que nos vendiera, ya que había desabastecimiento. Y así seguimos camino entre mates, historias y saludando a los otros camioneros que nos íbamos cruzando, y debo decir que muchos de ellos venían hablando y mirando el celular / móvil, algo imprudente, pero creo que la forma más simple e inconsciente que tienen para entretenerse en jornadas tan largas y con paisajes tan monótonos, como el del la Ruta 3, al sur del Río Colorado. Paramos un rato a descansar y dormir algo de siesta para después continuar. Cuando pasamos por Comodoro Rivadavia el viento soplaba con tanta fuerza que por momentos nos movía el camión. Pero seguimos andando hasta entrar a la provincia de Santa Cruz, donde paramos tipo 1 de la mañana a dormir en la ruta, mientras el viento hamacaba un poco la cabina. El tercer día ya salimos apenas pasadas las 5, llegamos a Río Gallegos al mediodía, vimos al despachante de aduanas, comimos, dormimos algo y compramos algunas cosas para pasar la balsa y hacer noche. Terminamos saliendo para la frontera a la tarde, donde hicimos migraciones, y ya en Chile Cruzamos el Estrecho de Magallanes en la Balsa, hicimos alrededor de 3 horas de camino (casi todo de ripio), nuevamente migraciones del lado Chileno y dormimos en el camión, justo antes de hacer las gestiones en el puesto de frontera Argentino. Así que al otro día nos levantamos tipo ocho, migraciones, cruzamos y a media mañana llegamos al destino final, Río Grande. Ahí estuvimos un rato en el depósito fiscal, ducha, relax, más mates y después Miguel me acercó hasta el centro, donde le volví a agradecer, me despedí de él, y me encontré con unos amigos, para comenzar a recorrer Tierra del Fuego con ellos, que ya estaban desde hace unos días por la zona con la familia. Lo contaré en otras publicaciones, pero la idea es la de ir conociendo algo de la isla, haciendo base en Río Grande, Tolhuin y Ushuaia. En Conclusión el viaje en camión, se hizo largo, pero fue toda una experiencia, así que contento de haber podido realizado estos casi 3000 kilómetros de esta manera, y por sobre todo de como me trató Miguel, el chófer, que me terminó aguantando casi una semana. Además de las historias que contaba él, están todas las que contaban los otros camioneros que íbamos cruzando en las estaciones de servicio o en las paradas que íbamos haciendo para comer. |
Etiquetas:
América,
Argentina,
austral,
Camión,
Chile,
mochila,
Patagonia,
Sudamérica,
Tierra del Fuego,
turismo,
viajes
martes, 21 de diciembre de 2010
Cataratas, Maravilla Natural Mundial
Al final después de un día de viaje entre avión y bus, saliendo de Belém y con escala en Sao Paulo, llegué a Foz do Iguaçú. Desde la terminal tomé un bus hasta la parada central, y desde ahí otro a Puerto Iguazú (Argentina). Hice migraciones de camino y busqué alojamiento del lado Argentino, quería hacer base ahí para volver a mi país, y porque me gusta más el lado nacional que es más tranquilo (y barato). Recorrí algo la parte central de la ciudad, comparé algunos lugares y terminé parando en un hostel por ARS 40 con desayuno en internet incluidos.
Había estado en las cataratas cuando tenía 15 años, después de unas inundaciones que habían barrido parte de las pasarelas y ya en su momento, aunque había ido de otra forma (en tour con la familia), me había parecido uno de los mejores lugares que había conocido. No suelo repetir destinos, pero ahora en este viaje, quería volver a recorrerlas, con las nuevas infraestructuras del lado Argentino y yendo a mi ritmo y aire por los senderos y caminos. La verdad es que volvieron a sorprenderme.
Había estado en las cataratas cuando tenía 15 años, después de unas inundaciones que habían barrido parte de las pasarelas y ya en su momento, aunque había ido de otra forma (en tour con la familia), me había parecido uno de los mejores lugares que había conocido. No suelo repetir destinos, pero ahora en este viaje, quería volver a recorrerlas, con las nuevas infraestructuras del lado Argentino y yendo a mi ritmo y aire por los senderos y caminos. La verdad es que volvieron a sorprenderme.
En la triple frontera siendo Argentino es fácil moverse con DNI o Cédula de identidad, ya que sólo hay que parar y registrarse en el control nacional (si uno no se va a alejar a más de 50kms). Ahora si uno cuenta con pasaporte, formalmente hay que hacer migraciones en todas las fronteras, como creo que sucede para personas de países que no son miembros del Mercosur. Lo mismo sucede al pagar las entradas al Parque Nacional, ya que ambos lados discriminan precios para gente local, nacional, del Mercosur o resto del mundo. Para moverse en transporte público (colectivos) a los puntos turísticos, entre los 3 países o comprar las entradas, se puede pagar en cualquiera de las 3 monedas (Pesos, Reales y Guaraníes).
Entonces parando Puerto Iguazú, caminé bastante por el centro y visité los siguientes puntos turísticos:
- Ciudad del Este: Como llegué a la triple frontera al mediodía, para no perder una jornada, luego de conseguir alojamiento me fui al lado Paraguayo la primer tarde. La ciudad es bastante fea, y salvo para ir a comprar cosas no tiene ningún atractivo, pero en mi caso había roto las botas de trekking en Huaraz, Perú y quería comprar unas nuevas, si es que las conseguía más baratas que en Buenos Aires. Costó bastante encontrarlas, porque la mayoría de los lugares venden perfumes, electrónicos o ropa, pero luego de 3 horas las conseguí. Para ir hay buses directos desde Puerto Argentino, tardan alrededor de una hora (dependiendo del tráfico en el puente al ingresar a Paraguay) y cuestan ARS 5.
- Lado Brasilero de las Cataratas (Entrada para Mercosur BRL 31): Las diferencias de ambos lados a mi gusto son que en Brasil se tiene la vista panorámica de todas las cataratas, y uno se termina duchando en el salto Floriano. Mientras que en Argentina se recorre más el parque, hay más variedad de caminos y uno se encuentra más cerca de los saltos, disfrutando mejor de las cascadas y el entorno. Recorrer el Sendero del lado Brasilero es más fácil y rápido, y se hace en alrededor una hora, es más, creo uno está más tiempo viajando que dentro del Parque Nacional (salvo que haga actividades contratadas). En mi caso preferí primero visitar este sector del Parque Nacional, ya que da una visión total de esta maravilla de la naturaleza y uno se ubica sobre lo que va a recorrer al día siguiente desde el otro lado. Además la entrada al lado Brasilero es válida por un día, mientras que la del lado Argentino, permite una reválida con descuento para la segunda jornada. Igualmente de más está en decir que las vistas que ofrece el sendero son impresionantes, recorriendo en paralelo el río desde el lado de enfrente de donde comienzan las cataratas hasta la parte final, debajo y arriba (luego de subir a las terrazas en ascensor) del Salto Floriando.
- Lado Argentino de las Cataratas (Entrada para Argentinos ARS 25 el primer día, y ARS 10 el segundo): Es de ambos lados es el que más me gusta por la cantidad de circuitos y proximidad con los saltos. Al final me pareció tan bueno y como cambiaba el clima (con o sin sol), lo recorrí dos veces en dos días. Igualmente apenas llegué hablé con los chicos de información para intentar ir a los caminos en las horas del día en la que hay menos tours. Y en conclusión creo que lo mejor es hacerlo en este orden: A la mañana el Circuito Inferior, desde donde se tiene la mejor vista a la altura del río de las cataratas y se puede pasar por algunos saltos pequeños que hay durante el recorrido, termina a los pies del Salto Bossetti ofreciendo unas de las mejores vistas del Parque. Luego enganche con el Circuito Superior, donde por las pasarelas se atraviesan partes del río y se hacen varias paradas en especie de terrazas a la altura de donde comienzan las caídas de agua. Las vistas vuelven a ser espectaculares pero con otra perspectiva del lugar. Cerca del mediodía hice el Sendero Macuco, que es el menos visitado por los turistas, se hace en menos de una hora por trayecto, es el único sin pasarelas y termina en el Salto Arrechea, el cual se lo puede observar desde arriba o bajar, y si uno quiere bañarse, en la piscina natural que forma al caer. Ya para la tarde (la mayoría de los tours van a la mañana), me tomé el tren ecológico y fui a la Garganta del Diablo, es uno de los puntos fuertes del Parque Nacional Iguazú, desde los balcones y pasarelas uno de puede deleitar con toda la fuerza y el poderío de la caída del agua al vacío y viendo a las acrobacias de los vencejos, aves que desarrollan sus vidas en las rocas y piedras a los costados y debajo de las caídas de agua. Como fui en Enero, era épocas de lluvias y el río estaba muy crecido, así que el caudal de agua era muy bueno, por lo que las cascadas tenían un volumen superior al habitual. Lo único negativo, fue que por el elevado nivel del agua no se podía visitar la Isla San Martin.....algo que me quedó pendiente, quizás para una tercera visita :). Me gusto tanto el parque, que como contaba volví al segundo día, repetí todos los caminos, y contraté la excursión en la que te llevan en lancha de goma hasta debajo de los saltos.... un experiencia que vale la pena vivirla, aunque dure sólo por unos minutos y no sea precisamente barata (ARS 110). Recorrer el Parque Nacional es realmente sencillo, ya que las mayoría de los circuitos son siguiendo pasarelas de metal o el resto por senderos o caminos con buenas indicaciones. De lo sitios que conozco, creo que a nivel de Parque Nacional para recorrer sin salirse de los circuitos preestablecidos (no para ir por recorrido libre), es el mejor para hacer en forma individual o independiente, ya que se disfruta a todo momento, y es fácil de moverse y ubicarse dentro del complejo. Además hay bastantes áreas de servicios, pero si uno no quiere pagar los precios turísticos, puede llevarse su propia comida y bebidas para ir a pasar el día.
- Güiráoga o Casa de los Pájaros (Entrada ARS 30): Es un refugio donde rehabilitan o crían animales para luego liberarlos en su ambiente natural. Puede ser una visita simpática para unas horas, en realidad es más un lugar para ir con chicos. Pero se recorre el sitio en visitas guiadas, transitando por senderos entre las jaulas de los animales y tienen aves locales (entre los que destacan la cría de Macucos para su posterior liberación), monos, coaties, reptiles, etc. Una parte curiosa es la de los rapaces, en su mayoría águilas, que rehabilitan para que adquieran forma física y aprendan a cazar con técnicas especiales de cetrería. En la primer etapa las aves se encuentran atadas a postes para que comiencen a ejercitarse y poco a poco se las va soltando para que practiquen atacando inicialmente señuelos con carne y luego ratones criados en la institución.
- Puerto Iguazú e Hito Tres Fronteras: El puerto es la pequeña terminal fluvial propiamente dicha, a sólo unos metros del centro, donde además de algunas excursiones en temporada alta, es el lugar de llegada y salida de la balsa que conectan directamente con Paraguay, por lo que suele haber siempre algo de actividad en el lugar y tránsito de personas, coches y mercaderías. Se puede completar este paseo agradable, caminando por la avenida costanera, bordeando el río hasta llegar al Hito Tres Fronteras, que es el punto panorámico desde donde se observa la confluencia de los ríos Iguazú y Paraná y parte de los territorios de Argentina, Brasil y Paraguay.
Ya fascinado con lo que volví a ver en Cataratas, me fui para Buenos Aires (Bus cama ARS 422, 17 horas), a pasar las fiestas con familia y amigos y recargar pilas antes de empezar a recorrer la Patagonia, a partir de Enero.
Etiquetas:
América,
Argentina,
Brasil,
cataratas,
ciudad del este,
foz,
Iguazu,
maravilla natural,
misiones,
mochila,
Paraguay,
parque nacional,
puerto,
siete,
Sudamérica,
turismo,
viajes
martes, 14 de diciembre de 2010
Navegando el Río Amazonas
Esta publicación va a ser larga, ya que contaré en el mismo post el recorrido por el río Amazonas desde Iquitos hasta Belém, incluyendo las paradas y lo que pude conocer haciendo base en Manaus y Santarém.
Desde Iquitos me tomé una lancha rápida hasta Santa Rosa (USD 70, 10 horas). Una vez que llegué a la triple frontera tuve que ir a hacer la salida de Perú en migraciones y cruzar al otro lado del río, a Leticia (Colombia). De la Lancha de desembarca en una pequeña plataforma, así que de ahí, para hacer el trámite y llegar a la otra orilla, los turistas lo hicimos en una lancha que nos cobrara PEN 10 a cada uno, esperando a que completemos los sellados de los pasaportes.
Ya del otro lado del río moverse entre Leticia (Colombia) y Tabatinga (Brasil) es muy simple, sólo cruzando las calles ya que las ciudades se encuentran conectadas. Hay alojamientos en ambos sitios, pero en mi caso preferí quedarme del lado Colombiano, que es algo más lindo y tiene más infraestructura turística. El lado Brasilero es más grande y por ahí sin nada que llame la atención. Pero es a donde tuve que ir a la Policía Federal a hacer mi entrada a Brasil y al otro día a la terminal fluvial para tomarme el Barco a Manaus. Así que después de recorrer varios lugares, y sorprenderme con los precios, terminé quedándome en un sitio por COP 25000 por noche.
Ya al otro día me tomé el barco a Manaus (BRL 170 con comida incluída, 3 días), estos salen desde Tabatinga los Sábados y Miércoles a las 14hs. Recomiendan estar en el puerto fluvial 2 horas antes, tal y como lo hice. pero no pude abordar hasta 3 horas y media después. Lo que sucedió fue que la policía hace tantos controles que retrasan todo. Entonces de a grupos, teníamos que dejar nuestro equipaje en filas en el suelo, esperar a que pasen los perros revisando y después uno por uno nos volvían a chequear todos los contenidos, para terminar palpando uno por uno a cada pasajero para ver que llevaba. Lo bueno es que el barco espera y no zarpa hasta que no aborden todos los pasajeros.
Así que como corresponde cuando subí, busqué un hueco para colgar mi hamaca y en ella me quedé leyendo hasta que iniciamos el recorrido. Durante las primeras paradas del trayecto teníamos a 5 militares a bordo y una lancha navegando al lado. Y en cada parada bajaban custodiando el puente de entrada con ametralladoras y revisando a todos los que ingresaban al buque.
Desde mi punto de vista, considero normal que haya controles al ser una triple frontera, pero me pareció exagerado, por el trato que recibíamos los pasajeros y la forma en que hacían los chequeos. Además la mayoría de la droga que ingresa a Brasil, sin ser un especialista en el tema, estoy casi seguro de que no la introducen turistas caminando directamente por la terminal, ni esconden toneladas en sus hamacas o mochilas los pasajeros de un barco que tarda 3 días en llegar a destino, habiendo tanta selva y río por donde moverse.
Pero bueno, volviendo al viaje en barco, la verdad a mi gusto la experiencia es buena, pero el recorrido puede ser largo y aburrido. Lo que juega a favor es que como todos los pasajeros estábamos en las mismas condiciones, además de disfrutar del paisaje, leer, y mirar la tele, uno termina hablando y conociendo a bastante gente.
El paisaje es bastante similar durante todo el trayecto, entonces las paradas se convierten en una especie de atractivo del itinerario, porque rompen la rutina y es cuando hay transito de gente, ya que suben vendedores ambulantes, hay movimientos en el piso de cargas y cambio de pasajeros. No paso nunca nada, pero cuando paraba siempre me quedaba cerca de mi lugar, para controlar que no toquen mis mochilas, que como los equipajes de todos, quedan en el piso.
Este primer barco lento fue el que más me gustó de los 3 que tomé, en el precio tenía incluidas tres comidas diarias (desayuno, almuerzo y cena), así que pasaban tocando una campana y había que ir a hacer cola en el comedor para comer por turnos alrededor de las 6, 11:30 y 18hs. Si uno lleva un tupper o plato, puede ir directamente a la cocina y comer en cualquier sitio (como hacía la mayoría de la gente). La comida es básica pero esta bien, café con leche y pan a la mañana y las otras comidas eran arroz, pasta, frijoles y algo de proteína (o pescado, o cerdo o vaca).
MANAUS:
El barco llegó a la tarde, así que me busqué alojamiento barato entre el puerto y la cuidad, que al final salió BRL 15 por noche, y salí a caminar por el centro. Di un par de vueltas y la verdad, salvo el Teatro Amazonas y las plazas de sus alrededores, el resto no me llamó mucho la atención. Pero seguí dando vueltas por la cuidad al otro día y visité los siguientes sitios:
- Teatro Amazonas (entrada BRL 10): Refleja la época dorada de la ciudad, cuando vivía del boom del caucho. En ese período se construyó este teatro tan pintoresco, importando la mayoría de los materiales desde Europa y donde no se descuido ningún lujo o detalle. Los únicos materiales locales utilizados fueron las maderas de los suelos, como las del salón de baile, pero que igualmente se enviaron a Europa donde las Pulieron y tallaron. El suelo original del auditorio tenía ductos de ventilación natural debajo de las butacas, pero con el tiempo quedaron en desuso al ser reemplazados por el aire acondicionado. En la actualidad, cuando no se realizan giras o espectáculos especiales hay funciones gratuitas o a precios muy populares, para acercar a todos los habitantes de Manaus a los eventos culturales y a disfrutar del edificio. Me perdí por un día una función gratuíta que había de la filarmonica juvenil.
- Bosque da Ciéncia (entrada BRL 5): Como su nombre lo dice, es un parque dentro de un bosque, donde al recorrerlo por sus senderos se pasa por distintas jaulas donde hay varios animales que están rehabilitando y/o estudiando, tales como manatíes, nutrias, yacarés, peces, etc. La verdad es que los pobres animales están en jaulas y la visita no es nada del otro mundo, pero puede ser un paseo entretenido para matar una tarde. Para llegar al sitio hay varios colectivos que salen desde Praça de Matriz como lo números 125 o 519, que tardan en llegar alrededor de 40mins y cuestan BRL 2,30 cada trayecto.
No había barcos todos los días, así que despúes de preguntar en el puerto me tomé uno al día siguiente rumbo a Santarém (BRL 100 y 36hs). La sorpresa es que como me dijeron, compré mi boleto y embarque a las 8 del Puerto fluvial, el barco salía casi vacío lo que me parecía raro, pero ya mis dudas se disiparon a los pocos minutos de zarpar. Paramos en otro muelle contiguo en la ciudad, el buque por supuesto se llenó y no llegamos a zarpar realmente hasta las 13.30 horas. Ya una vez navegando el camino fue muy tranquilo, iba leyendo o hablando algo con la gente. Finalmente llegamos dos días después a Santarém durante la noche. Como es costumbre en la zona, por seguridad y para ahorrarme una noche de hotel, me quedé con más gente durmiendo en el barco (es gratis y nunca te cobran de más) hasta la mañana siguiente.
SANTARÉM:
Iba a Santarém con la idea de quedarme unos días y visitar varios lugares, pero tuve problemas con las fechas de los barcos a Belém. Me habían informado desde Manaus, que tenía buques a Belém todo los días, pero para mi sorpresa llegué a destino un Sábado y me dicen que solo hay barcos los Viernes, Sábados y Domingos, los pasajes de avión estaban muy caros, así que me obligó a irme al día siguiente. Me comentaron que también había buses pero nadie me pudo confirmar ni precios, ni días de salida.
En el barco, al ser el único turista, la gente a bordo me había recomendado un montón de playas y lugares para visitar, y encima coincidía con que ese fin de semana había un festejo religioso en la ciudad. Ya iba con la idea de conocer algunos lugares como las dos ciudades norteamericanas creadas y luego abandonadas por Ford, en su proyecto frustrado de producir caucho en el Amazonas (Fordlandia y Belterra) o la Floresta Nacional (FLONA) do Tapajós, por lo que incluyo información que tenía de como llegar. Pero al final, por falta de tiempo, sólo visité las playas de Alter Do Chao.
En el barco, al ser el único turista, la gente a bordo me había recomendado un montón de playas y lugares para visitar, y encima coincidía con que ese fin de semana había un festejo religioso en la ciudad. Ya iba con la idea de conocer algunos lugares como las dos ciudades norteamericanas creadas y luego abandonadas por Ford, en su proyecto frustrado de producir caucho en el Amazonas (Fordlandia y Belterra) o la Floresta Nacional (FLONA) do Tapajós, por lo que incluyo información que tenía de como llegar. Pero al final, por falta de tiempo, sólo visité las playas de Alter Do Chao.
Resumiendo mi visita a Santarém, luego de dormir en el barco, me fui hasta el centro, conseguí alojamiento cercano a la plaza y la catedral y luego de ir a Alter do Chão, estuve recorriendo durante la tarde la parte central de la ciudad, que estaba lleno de puestos con juegos y comida por las celebraciones locales. La ciudad es muy tranquila, pero entre otros atractivos, se llega a ver el encuentro de aguas de los ríos Tapajós y Amazonas, donde se distinguen claramente los colores de cada uno. Ya que no se mezclan inmediatamente sus aguas por diferencias de temperatura, densidad, velocidad, etc. Igualmente entre lo que pude o lo que pensaba visitar destaco lo siguiente:
- Alter do Chão: Llamado por algunos el "Caribe del Amazonas"... apodo exagerado si los hay, la verdad es que debe ser el punto más turístico de la zona, está bien ya que tiene playas de arena clara, agua caliente y no está nada mal para unos chapuzones o recorrer el Lago Verde. Para llegar es muy simple, hay que tomar un bus desde Santarém y tarda sólo 40 minutos (BRL 2,50, son 33kms). Sólo estuve en la zona principal de Alter, pero gente que conocí en el barco me decía que las playas de los alrededores son muy buenas y no tan conocidas, y que una de las mejores está sobre el Tapajós, detrás de un pequeño morro que se ve a la derecha del lago.
- FLONA: Es la reserva más visitada del Tapajós, por lo que tenía averiguado tiene un perfil algo mas bajo que la selva amazónica y en su interior habitan familias que todavía obtienen de la extracción del caucho recursos para poder subsistir. Se puede visitar el lugar por medio de agencias desde Santarém o Alter do Chao o si se quiere hacer en forma particular. Si uno quiere ir por su cuenta, primero hay que obtener permisos en las oficicinas del IBAMA, que se encuentran en Santarém. Tengo entendido que se puede llegar a la zona tanto en barco como en buses con destino a Maguary.
- Fordlandia: Resumiendo la historia, Ford la creo esta ciudad en 1928 en el medio del Amazonas, para utilizarla como base para la extracción de caucho en la zona y asegurar a su industria abastecimiento de este material. El trazado y diseño urbano eran al mejor estilo norteamericano, al igual que el hospital con que contaba (dicen, que el más avanzado de Sudamérica en esa época) y varias costumbres que pretendieron importar a la selva. Finalmente el proyecto fue un absoluto fracaso, nunca llegaron a utilizar el caucho producido en la zona, así que alrededor de 1945, y luego de obtener un nuevo fracaso en Belterra, la cuidad fue Abandonada y la selva recuperó parte del territorio que le habían usurpado. Aunque no es un destino frecuente para los turistas, sus restos se pueden visitar. En la actualidad, en la ciudad abandonada en el medio del Amazonas habitan unas pocas familias y para acceder al lugar hay que ir en los barcos con destino a Itaituba, que tardan alrededor de 10 horas, pero me comentaban que están terminando una carretera por la zona por lo que se podría acceder por tierra.
- Belterra: Con una historia similar a la Fordlandia, esta cuidad fue el segundo fracaso de Ford al intentar obtener caucho del Amazonas. A diferencia de la primer ciudad fundada por la compañía, el terreno de esta zona era algo más apto y Belterra es una ciudad habitada en la actualidad, que conserva sólo unos barrios con su diseño original importado de USA. Es de fácil acceso, ya que hay buses regulares desde Santarém (que tardan alrededor de una hora) y cuenta con alojamientos y lugares para comer.
Después de un día de visita, estuve por la plaza a la noche, que como decía estaba llena de puestos de juegos y comidas, dormí algo y al otro día me tomé el barco para Belém.
BELÉM:
El barco a Belém tarda alrededor de 3 días (y cuesta BRL 100), y la verdad es que de los trayectos que hice es el más interesante, sobre todo durante la última jornada. Aunque de los barcos fue el que menos me gustó, durante el último día el tráfico del río de intensifica, los paisajes van variando, ya que se pasa de zonas realmente anchas donde apenas se divisan las orillas a sectores estrechos donde el barco pasa bastante cerca de las viviendas construidas en las costas. Además al irse aproximando a Belém hay mas densidad de población que habita sobre el río, y se practica una costumbre con este gente de la que no tenía conocimiento. Resulta que al pasar el buque frente a sus casa salen con sus canoas y pequeñas embarcaciones, la mayoría para verlo pasar, saludar y esperar a ver si los pasajeros les tiran algo al agua para que recojan (galletas, comida o ropa). Y en algunos de los casos, enganchan la embarcación al barco, que lo abordan para poder vender así sus productos tales como el típico açai de la zona, quesos, etc. Como el río estaba bajo tardamos más de lo esperado, llegamos a Belém a la noche y el buque atraco en otro puerto, no en el fluvial utilizado habitualmente. Iba a volver a dormir en el barco como hacía la mayoría de la gente, pero conocí en el barco a una chica Alemana, que a su vez conocía a un local miembro de couchsurfing y me invitó a hospedarse en su casa. Así que hacia ahí me fui.
La cuidad tiene partes bastante coloniales y muy pintorescas para recorrerlas durante el día, ahora durante la noche tuve la impresión de que no era demasiado seguro, todo muy oscuro y casi sin gente salvo en los alrededores de la Praça de República y en los shoppings. Como estaba parando por la terminal, aproveché para caminar bastante recorriendo algo la cuidad y visitar los siguientes lugares:
La cuidad tiene partes bastante coloniales y muy pintorescas para recorrerlas durante el día, ahora durante la noche tuve la impresión de que no era demasiado seguro, todo muy oscuro y casi sin gente salvo en los alrededores de la Praça de República y en los shoppings. Como estaba parando por la terminal, aproveché para caminar bastante recorriendo algo la cuidad y visitar los siguientes lugares:
- Museo Emilio Goeldi (Entrada BRL 2): Un Parque muy prolijo en uno de los barrios más finos de la cuidad. Está bien para un paseo por este pequeño pulmón verde en el medio del asfalto, que tiene jaulas con distintos animales autóctonos tales como yacarés, tortugas, monos, pecaries, etc... y algunos perezosos, guacamayos e iguanas sueltas.
- Mercado Ver-o-Peso: Quizás sea uno de los lugares emblemáticos de la ciudad, este antiguo mercado de metal fue traído desde Inglaterra en el 1900 y es uno de los lugares que marca el ritmo del puerto y parte de la cuidad.
- Forte do Castelo: Es del siglo 17 y una visita simpática para disfrutar de las vistas del río y del mercado
- Estaçao das Docas: Antiguos depósitos del puerto reciclados y convertidos en un moderno centro comercial. Sinceramente no tiene nada de especial con respecto a cualquier shopping, pero puede servir de escala para darse un gusto y refrescarse con el aire acondicionado.
- Teatro da Paz y Praça da República: El teatro, no es tan espectacular como el del Manaus, pero similar en el sentido de que fue construido durante el boom de la época del caucho. Durante la noche el edificio destaca al estar iluminado, y en la plaza hay algo de movimiento, con gente tomando cerveza en pequeños bares o haciendo algunas actividades en el parque.
No di a tiempo, pero gente local me había recomendado ir a los siguientes lugares: Isla de Cotijuba, la playa Mosqueiro y la de Atalaia en Salinas.
Como no es sorpresa, para variar en Belém estuve menos tiempo de lo esperado, quería irme a Sao Paulo y la opción más barata eran 48hs en bus por BRL 300 (sin incluir comidas), pero al ir al aeropuerto a recibir a otro miembro de Couchsurfing, pregunté en los stands de las aerolíneas y había una oferta de una nueva empresa llamada Puma Air, que si volaba al otro día a la mañana, me costaba sólo BRL 125....y fue lo que hice. Al llegar a Sao Paulo me fui directamente a la terminal de buses (hay un servicio que conecta ambos puntos por BRL 31) y ahí comencé a preguntar por pasajes a Iguazú. Tuve nuevamente suerte, los servicios a Iguazú salen a la tarde, tardan unas 17 horas y cuestan alrededor de BRL 170, pero había una oferta de la compañía Transbrasil, con un omnibus que venía vacío de Fortaleza y salía hasta Foz do Iguaçú sólo BRL 75, así que no lo dude y en ese me fui, para ir dejando Brasil o comenzar a disfrutar de las Cataratas del Iguazú.
Alguna conclusiones del Amazonas:
- De los tres trayectos realizados a mi gusto el mejor es el de Santarém a Belém (o viceversa), ya que el paisaje va cambiando al recorrer el río, hay más transito y se ve a los pobladores locales con sus canoas que salen al paso del barco o intentan abordarlo para vender sus productos. En cuestión de Barcos el que más me gustó fue el primero (de Tabatinga a Manaus), ya que era el que tenía mejores instalaciones, Televisión, la comida incluida en el precio y había mas variedad de gente, es decir gente que iba a distintas áreas de Brasil, Guyanas, etc. Fui de la forma más rápida, que es corriente a favor, pero en caso de remontar el río, aunque se tarda más, se navega más pegado a las costas.
- Pasé rápido por el Amazonas Brasilero, pero me quedó la impresión de que quizás el lugar que podía resultar más interesante, era en los alrededores de Santarém. Lo único al venir de Bolivia y Perú, la diferencia de precio por realizar actividades similares era muy grande.
- Tanto en Iquitos, la triple frontera o en lo que pude conocer del Amazonas por momentos tenía la sensación de estar en algunos lugares de Asia (como Tailandia, Camboya o Vietnam.... por supuesto, salvando las distancias), lo digo por la actividad similar que se vive en los mercados locales, las motos en las poblaciones como principal medio de transporte y por como desarrolla la gente su vida, basada en forma directa o indirecta en el río. Igualmente la actividad como la densidad de población es mucho menor en América, por eso sólo me recordaba esto lugares por momentos.
domingo, 5 de diciembre de 2010
Iquitos y comenzando con el río Amazonas
Desde Chachapoyas, como contaba en mi publicación anterior me fui en bus hasta Tarapoto, donde hice noche para volar al día siguiente hacia Iquitos. Quería comenzar a recorrer el río Amazonas, y por avión es la forma más rápido de acceder a Iquitos, ya que por tierra no se puede y por barco son al menos 5 días desde otros puntos.
Cuando llegué fui a preguntar en información turística en el aeropuerto y tuve la primer descoordinación, de las tantas que terminé sufriendo en el río Amazonas con los barcos. Era Miércoles y se tarda 3 días o 3 días y medio en llegar hasta la triple frontera, y desde ahí los barcos hacia Mamaus salen sólo los Sábados y Miércoles, así que eso me obligó a tomarme un servicio rápido el jueves (tardan 10 horas) y acortar el tiempo de estancia en Iquitos.
Así que ya con la idea en la cabeza, me tomé un moto taxi (tuk tuk) y a buscar alojamiento. Lo que me sucedió fue que la mayoría de las excursiones que ofrecen para el Amazonas son similares a las que hice en Rurrenabaque, Bolivia y algo más caras, así que descarté ese tipo de visitas y decidí seguir acelerando con el itinerario. Entonces recorrí algo la ciudad, entre lo que conocí, aunque es de goloso, destacaría que cerca de la plaza de Armas tiene una heladería con unos sabores de frutas locales increíbles :), queda sobre la calle Putumayo, caminando hacia el río, en la vereda de enfrente y a escasos metros de la "Casa de Hierro", famosa porque fue construida por Eiffel, si el mismo de la torre en París.
De los alrededores sólo visité los siguientes lugares:
- Mercado y barrio de Belén: Queda cerca de la plaza de armas, se puede ir caminando aunque recomiendan no hacerlo a partir de los mediodías por cuestiones de seguridad. Como me aconsejaron pasé temprano a la mañana y el antiguo mercado, en plena actividad es muy curioso, sobre todo por la parte de los pescados, algunos de los que aún siguen vivos y las secciones con productos locales. La verdad es que como me comentaron marca el ritmo y pulso de la población. Di unas vueltas, caminé por las calles de los alrededores y me fui a tomar la combi a Allpahuayo Mishana.
- Reserva Nacional Allpahuayo Mishana (Entrada PEN 12), queda a 40 minutos de la cuidad en combi, pasando el aeropuerto. Esta reserva tiene varias características que la hacen particular: alberga una excepcional riqueza biológica; posee unos altísimos índices de biodiversidad concentrados en un territorio no tan extenso; y además tiene sectores donde el suelo es de arena blanca, que se da en muy pocas zonas del Amazonia, y donde se desarrolla un tipo de bosque o selva especial llamado "Varillal", que está compuesto por plantas adaptadas a captar los pocos nutrientes que hay en el suelo. Fui a este lugar como opción menos turística a la Granja de Mariposas de Pilpintuwasi, pero si uno quiere ver animales, insectos, etc. la granja es el lugar más apropiado. En mi caso caminé por los senderos que hay habilitados, parte por el varillal y vi bastantes aves e insectos, pero la verdad es que tenía ganas de pasear un poco tranquilo por la selva, y cuando fui era el único turista. De camino de vuelta, paré en un centro de recuperación de Manaties, para visitar a algunos ejemplares que están rehabilitando en piscinas, la entrada es gratuita, y me quedaba de paso, así que aproveché para ver a estos mamíferos tan particulares
Dos días después de haber llegado, me tomé el barco rápido rumbo a Santa Rosa y la Triple frontera, en el viaje no se disfruta del río, es como ir en un bus por 10 horas (y sale USD 70), pero en mi caso me sirvió para ganar dos días.
viernes, 3 de diciembre de 2010
Fortaleza de Kuélap
Desde Trujillo me fui hasta Chachapoyas (PEN 60, 14hs), aunque en esta cuidad hay mucho para ver, yo comencé a acelerar con el viaje para intentar llegar a pasar las fiestas a Buenos Aires, pero quería conocer al menos la antigua fortaleza de Kuélap.
Justo cuando llegué en la madrugada del sábado, coincidía con las fiestas de la cuidad, así que tuve que caminar bastante para conseguir alojamiento, que era bastante más caro de la habitual en Perú, aunque finalmente conseguí una habitación individual por PEN 30 y para ganar tiempo con la misma gente del hotel contraté por PEN 45 la excursión a Kuélap, ya era tarde (o tenía que esperar demasiado) para tomar los buses a Tingo o María y desde ahí caminar 10kms, así que quería asegurarme de conocer la antigua fortaleza y ciudadela.
Kuélap (entrada PEN 14) fue construida entre el 900 y el 1100 a.d. casi en la cima de una montaña a 3100 metros de altura. Según lo que nos explicaron, las antiguas civilizaciones pre Incas de la región utilizaban el sitio inicialmente como fortaleza y para protección (como refugio) de las familias nobles que residían en las poblaciones cercanas. Esto se puede apreciar ya que el lugar se encontraba bien protegido, completamente amurallado, (con la característica de que no tiene paredes rectas, sino que su forma serpentea o va mostrando curvas), y con sólo 2 accesos que eran más fácil de ser defendidos desde las alturas. Había distintos asentamientos en los alrededores, la mayoría en sitios elevados, por lo que permitían la visualización y control del territorio, además de la comunicación entre las poblaciones en caso de problemas.
Junto con la parte militar, se han encontrado restos de arquitectura diseñada con fines religiosos y de observación, como la estructura conocida como "el tintero", que desde afuera parece cerrada, pero por un hueco en la parte superior permitía que la luz ingresará a su interior sólo cuando se alineaba con el sol, unas 4 veces al año.
Luego de la ocupación Incaica, Kuélap fue utilizada por un tiempo como lugar de residencia, lo que se puede apreciar en los restos de varias antiguas casas que hay entre los muros. Estas construcciones tienen varias particularidades, como los diseños de rombos en sus paredes exteriores que son particulares de la zona. Se supone que estos rombos representaban la piel de la serpiente y los ojos de felinos. Además en el interior de las casas se pueden observar una especie de contenedores, hechos en piedra, que eran utilizados para criar Cuyes .
Según la guía de viajes que estaba utilizando, Kuélap "sólo podía ser comparada en grandeza con Machu Picchu", sinceramente, al menos a mi gusto, y luego de conocer el sitio, me atrevería a decir que está algunos escalones debajo, pero no deja de ser un lugar muy bueno e interesante para conocer.
Aunque la población de Chachapoyas en si no me llamó mucho la atención, en sus alrededores hay un montón de lugares interesantes y espectaculares para conocer (como las cascadas de Gocta, etc.), además es uno de los puntos de acceso a la selva, para los interesados. Pero no pude seguir recorriendo por falta de tiempo.
Igualmente Caminé bastante por la ciudad, y hablando con la gente que trabajaba en el mercado, me contaron algo que me había llamado la atención y me pareció curioso. En los puestos de jugos, tienen que tener sus productos elaborados, ya a la vista en grandes frascos. Por lo general uno asume que la gente prefiere los jugos de fruta frescos, hechos en el momento, pero luego de hablar con la dueña de uno de los locales mientras desayunaba, me decía que es una particularidad de la gente local. Que no les gusta esperar, y si no ven el jugo en los frascos ya ni se sientan a consumir. Además la fruta sólo llega a la población los lunes, así que suelen ir a consumirlos los primeros días de la semana.
Al final al otro día me tomé un bus a Tarapoto (vía Pedro Ruíz, PEN 45, alrededor de 10 hora en total), donde pernocté y al otro día volé a Iquitos con al idea de empezar a recorrer el río Amazonas.
Etiquetas:
América,
chachapoyas,
Inca,
Kuelap,
mochila,
Perú,
pre,
Sudamérica,
turismo,
viajes
Suscribirse a:
Entradas (Atom)









